Pedro Sánchez: "La Ejecutiva del PSOE respalda la manifestación por el AVE"

  • El secretario general de los socialistas arranca en Granada la iniciativa Asamblea Abierta

Pedro Sánchez y Francisco Cuenca se dieron ayer un afectuoso abrazo, pero menos cálido y largo de los que se obsequian el alcalde de Granada y Susana Díaz. El secretario general del PSOE ya ha tomado la costumbre de comenzar sus grandes iniciativas políticas en el territorio de la presidenta de la Junta de Andalucía y ayer arrancó en Granada la primera Asamblea Abierta con la que los socialistas debatirán en los próximos meses sobre el futuro de las pensiones.

Después de su fallida visita a la ciudad el pasado 15 de noviembre por problemas técnicos en el avión, -que fue casi un alivio para parte del partido que no estaba de acuerdo con la manera en la que se organizó el acto en la Universidad-, Pedro Sánchez se estrenó en la ciudad como secretario general de los socialistas para reivindicar un AVE de primera después de más de 1.000 días sin trenes. "La Ejecutiva Federal del PSOE respalda sin fisuras la manifestación del próximo domingo porque Granada se merece tener conexiones ferroviarias de inmediato", apuntó el máximo dirigente de los socialistas, que al minuto de comenzar su intervención aprovechó para seguir 'cosiendo' el partido al subrayar el compromiso de su Ejecutiva con Andalucía y el "orgullo de la Junta de Andalucía presidida por Susana Díaz".

Además del alcalde, entre los asistentes estaba el presidente de la Diputación, José Entrena, además de los parlamentarios y diputados socialistas granadinos. También el alcalde de Jun, José Antonio Rodríguez, cabeza visible del 'pedrismo' en Granada después de la 'baja' de José Antonio Pérez Tapias como militante del partido por sus discrepancias por la forma de abordar la cuestión catalana por parte de Pedro Sánchez. En este sentido, el secretario general del PSOE lamentó que el debate político "está monopolizado" por la posibilidad de que se pueda investir a Carles Puigdemont como presidente de la Generalitat por Skype. "Un presidente de Cataluña tiene que vivir en Cataluña, ¿con qué fuerza moral alguien que asuma ese cargo va a exigir el cumplimiento de las leyes si es incapaz de asumir las consecuencias de sus actos?", reflexionó Sánchez, que propuso, "sin dejar de lado la integridad nacional", ampliar la actividad de los políticos constreñida a este monotema. "La gente se pregunta cuándo van a hablar de ellos los políticos", afirmó para 'enarbolar' a continuación uno de los mantras que ya empieza a repetir: "Esta legislatura ya está agotada".

Así que, al igual que José Luis Rodríguez Zapatero cuando fue elegido secretario general del PSOE en el 2000, Sánchez esbozó una oposición constructiva y formuló una propuesta para llegar a diez grandes acuerdos en temas como la financiación autonómica o los derechos sociales. En este apartado se centró en el futuro de las pensiones y abogó por una reforma "urgente" del sistema público de pensiones que pase por reconstruir el Pacto de Toledo para frenar la merma del poder adquisitivo de los pensionistas, frente a la opción del PP de "seguir endeudándose".

Durante su intervención ante unos 400 asistentes, el secretario general del PSOE desgranó su propuesta para sostener el sistema público de pensiones, que pasa fundamentalmente por la creación de dos impuestos: uno que grave las transacciones financieras y otro extraordinario a la banca. "Si hay un Gobierno socialista, la banca rescatará el sistema de Seguridad Social", afirmó Sánchez para llevarse un sonoro aplauso. En su opinión, "si los españoles pagaron 77.000 millones de euros para rescatar a los bancos, "ya va siendo hora de que los bancos arrimen el hombro". Y pese a que "las élites políticas y mediáticas dicen que eso es demagogia", Sánchez aseguró que es posible y que para ello es necesaria una reforma urgente que pase por reconstruir el Pacto de Toledo que, dice, rompió el PP en 2013, y por introducir medidas como mejorar los sueldos y racionalizar los gastos de modo que algunos vinculados a la Seguridad Social pasen a los presupuestos.

También se refirió de manera implícita al expresidente Zapatero al denunciar que la 'hucha de las pensiones' estaba en 66.000 millones de euros cuando Rajoy llegó a la Moncloa, cifra que según el socialista ha menguado hasta los 8.000 millones. Y casi ya en clave electoral, aunque hace menos de año y medio que Rajoy fue investido presidente, prometió que si en 2020 hay un gobierno socialista el salario mínimo interprofesional se situará en los 1.000 euros.

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