Prohibido a partir de hoy

  • La ciudad se convierte hoy en la primera capital andaluza en tener un texto normativo de estas características. Una norma criticada por algunas ONG pero seguida por otros municipios como el de Sevilla

Comentarios 4

Convivencia: acción de convivir. La Real Academia de la Lengua define de una manera escueta una palabra compleja que tiene muchas aristas, muchas formas de entenderla y hasta de vivirla. En este sentido, el Ayuntamiento considera que la mejor manera de trasladar la convivencia a la ciudad es a través de una ordenanza. Una normativa que ha llamado Ordenanza de medidas para fomentar y garantizar la convivencia ciudadana en el espacio público de Granada y que, después de dos años de trabajo y no pocas polémicas, entra en vigor hoy.

A grosso modo, son 183 artículos (más de 250 prohibiciones) que, según el concejal de Participación Ciudadana, Eduardo Moral, velan por "preservar el espacio público como un lugar de convivencia y civismo, en el que todas las personas puedan desarrollar en libertad sus actividades de libre circulación, de ocio, de encuentro y de recreo, con pleno respeto a la dignidad y a los derechos de los demás". La historia es que para conseguir que esta declaración de intenciones sea una realidad se han ideado una cadena de artículos que, entre otros objetivos, sancionan aspectos tan dispares como la mendicidad, la limpieza de los parabrisas, las alarmas descontroladas, las pintadas en los edificios, la realización de las necesidades fisiológicas en la calle y, entre otras acciones, la prostitución.

Sin duda, la prohibición del ofrecimiento y la práctica del sexo en la calle ha sido una de las medidas más discutidas. El Ayuntamiento regulará este servicio con multas de hasta 3.000 euros para clientes y meretrices. "Hay que tener en cuenta que comenzamos a crear esta normativa debido a las quejas ciudadanas ante algunos problemas. Nuestra intención es ayudar", asegura Moral. El edil reitera que la intención municipal no es hacer caja con este documento y afirma que las recaudaciones en concepto de este texto se revertirán en programas sociales que ayuden a estos colectivos, algo en lo que discrepan diferentes ONG, entre otras cosas, ante la falta de financiación para estos fines especificada en la ordenanza. En cualquier caso, la Policía Local no comenzará hoy mismo a poner sanciones a diestro y siniestro. "Primero informaremos y sólo en casos de insistencia extrema se procederá a sancionar". Al menos, esa es la intención que se ha trasladado durante este último mes a los agentes, durante las clases de formación para que conocieran la norma.

Y en realidad, han tenido que estudiar bastante porque hay artículos para todos los gustos. La contaminación atmosférica, lumínica y acústica, la tenencia de animales, la mendicidad, la realización de determinados juegos en la vía pública, la realización de pintadas y la actuación de los artistas callejeros, todo está regulado. En el último caso, el de los artistas callejeros, el Ayuntamiento accedió a que mimos, cantantes y demás artistas tengan un permiso municipal para realizar su actividad. "Basta avisar a la entidad local de lo que se pretende hacer y dónde para conseguir la autorización", comenta Moral.

La lista de prohibiciones, aunque también deberes y normas de comportamiento, es infinita. En el documento se recogen aspectos tan curiosos como el prohibir jugar con barquitos en las fuentes y algunos con más sentido como sancionar el maltrato animal.

Desde el Ayuntamiento se pide tiempo para que la ordenanza se asiente y se pueda entender el sentido de su nacimiento. Otros consideran que es su puesta en marcha y la forma en la que está elaborada el principal error de una forma de regular el día a día, que aunque polémica ya copian otros ayuntamientos andaluces.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios