Quique Pina y su boyante negocio de peluquerías 'low cost' por España

  • En los pinchazos telefónicos, el expresidente del Sevilla González de Caldas le ofrece sumar la sucursal marbellí

  • El murciano viajó una noche a Granada para dar 9.000 euros en mano a su socio

Pina es un empresario del fútbol, pero también de las peluquerías. Las escuchas telefónicas realizadas por la Policía hace dos meses para la investigación abierta en la Audiencia Nacional revelan que el expresidente del Granada CF combina los negocios del balompié con una cadena de establecimientos de belleza low cost por diferentes ciudades de España, desde Logroño o Vitoria hasta Murcia, Granada o Marbella, donde estaba negociando una nueva adquisición.

Durante la primera declaración que Pina hizo ante el juez José de la Mata el pasado 2 de febrero explicó que su mujer y el hermano de ésta regentaban peluquerías y que ésa era la explicación que la Policía hubiera encontrado 90.000 euros en su domicilio particular de Marbella. "Siempre tiene algún ahorro por si alguna vez pasa algo, es una sociedad de su hermano", declaró el entonces detenido. Pero el juez y el fiscal ya sabían entonces que los establecimientos debían de ser suyos, dado que en los pinchazos a su móvil que la Policía realizó en el mes anterior Pina hablaba abiertamente de sus peluquerías, de su "amistad con el dueño de la franquicia" y de los beneficios que le daban cada mes.

La Policía considera como su socio al exresponsable de marketing del Granada

En esos registros telefónicos hay una curiosa llamada del abogado que fue presidente del Sevilla FC José María González de Caldas. El pasado 15 de diciembre este empresario condenado por el caso Malaya telefoneó a Pina para preguntarle si le interesa una peluquería de bajo coste en Marbella que ya está "puesta y funcionando bien". El dirigente deportivo le dice que le podía interesar porque sabe "de qué va el tema", que ya tiene 10 como esa y que además ahora vive en Marbella. Para abundar más, presume de su "amistad" con el dueño de la franquicia, así que ambos quedan en hablar para avanzar en el negocio.

La referencia a los establecimientos de peluquería en los informes policiales de las escuchas telefónicas se repite en distintas ocasiones, pues hay varias llamadas al respecto. Las más frecuentes son con el que la Policía considera su socio en este negocio, Álvaro P. M., que habría sido también responsable de marketing del Granada CF. No sólo conversan sobre los beneficios y costes de cada establecimiento, si no que organizan también un encuentro personal en Granada para que Pina le pueda entregar 9.000 euros en mano que él "no puede transferir". Sería un pago por los negocios de peluquería de Aracena, Avenida de Madrid y Camino de Ronda (los dos últimos en Granada) que otra persona tendría que abonar oficialmente.

El murciano viaja por la noche, desde Málaga, hasta la casa del socio y le pide que baje a la calle para recibir el dinero "no vaya a ser que pase alguno y tengamos una desgracia". Para la Policía encargada de la investigación por supuesto blanqueo de capitales, delito fiscal e insolvencia punible, ésta es una prueba más del "manejo por Enrique de cantidades en efectivo".

De las conversaciones se desprende que Pina tiene problemas con algunas peluquerías del norte de España, especialmente la de Zaragoza y está negociando su salida. Su socio le llega a reprochar un cierto descuido en la gestión que tendría encomendada el hermano de su mujer. "Cuando ayer me enteré de que tu cuñado va cada dos meses, demasiado bien van ¿no? Cada dos meses no se puede ir a la peluquería". Pina le responde que la instrucción dada es que vaya cada 15 días al norte y cada 15 a Murcia. Más tarde, en otra llamada explica que le ha "dado" el negocio de su ciudad a su hermana.

Al parecer, según los números relativos a beneficios de los que hablan, los tres negocios low cost de Granada serían los más provechosos, con 15.000 euros al mes de rédito.

Con esta persona vinculada a Pina por los negocios de peluquería mantiene también el expresidente del Granada CF conversaciones sobre sus coches que para los investigadores son importantes, ya que se supone que el murciano no tiene propiedades y que todo está a nombre de las empresas que rezan a nombre de amigos y familiares. En el encuentro previsto para la entrega de dinero en Granada, Pina le hace saber a su interlocutor que no irá en el Porsche Panamera, sino en el Mazda.

El 2 de enero pasado, después de hablar sobre los sueldos que tendrían que pagar a las empleadas de las peluquerías de Granada, Álvaro y Enrique conversan sobre el nuevo coche, un Aston Martin. Parece ser que el primero se lo habría traído de no se sabe dónde y se lo iba a dejar guardado al que fue su jefe en el Granada CF en una nave de Marchena, "donde dejó el Bentley".

"¿Y se lo has enseñado a alguien ya?", le pregunta Pina al final. "Sí sí, se lo he enseñado a mi cuñado y le ha encantado. Me dice, dile a Quique que si me deja pagárselo en tres veces se lo queda, jajaja… Le ha encantado a todo el mundo, tío".

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