Practican una autopsia psicológica al cadáver del joven de Maracena

La repatriación del cadáver identificado a principios de febrero en California como el del joven de Maracena Iván L.C., que desapareció en la zona de Humboldt a finales de noviembre, está pendiente ahora de que culmine la autopsia psicológica que se ha decidido practicar en el marco de las indagaciones para determinar la causa oficial de la muerte, según han informado fuentes de la familia.

Esta técnica, más aplicada en Estados Unidos, es un método de evaluación psicológica reconstructiva que busca orientar a los investigadores sobre la naturaleza de la muerte en casos en los que no existe una convicción criminalística. La familia está pendiente de que culmine este informe a fin de poder iniciar las gestiones para que los restos del joven, que tenía 30 años y se había ido a trabajar a California, puedan ser trasladados a España, donde está pendiente de resolverse también una denuncia interpuesta por su desaparición ante la Policía Nacional.

Según lo que comunicó a familiares y allegados la detective privada contratada por ellos para el seguimiento del caso en territorio estadounidense, el cuerpo no presentaba "signos de violencia" cuando fue descubierto, aunque debe ser el informe de la autopsia el que dictamine oficialmente si la muerte se debió o no a un accidente.

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