Proyecto Hombre alerta del aumento de adicciones entre menores de edad

  • Durante 2010 atendieron a 155 jóvenes de entre 13 y 18 años con problemas de conducta asociados a los de consumo

La asociación Proyecto Hombre Granada atendió el año pasado a un millar de personas. De ellos, destacan los usuarios del Programa Joven, dirigido a menores de edad y en el que asistieron a 155 niños de 13 a 18 años (124 hombres y 3, mujeres). Jóvenes con problemas de adicción asociados además a problemas de conducta.

En su memoria de 2010 presentada ayer en el Colegio de Médicos, Proyecto Hombre destaca que "crece la demanda de ayuda de menores, adolescentes y jóvenes que, en su mayoría, tienen problemas de conducta asociados a los de consumo -cannabis, hachís y alcohol, preferiblemente-, una baja motivación y fracasos escolares".

Según el director de Proyecto Hombre Granada, Manuel Mingorance, "el 90% de esos menores tienen medidas judiciales y vienen derivados por los jueces de menores, con los que tenemos acuerdo. Muy pocos vienen por su propia voluntad o de manos de su familia", asegura el presidente, quien destaca entre las adicciones de los jóvenes "los porros de cannabis".

Dentro de la memoria de la fundación, se destaca la edad media de los usuarios de sus programas de rehabilitación y reinserción social de personas con problemas de drogas y otras adicciones. Esta edad ronda los 25-30 años excepto en adolescentes, que va desde los 13 a los 18 años. Por lo general, son policonsumidores, destacando el consumo de cocaína, alcohol y heroína-cocaína (revuelto), con un aumento considerable de los cocainómanos y alcohólicos. Con todo, destaca Proyecto Hombre que "cuesta que el alcohol sea admitido como droga aunque existe conciencia del problema que produce".

La situación familiar de los usuarios también sigue un perfil ya que suelen ser "no estables y poco conscientes del problema". Por lo general han iniciado algún otro programa pero no lo han acabado y tienen delitos pendientes motivados por el consumo pero con condenas de corta duración por robos o hurtos en su mayoría. Los cocainómanos, en su mayoría, acceden por primera vez al tratamiento y muchos no tienen una familia de soporte o alguien que los acompañe.

En cuanto a las mujeres que acuden a Proyecto Hombre, "están más desestructuradas y marginadas que los hombres. Proceden de la prostitución, la cárcel o sufren malos tratos y la mayoría son alcohólicas".

De las 931 personas atendidas, 343 fueron informaciones; 302 pertenecían al Programa Base (en centros de tratamiento ambulatorio o comunidades terapéuticas); 47 al Programa en Prisión; 155 al Programa Joven; 37 a la Escuela de Familias y 47 al Plan de Apoyo Nocturno.

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