La segunda Ronda Sur supera el impacto ambiental pese al recelo de ecologistas

  • La Delegación de Medio Ambiente echa por tierra la denuncia de IU, Ecologistas y los Verdes sobre la destrucción de la Vega · La Administración ordena adoptar medidas de protección de dos yacimientos

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El Distribuidor Sur o la también denominada segunda Ronda Sur que aliviará el tráfico de vehículos de los municipios del Cinturón que se encuentran en la cornisa de Sierra Nevada ha superado ya el trámite ambiental pese a las alegaciones presentadas por IU, Los Verdes y otros colectivos sociales.

A diferencia del Distribuidor Norte, cuya obra se inició en periodo de precampaña electoral, los municipios de la cornisa sur (Ogíjares, La Zubia, Cájar, Huétor Vega y Monachil) deberán aún esperar unos años para que dicha vía interurbana de alta capacidad sea una realidad.

El delegado de Obras Públicas, Francisco Cuenca, señaló ayer que la previsión inicial es que a final de año se haya licitado el proyecto definitivo, lo que dilata aún más el comienzo de las obras. No obstante, Cuenca aseguró que el Distribuidor Sur, con una longitud de 3,4 kilómetros, estará finalizado a lo largo de esta legislatura que se inicia ahora.

Por lo pronto, la Delegación de Medio Ambiente ha desestimado las alegaciones presentadas por IU de Huétor Vega y Cájar, Ecologistas en Acción y Los Verdes de Andalucía que, entre otras cuestiones, denunciaron que dicho distribuidor no se justificaba de ninguna de las formas y su construcción implicará la destrucción de 50 hectáreas de tierra productiva.

A la postura de dichos colectivos se sumaron también las alegaciones presentadas por un centenar de vecinos de Ogíjares preocupados por la posible afección medioambiental. En realidad, el informe de impacto ambiental sólo está condicionado a la adopción de medidas correctoras en algunos puntos del trazado como es el caso de un yacimiento localizado en el término de Cájar y otro en el cortijo Cobertizo Viejo situado en La Zubia, donde se obliga a realizar una intervención arqueológica mediante sondeos.

Los municipios afectados vienen reclamando con insistencia la construcción del citado Distribuidor Sur que tendrá en la mayor parte del trazado tres carriles por cada sentido, uno de ellos de plataforma reservada al transporte público. Se ha convertido en una aspiración legítima en vista del infierno en el que a diario se convierte la circunvalación, especialmente a la altura de la Ronda Sur.

Arterias fundamentales como la Circunvalación con 120.000 vehículos diarios, de los que el cinco por ciento corresponde a transporte pesado, la Ronda Sur con 61.000, la misma vía secundaria entre Ogíjares y Armilla, con más de 16.000, o la carretera de Cenes, con más de 10.000, han hecho del Cinturón una zona intransitable en horas puntas.

Un problema creado, en buena parte, por el desarrollo urbanístico de la última década que han experimentado los pueblos limítrofes, donde la vivienda es por lo general más barata que en la capital, lo cual ha complicado aún más si cabe las comunicaciones. "Nos consta que hay interés por parte de los municipios afectados en que se desarrolle este vial lo antes posible porque son pueblos que han crecido de forma muy importante. Somos conscientes de que se hacen más casas que carreteras pero a veces la solución no es construir carreteras sino utilizar el transporte público", razonó Francisco Cuenca.

Hasta ahora los llamamientos de la Administración para que se apueste por el transporte urbano no parece que hayan seducido a los ciudadanos. Entretanto, los colectivos ecologistas, contrarios a esta infraestructura, ironizan sobre la utilidad del Distribuidor Sur: "Sólo promete mayor rapidez para llegar al atasco que siempre se produce en la Circunvalación".

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