El PTS diez años después: 13 edificios, 70 empresas y más de 1.600 trabajadores

  • Este mes se cumple el décimo aniversario de la apertura del primer edificio que funcionó en el recinto, el BIC Hoy es un proyecto consolidado y el tercer parque de Andalucía

El 17 de octubre de 2003 abrió sus puertas el BIC en lo que en aquel año era un espacio proyectado para construir un Campus de la Salud promovido por la Universidad de Granada con el apoyo de la Junta de Andalucía. Fue el primer edificio que se abrió en un recinto que hoy, diez años después, se ha convertido en el tercer Parque Tecnológico de Andalucía y en el mayor proyecto de futuro de la provincia de Granada. El BIC se erigía entonces como el primer paso del Parque, las mimbres de un proyecto que hoy ya está consolidado y acoge a decenas de empresas y a más de mil trabajadores.

La construcción del BIC se pudo hacer de manera excepcional al amparo de la declaración de utilidad pública de interés social del terreno ya que las obras de urbanización del Parque no comenzaron hasta 2004. De manera casi heroica comenzó a funcionar entre solares desiertos, obras y ausencia de comunicaciones. Después vino el López Neyra, el Centro de Desarrollo Farmacéutico, el CMAT, ... así hasta 13 edificios que están operativos a día de hoy. Y no queda ahí la cosa ya que aún faltan ocho por abrir.

Si se analiza, no podía haber tenido un comienzo más significativo el Parque que una incubadora de empresas, el germen de la vida de un proyecto que hoy tiene sobre sus hombros la responsabilidad de aportar a la economía provincial una salida a la crisis.

Diez años después, ya como Parque Tecnológico consolidado, funcionan todos los sectores con los que nació el proyecto menos el asistencial, que se verá culminado con la apertura del hospital en 2014 tras varios años de retraso. Funciona la docencia (que se verá también reforzada con el traslado de las facultades), la investigación (con grandes centros de I+D y proyectos novedosos) y el desarrollo empresarial (con los viveros de empresas y la creación de plantas propias).

En datos, el volumen de inversión también se ha multiplicado en los últimos diez años. En 2003 la inversión no llegaba ni de lejos a los 100 millones de euros y en 2013 ya hay 577,05 millones de inversión comprometida en ejecución; el 80% del total ya que la idea es que cuando esté todo terminado y a pleno rendimiento, se superen los 700 millones de euros.

Los trabajadores también se han multiplicado pasando de unas decenas en 2003 cuando abrió el BIC (entonces tenía unas pocas empresas y ahora alberga a más de 70 y varias instituciones) a más de 1.600 trabajadores que todos los días acuden a trabajar al Parque -el 46% vinculados a la I+D-. Y cuando esté a pleno rendimiento, con los edificios en construcción ya abiertos, se calcula que haya unas 8.000 o 10.000 personas al día contando con que 4.000 serán trabajadores del hospital y las facultades de Medicina y Ciencias de la Salud (las que primero abrirán, ya para el próximo curso) sumarán otros 600.

Así, aunque muchos de los puestos de trabajo son 'trasladados', es decir, que ya estaban en otro lugar (como hospitales y facultades), las cifras del Parque en la actualidad superan los 800 empleos de nueva creación, que superarán los 2.000 cuando esta primera fase del proyecto esté totalmente concluida. Esto supone que el Parque acumulará el 3% del empleo de la provincia aunque gran parte sea trasladado de los hospitales y UGR.

Este nivel de empleo y la producción generada en el Parque harán que cuando esté culminada esta fase el PTS va a suponer el 3,7% del PIB provincial. De este porcentaje, algo más del 2% va a ser trasladado (el PIB del hospital o las facultades), por lo que el 1,4% provincial será neto.

Pero no sólo se ha evolucionado en los números sino también en el aspecto cualitativo, más importante si cabe para la Fundación del Parque. Así, el recinto ha pasado de ser un proyecto, una apuesta voluntarista de la Universidad de Granada apoyada por la Junta de Andalucía para construir un campus de la salud alrededor de las facultades y el hospital, a ser realmente un referente ya no sólo en la salud sino en otras áreas como la biotecnología o las comunicaciones. Ese peso se demuestra en que además de acoger sedes institucionales y proyectos propios de la administración pública, también es sede de grandes empresas y compañías farmacéuticas.

Rovi fue la primera gran compañía en apostar por el Parque con la creación de una planta de producción propia. Después han llegado Pfizer, MSD y Abbott. En cuanto a las empresas privadas, la evolución también ha sido exponencial, si en 2003 el BIC abrió con apenas la presencia de empresas como Catón, Intecna o Kandor Graphics, hoy acoge a más de 50 compañías -la mayoría spin off de la universidad-. Empresas que también han evolucionado y ya construyen edificios propios como Neuron Biopharma. Además, destaca la presencia de Servilens, Vircell, Ibermutuamur o el futuro centro de flebología del doctor Cabrera.

Estos datos demuestran que el Parque es un proyecto atractivo para las empresas. De hecho, se está ultimando la construcción de un nuevo centro de empresas -la ejecución de la obra civil supera ya el 80%- que servirá también para demostrar la demanda de espacio en el Parque pese a la actual crisis y la ralentización de proyectos y nuevas inversiones. Ahora en total hay implantadas 70 empresas y unas 28 instituciones.

La fase actual supone la ocupación de 625.000 metros cuadrados, aunque aún quedan libres tres pequeñas parcelas en el término municipal de Armilla y un espacio en término de Granada. Y aunque no hay todavía nada adjudicado, ya hay conversaciones para poder darles utilidad y completar al 100% la ocupación de cara a la ampliación a Ogíjares, un crecimiento aprobado por la Fundación hacia los terrenos reservados en Potaug para el Campus (unos 350.000 metros cuadrados) pero que está ahora sufriendo los retrasos de los trámites y reveses urbanísticos con la reciente anulación del PGOU de Ogíjares, escollo que está en vías de resolución y para el que el Parque colabora con el Ayuntamiento en la revisión urbanística. Una constante lucha desde su nacimiento ya que la ejecución del actual recinto también se llevó años de negociación.

Lo que traerá el Parque también cuando esté todo completo es una gran movilidad en la zona. De hecho, ya se ha planteado desde la Fundación la necesidad de arreglar los accesos desdoblando el carril de entrada por la A-44 y mejorando la rotonda de acceso a la zona del hospital. Con los miles de desplazamientos de usuarios y trabajadores más los que generará por ejemplo el Nevada cuando esté abierto, la saturación de vehículos está asegurada si no se arregla ya la comunicación por carretera. Mientras, se tiene que materializar también la llegada del Metro con la línea 1 y se reforzará la conexión con autobús.

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