La Patrona estrena Carrera

  • El Ayuntamiento ha cambiado el nombre del bulevar de la Basílica ya que popularmente se conoce como Carrera de la Virgen en lugar de del Genil · Por la tarde, miles de devotos participaron en la ofrenda floral

Dentro de lo repetitiva y monótona que suele ser la celebración de la ofrenda a la Virgen de las Angustias, que todos los años tiene el mismo protocolo, desarrollo y discurrir y en la que únicamente cambia la edad de los que cada año acuden a esta cita con la Patrona, en esta ocasión había muchas novedades. Cambios -todos acertados- que no terminaron ayer y que también afectarán al día grande, a la procesión del domingo 26 de septiembre.

Las novedades llegaron desde por la mañana. Mientras en la Fuente de las Batallas comenzaban a instalarse los puestos de venta de flores, llenos de claveles, crisantemos, nardos y gladiolos, la atención se centró en la esquina del edificio Zaida. La gente se extrañaba de tanto despliegue de seguridad, políticos, miembros de la hermandad de las Angustias y hasta el alcalde, José Torres Hurtado. "¿Qué pasa?", preguntó una mujer ya con su ramo de flores comprado para estar de las primeras en la ofrenda de la tarde. "Le van a cambiar el nombre a la calle", contestó un periodista. "¿Y cómo le van a poner?" "Carrera de la Virgen", informó el redactor. "Pues ya era hora, porque esta calle siempre se ha llamado así". Y así fue, el alcalde inauguró la Carrera de la Virgen, antigua Carrera del Genil, un cambio por "petición popular" que Torres Hurtado defendió asegurando que casi nadie -ni él mismo- en Granada conocía el bulevar con su nombre real sino como Carrera de la Virgen.

Y la mejor inauguración de la calle se produjo por la tarde. Miles de personas acudieron a llevar su ofrenda de flor a la Basílica de la Patrona. Y aquí vino el segundo gran cambio del día. Por decisión de la hermandad y la parroquia la imagen se puso en la puerta de la iglesia para que los granadinos y devotos que dejaran su ofrenda lo pudieran hacer en este caso sí ante la imagen de la Virgen y no como en otros años, que para muchos era difícil distinguirla en su lejano camarín.

"Me parece muy bien que la hayan sacado para verla cuando le dejamos las flores. Me ha gustado mucho y está muy guapa", aseguró Rafaela Martín tras dejar su ofrenda. Una opinión repetida seguro por cada una de las cientos de personas que pasaron durante toda la tarde y que aguantaron una larga cola que daba la vuelta y llegaba a la parte trasera de la Basílica. "Está muy guapa. Espero que todos los años la saquen porque venimos a verla a ella. Me ha alegrado mucho verla", dijo también María Ruiz tras abandonar la cola una vez cumplida su ofrenda.

El hermano mayor de las Angustias, Paco Salazar, que presidía por primera vez el acto con este cargo, aseguró que "lo propio es que la Virgen disfrute de Granada y los granadinos disfruten de su Virgen. Creemos que es lo más acertado y así lo hemos decidido". La Virgen estaba situada en la puerta principal de la Basílica sobre peana de plana en una especie de altar montado con centros de flores y varios candelabros con velas blancas.

A las seis en punto comenzó la ofrenda con la primera entrega de flores, que corre a cargo de los voluntarios que después colocan los miles de ramos sobre el armazón metálico que cubre la fachada principal de la Basílica. "400 aniversario fundación de la Parroquia Virgen de las Angustias. Ofrenda floral 2010", era el lema que rezaba en la camiseta que lucían todos los voluntarios, miembros de la hermandad.

Después, por el orden habitual, la entrega de sus ramos del arzobispo, Francisco Javier Martínez, de los horquilleros, palieros y camareras, del Ayuntamiento, de la Diputación, del Madoc, de la Base Aérea de Armilla, de la Guardia Civil, del 061, de Protección Civil, de la Policía Local, de la Nacional... y así hasta más de un centenar de asociaciones e instituciones.

Los dos momentos que esos sí no cambiaron fueron la ofrenda que hacen los horquilleros desde un helicóptero de la base aérea de Armilla, desde donde cayeron miles de flores (la mayoría impactando directamente sobre las cabezas de los allí congregados); y la de los Bomberos, que con su coche escala subieron el ramo hasta el corazón que corona el cuerpo principal de la fachada. En la cesta, el jefe de Bomberos, el concejal de seguridad y el alcalde, que vieron de forma privilegiada los tejados de la Basílica y la gran cantidad de gente que llenaba la Carrera. Antes de subir, el alcalde destacó la "devoción a la Virgen de las Angustias de los granadinos independientemente de que se sea católico practicante o no".

Después, durante toda la tarde estuvieron pasando los devotos y las representaciones de asociaciones y organizaciones. Un momento emotivo que levantó los aplausos de los allí congregados fue la entrega de flores de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, que hicieron su entrega mientras sonaba en los altavoces La muerte no es el final.

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