"El PTS habrá creado para el Milenio más de 1.600 empleos cualificados"

  • La primera fase del Parque Tecnológico estará terminada al cien por cien dentro de cuatro años, justo cuando se celebre la fundación del Reino de Granada · La inversión en 2013 habrá superado los 500 milllones

Llegó cuando ya nadie creía en el proyecto. Aguantó el "quinquenio negro" de broncas y polémicas y construyó de la nada lo que hoy es el Parque Tecnológico de Ciencias de la Salud. Para el año del Milenio, la inversión habrá superado los 500 millones de euros y se habrán creado entre 1.600 y 1.800 puestos de trabajo cualificados. Éstos son, al menos, los objetivos que se marca Jesús Quero para dentro de cuatro años, cuando esté completamente terminada la primera fase del PTS. ¿Su gran fortaleza? Que se ha recuperado la credibilidad y se ha generado cierta imagen de marca Granada-Salud. ¿La mayor debilidad? Que hay que ensamblarlo todo mucho más para generar riqueza y desarrollo. ¿La principal amenaza? La crisis económica. Como tantos ciudadanos, está tremendamente preocupado. Pero sólo por la parte empresarial. Asegura que la financiación pública "está garantizada".

-Más de tres décadas como militante socialista, parlamentario andaluz, senador, alcalde de Granada, delegado del Gobierno de la Junta... En 2002 da un giro a su trayectoria política y decide asumir la dirección del Campus de la Salud. ¿Se reconoce hoy en el Jesús Quero de hace treinta años?

-En el aspecto personal he cambiado muy poco. Yo tengo una gran ventaja y es que, ideológicamente, siempre he sido el mismo. Incluso dentro del Partido Socialista: sigo siendo muy radical en temas sociales, diría de extrema izquierda, y me considero una persona mucho más light en temas socioeconómicos.

-La economía obliga a ir al centro...

-Pero incluso cuando estaba más boyante... Luego hay cosas como lo de EpC que me sublevan.

-Desde el punto de vista profesional, parece que ha cambiado la política por la gestión...

-Lo dije el primer día que llegué: era un proyecto que, o se despolitizaba, o no íbamos a ningún lado. El primer reto que nos planteamos fue alcanzar un consenso político e institucional y, a partir de ahí, echar a andar un proyecto que llevaba años bloqueado.

-Logró el consenso mínimo y ya lleva más de seis años al frente. ¿Cómo recuerda el origen y cómo acabó aquí?

-Aunque está mal que yo lo diga, creo que acabé aquí porque era la única persona ya que creía en esto. Este proyecto nace en la noche de los tiempos en la cabeza de una persona excepcional que es Pascual Rivas, ex rector de nuestra universidad. Es la primera persona que empieza a hablar del Campus de la Salud como un proyecto en el que había que construir un nuevo hospital para reequilibrar la asistencia sanitaria y aprovechar para desarrollar un espacio docente e investigador. Otra persona clave en el proyecto fue el hoy presidente de CajaGranada, en aquel momento parlamentario andaluz y, bueno, esto se materializa cuando yo estoy en el Ayuntamiento de la capital...

-¿De qué año estamos hablando?

-La Universidad convoca un concurso de ideas en el año 95, se decide que el proyecto se va a localizar entre Granada y Armilla y se plantea a la Junta de Andalucía. En aquel momento, nos piden que esperemos a que se celebre el Mundial de Esquí y, efectivamente, en marzo de 1997, el presidente de la Junta, que es el otro gran apoyo que ha tenido el proyecto, cumple su promesa y se constituye la Fundación en la que yo ocupo la vicepresidencia. A partir de ahí empieza un periodo de cinco años terribles, el quinquenio negro. Todo son broncas y polémicas: quién urbaniza, quién paga, cómo se aprueba el plan parcial... Al final se entró en una dinámica en la que no se avanzaba: el proyecto perdió la credibilidad que tenía y todo se resumió en ruedas de prensa, maquetas, anuncios, anteproyectos, concursos...

-¿En este escenario, cómo surge su nombre?

-Pues, en un momento determinado, cuando esto había perdido completamente la credibilidad, la persona que estaba al frente (Pascual Candel) la abandona y se queda cinco o seis meses sin nadie al frente. Entonces alguien me hace el planteamiento y yo digo que sí. Recuerdo que por la calle me preguntaban: "Oye, ¿pero eso se va a hacer?" Yo lo asumo como un reto.

-¿No como un pastel envenenado?

-No, el ofrecimiento fue absolutamente sincero.

-¿Quién se lo ofreció?

-Puedo citar a dos: uno es Paco Álvarez de la Chica y otro Pepe Moratalla. Me preguntan si soy capaz de tirar del proyecto para adelante y les digo que, bueno, que puedo intentarlo. La verdad es que entonces hasta yo tenía dudas. También coincide en un momento de mi vida en el que hago una reflexión: aunque en política voy a seguir mientras viva, entendía que se había cerrado un ciclo. Mi paso por la política institucional había hecho un recorrido de noria y me apetecía asumir nuevos retos.

-¿Sigue creyendo en el proyecto?

-¡Mucho más! Lo que pasa es que el proyecto de hoy y lo que yo recogí ya no tiene nada que ver.

-Si hiciera un ejercicio de retrospectiva e prospectiva, ¿cómo era el PTS, cómo es ahora y cómo espera que sea para, por ejemplo, en 2013?

