Salud busca buenos samaritanos para aliviar la espera de trasplantes

  • En 2011 comenzarán a realizarse las intervenciones en cadena, para lo que ya hay siete donantes que quieren, en vida, dar un riñón a cualquiera que lo necesite · Granada, preparada para el nuevo sistema

La parábola del Buen Samaritano es una de las más conocidas de la Biblia y es una lección de amor al prójimo, caridad y misericordia. En base a esos principios, Sanidad ha hecho suyo el calificativo de buen samaritano en el campo de los trasplantes. Una iniciativa que se da ya en varios países de todo el mundo (sobre todo en EEUU pero también en Suecia o los países nórdicos) y que la Organización Nacional de Trasplantes comenzará a aplicar en España en 2011.

El buen samaritano es una nueva opción de trasplante (en España se llamará trasplante en cadena) que se basa en un primer hecho altruista de una persona que dona un órgano (en este caso un riñón) para una persona que lo necesite con la que no tenga ninguna vinculación. A partir de esa decisión, se puede crear una cadena de donaciones y trasplantes que beneficia en primer lugar al paciente enfermo renal y que busca reducir la lista de espera. Un fin loable ya que por ejemplo sólo en Granada y Jaén hay 230 pacientes en lista de espera para un trasplante de riñón. En lo que va de año, se han realizado 43 trasplantes renales, 9 de donante vivo y 34 de donante cadáver.

La ONT ya tiene todo el protocolo preparado -incluso los buenos samaritanos seleccionados- y los hospitales esperan ponerse manos a la obra en cuanto haya una compatibilidad. La Coordinación de Trasplantes de Granada lo tiene también todo listo y el Hospital Virgen de las Nieves está muy bien posicionado para entrar en esta cadena de trasplantes.

Hay dos datos muy significativos: entre el 25 y 30% de las personas vivas que deciden donar un riñón a un receptor determinado no pueden por incompatibilidad y un 20% de los que quieren donar les daría igual cuál fuera su receptor. En base a esta realidad, la posibilidad del buen samaritano comenzará a aplicarse para reactivar las donaciones y no 'perder' órganos por incompatibilidades.

El proceso es muy fácil. El buen samaritano entrará exclusivamente en el proceso del trasplante cruzado. Así, por un lado hay primero dos parejas que están seleccionadas para trasplante cruzado (entre los dos miembros de la pareja son incompatibles pero los donantes sí lo son con los receptores de la pareja contraria). En ese momento entra el buen samaritano, que tendrá que ser compatible con alguno de los receptores. Entonces se activa la cadena: el samaritano dona su riñón al receptor de la pareja A y el donante de ésta misma pareja al receptor de la pareja B. Entonces 'sobra' un órgano que es el del receptor de la pareja B, que estaba decidido a donar un riñón. Pues bien, ese riñón que 'sobra' se dona para paciente en lista de espera de cadáver, con lo que tienes un órgano más en cada cruce para donar a una persona en lista de espera.

El hecho de que España se haya tenido que esperar para aceptar a los buenos samaritanos se debe a que primero había que tener bien cerrado el donante cruzado, que en el país ha comenzado a realizarse este año. El primero lo hizo, precisamente, el Virgen de las Nieves con el Hospital Clinic de Barcelona.

Además, el buen samaritano necesita una legislación muy estricta. Para serlo, hay que pasar por numerosas pruebas psicológicas (hasta 8 test de personalidad) para cerciorarse de que se hace de forma desinteresada, anónima y sin pretensión de fama, recompensa o afán de notoriedad.

Para el control de los buenos samaritanos se hará una base de datos nacional que se cruzará con la base de datos de parejas para trasplante cruzado.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios