Setas, un manjar no exento de riesgos

  • Salud incluye en su web consejos para el consumo, que ha generado ya 17 intoxicaciones y una muerte en Andalucía

Las civilizaciones hindú, griega y romana consideraban los hongos como alimento sagrado. Desde entonces viene el interés humano en la recolección de las setas, el tipo más común, y su ingesta. En la actualidad, el interés por la micología, la ciencia encargada del estudio de los hongos, es cada vez mayor, a la vez que crece también la afición de acudir al campo y los bosques a recoger setas en otoño, hábito no exento de riesgo para la salud ya que hay setas comestibles pero también venenosas y hasta contaminantes. Habitualmente crecen en las zonas húmedas y lugares que proporciona la sombra de los árboles.

Tal es el aumento de la afición por recoger setas para el posterior consumo a domicilio que Salud ha tenido que dar unas recomendaciones para evitar intoxicaciones entre la población. No en vano, desde que comenzó el otoño se ha atendido en Andalucía 18 intoxicaciones por el consumo de setas con el resultado de un fallecido.

En la web de la consejería: www.juntadeandalucia.es/salud se ha colgado un especial sobre el consumo de setas que da recomendaciones para su elección y evitar consecuencias en la salud que puedan llegar a ser bastante graves.

Así, Salud no recomienda consumir setas que no esté seguro de que son comestibles. No hay que dejarse llevar por su aspecto, pues pueden esconder sorpresas sanitarias ya que hay setas tóxicas, incluso mortales, que son muy parecidas a otras comestibles.

Entre las malas están las del género Amanita. La Amanita Muscaria tiene efectos como lagrimeo, salivación, efectos neurológicos,... y su antídoto es la atropina. La Amanita Phalloides tiene efectos más graves y hasta riesgo vital. El antídoto postconsumo inmediato es la carne cruda, que anula la toxina.

Salud también advierte que no se deben consumir setas por el hecho de que se parezcan a una foto de un libro sobre micología, aunque sea el mejor.

Con todo, se puede acudir a un centro sanitario donde los técnicos de control oficial de alimentos le informarán adecuadamente sobre cada especie. Entre los hongos están las setas, los champiñones, gurumelos, níscalos, gallipiernos u oronjas. Y dentro de las setas, destacan los tipos de plataneras, inocybe, boletus o calocybe.

Las más comunes son las que tienen forma de paraguas y la superficie puede cambiar mucho tanto de forma como de aspecto. Las hay lisas, acanaladas, cubiertas de escamas, pelillos y hasta verrugas.

También existen hongos contaminantes, como los Coniophoras, denominados 'orejas', que pudren la madera.

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