-El proyecto de 2002 era el que había ideado Pascual Rivas: un campus docente e investigador en torno a un hospital. Nada más llegar, me entrevisto con otra persona fundamental, David Aguilar, que entonces era el presidente de la Fundación, y le planteo dos cosas. Punto uno: tenemos que sumergirnos informativamente. Aquí no volvemos a hablar de esto hasta que no se toquen realidades... Y estuvimos debajo de las piedras año y medio. Punto dos: esto hay que reorientarlo. Un campus docente es muy interesante, pero también debe tener una vertiente de desarrollo empresarial. Tiene que pasar a ser un parque científico y tecnológico.

-El paso de Campus de la Salud a Parque Tecnológico de Ciencias de la Salud...

-Efectivamente, echamos a andar y, en año y medio, reconvertimos el proyecto a lo que hoy es: la creación de un espacio de excelencia con cuatro pilares en los que cada uno es complementario de otro: docente, investigador, asistencial y de desarrollo empresarial. Y, a mí, lo que más me importa es la resultante de todo eso: la generación de riqueza y puestos de trabajo.

-Si miramos a 2013...

-Podríamos hacer un análisis estratégico de fortalezas y debilidades...

-¿La primera fortaleza?

-Que hemos recuperado la credibilidad: hoy ya nadie me dice si trabajo en eso que se va a hacer o no, sino qué montón de cosas se están haciendo... Nos hemos hecho un hueco para cumplir nuestro principal objetivo: generar la marca Granada-Salud. Cualquier persona que tiene posibilidades económicas, si por desgracia se ve en un proceso de alguna enfermedad, ahora piensa en Navarra. Yo quiero que, por lo menos en la mitad Sur de España, Norte de África y mitad Sur de Portugal, cuando alguien, con unas mínimas posibilidades económicas tenga un problema de salud, piense inmediatamente en Granada. ¿Por qué? Porque eso va a generar más líneas de investigación, las líneas se podrán transferir al mundo de la empresa y eso se traducirá en generación de riqueza.

-Aunque da la impresión de que aún hay mucho camino que recorrer...

-Por supuesto, no quiere decir que esté todo hecho. Ni mucho menos. De entrada tenemos una amenaza: la situación económica. Y lo primero es cruzar los dedos y ver si salimos cuanto antes...

-Aparte de la crisis, ¿qué le preocupa sobre el proyecto en sí?

-Una debilidad que tenemos es que esto no es una suma de cosas. El objetivo, de hecho, es el desarrollo económico. Y no se consigue colocando un hospital ahí, al lado una facultad y al lado un laboratorio. El desarrollo se genera si todo ello se complementa y se consiguen sinergias. Es lo que se llama el círculo virtuoso de la innovación.

-La primera fase avanza a velocidad de crucero. Para la siguiente fase de expansión, al menos ya hay acuerdo sobre la ubicación...

-Y ha sido un paso muy importante llegar a decidir el lugar de la ampliación. Lo hemos hecho por unanimidad y, para mí, eso es un triunfo político.

-Ahora toca llevarlo a la práctica.

-Y eso es lo más complicado.

-Desde el punto de vista de la financiación, ¿corre algún riesgo?

-No, ahí no hay problema. El PTS es la mayor inversión que se ha hecho nunca en la provincia de Granada y, sobre todo, en un espacio de tiempo tan pequeño. A día de hoy, el PTS lleva 325 millones de euros. Y estamos hablando de más de 600.000 metros cuadrados. En el Milenio, en esta primera fase del Parque se habrán superado los 500 millones de inversión.

-En estos momentos, el PTS es uno de los pocos lugares en los que se está generando empleo...

-Allí trabajan ya 1.054 personas. Es verdad que muchas son trasladadas, pero allí hemos generado (puestos de creación neta) en torno a 550 y de cualificación media-alta.

-¿Cuáles son las expectativas para 2013?

-En 2013, esta fase del Parque habrá generado de 1.600 a 1.800 puestos de trabajo y habrá una movilidad de unas 13.000 a 15.000 personas. Gente que no tenía trabajo lo va a tener. En cuatro años, esos 550 se van a multiplicar como mínimo por 3. Ese es mi objetivo: conseguir entre 1.600 y 1.800 trabajos netos de cualificación media-alta.

-La zona Sur de la ciudad ya está saturada en cuestiones básicas como tráfico y movilidad. ¿Se está trabajando ya para asumir tales previsiones?

-Sí. Para 2012/2013 espero que la segunda circunvalación de Granada sea una realidad y que la actual A-44 sea una calle venida a más. En segundo lugar: el metro estará funcionando, algo básico porque nos conecta con toda Granada, y el célebre VAU 9 también puede ser una realidad no ya sólo para la segunda fase del Parque, sino para resolver los problemas de movilidad de toda la Vega Sur, donde viven 100.000 personas... Con todo eso funcionando, yo creo que se puede seguir. Sin eso, no quiero ni pensarlo.

-¿Lo cree posible en un plazo de cuatro años?

-Creo que estoy dando un plazo generoso...

-Respecto a plazos, ¿ha establecido algún umbral para la primera y segunda fase?

-Espero que la finalización al cien por cien de la fase actual esté en cuatro años y creo que en esa fecha la parte de Ogíjares puede estar urbanizada. Creo que es un objetivo prudente y posible. Estamos hablando de 280.000 metros cuadrados, en condiciones de acoger la implantación de proyectos nuevos. Si para esa fecha la situación económica se ha reorientado, mejor que mejor.

-Según su planteamiento, no habrá una expansión intermedia y una definitiva...

-No, habrá una segunda fase que se irá desarrollando de forma gradual.

-¿La veremos?

-En eso confío.

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