Rosas blancas para Ana

  • Dos de los hijos de Ana Orantes, Rosario y Rafael, son homenajeados en las Jornadas sobre Violencia de Género

La inauguración de las Jornadas sobre Violencia de Género, Inmigración y Cooperación que se celebran entre ayer y hoy en Granada tuvo como momento más emotivo el homenaje que se le tributó a Ana Orantes, la mujer de Cúllar Vega que fue asesinada por su ex marido hace diez años. Lo hizo sólo unos días después de que Ana se armara de valor y contara en un programa de televisión el infierno que había sido su vida en pareja durante casi cuarenta años. Él no soportó quedar de maltratador para toda España, aunque lo fuera, y la castigó por ello. Le echó gasolina y le prendió fuego.

Ayer, conteniendo las lágrimas, dos de sus hijos, Rosario y Rafael, recibieron una placa y un ramo con diez rosas blancas -símbolo de inocencia y pureza- de manos de la consejera de Justicia y Administración Pública de la Junta, María José López. Para Rosario y Rafael fue la mayor ovación del día.

Tanto María José López como el fiscal jefe del TSJA, Jesús García Calderón, destacaron que la terrible muerte de la granadina al menos sirvió para marcar "un antes y un después" en la lucha contra la violencia de género. "Ana fue muy valiente, no sólo porque se separara de su marido en un pueblo pequeño, sino porque se atrevió a contar sus cuarenta años de malos tratos en la televisión y su testimonio hizo que toda la sociedad se convulsionara, que entendiera que era un asesinato repugnante y que se mostrara contraria a consentir otro caso más", dijo la consejera, que no obstante se vio obligada a añadir que ni ésa fue la única muerte de una mujer a manos de quien la consideraba una pertenencia, ni la entrevista televisiva le salvó a Ana la vida. Al contrario, aceleró su muerte.

"Pero entonces emprendimos un camino, el de no ocultar nada, el de hacer como Ana, que fue una mujer luchadora y valiente que denunció, el de trabajar para que esos crímenes no queden nunca impunes y generen el rechazo de todos", concluyó María José López.

Rosario Orantes confesó que para ella el de ayer fue un día "muy especial" y admitió que desde que su madre expusiera su horrible caso en televisión se ha conseguido, al menos, que se hagan "muchas cosas más" por las mujeres maltratadas, si bien se lamentó de que "aún haya que lamentar muertes".

La hija de la homenajeada pidió a quienes pasan por un proceso similar que no aguanten "ni la primera bofetada, ni el primer indicio de maltrato físico o psicológico" y que, si éste llega, lo denuncien sin dudarlo.

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