Granada

Sierra Nevada supera un marzo tortuoso y cierra con más de un millón de usuarios

  • La estación registra la tercera mejor temporada de la década pese a que tuvo que cerrar 15 días por las adversas condiciones climatológicas

  • La ocupación llega al 65%

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La estación de esquí de Sierra Nevada iba camino de cerrar un año histórico hasta que llegó la "tortura" del mes de marzo y la estación tuvo que cerrar cinco fines de semana en la época de mayor afluencia. Al final, la temporada que concluyó el pasado domingo con 66 kilómetros de pistas esquiables registró un total de 1.053.748 usuarios, de los que 887.017 fueron esquiadores y 166.731 visitantes 'de paisano'. Estas cifras suponen una ligera bajada respecto a la anterior temporada, que registró 1.150.814 personas aunque María José López, directora gerente de Cetursa, relaciona los cerca de 100.000 visitantes menos con los 15 días en los que la estación tuvo que permanecer cerrada por la climatología adversa, además de otras 8 jornadas con vientos muy fuertes que obligaron a acotar la superficie esquiable. "Ha sido una temporada compleja, pero excelente", concluyó María José López, que se aventuró a señalar que, de no mediar el desastroso marzo, se hubiesen registrado unos datos "épicos". Con todo, ha sido "la tercera mejor temporada de la última década" y sólo entre 2008 y 2010 se registró una mayor pluviometría. Tanto ha nevado que la estación echó el cierre con un espectacular manto blanco en pleno mes de mayo, unas condiciones meteorológicas que han sido "una tortura" por la combinación "diabólica" entre la ventisca y la lluvia engelante, que ha obligado a sustituir un total de 116 poleas en los remontes mientras los trabajadores de mantenimiento vivían el día de la marmota manteniendo a punto la estación. Sierra Nevada ha tenido una media de 62 kilómetros esquiables por día, por debajo de los 80 registrados la temporada anterior, lo que según la directora gerente de Cetursa no quiere decir que las pistas no estuvieran preparadas, ya que ha habido días en los que se han tenido que pisar hasta tres veces para que pudieran deslizarse los deportistas. "No hemos podido ofrecer toda la superficie esquiable, pero no por falta de preparación, sino porque la nieve lo impedía", apuntó López.

En cuanto a los datos económicos, y a falta del cierre definitivo de las cuentas de una de las temporadas más largas de la historia con 163 días, María José López estimó que el balance final estará en torno a los 33 millones de facturación, 1 millón menos que el año anterior aunque, en este caso, el tirón los Campeonatos del Mundo de Snowboard y Freestyle Ski llevó a la estación a cerrar un año para el recuerdo.

Los datos registrados en primavera consiguen 'minimizar' los efectos de los temporales

Y pese a los vendavales que han asolado la estación y la huelga del 17 de febrero que paralizó los remontes, la ocupación media ha sido del 65%, tres puntos menos que la temporada anterior aunque muy por encima de los datos registrados en la 2015/16, cuando hubo un 51% de ocupación en los hoteles de Pradollano. Mientras, los establecimientos situados en la carretera de acceso tuvieron una ocupación del 40%, porcentaje similar al de la temporada anterior. La ocupación media ha sido del 65%, un 50% en el Puente de la Constitución, un 72% en Navidad y un 83% en Semana Santa. Por meses, destaca febrero con una media del 82%, seguido de marzo (70%), enero (70%), abril-mayo (57%) y diciembre (48%). Las procedencias se mantienen respecto a otros años, aunque hay un incremento del turismo nacional del 4% y la afluencia de esquiadores granadinos ha subido un 16%. Según la delegada del Gobierno de la Junta, Sandra García, la labor de la Mesa del Aeropuerto en el ámbito internacional, junto con la promoción de Turismo Andaluz y el Patronato Provincial de Turismo vinculada a los nuevos vuelos directos del aeropuerto de Granada, han contribuido a cerrar un buen año pese a las ventiscas y la huelga de los trabajadores de remontes que obligó a cerrar la estación y condicionó la llegada de más esquiadores hasta que finalmente se rubricó un acuerdo.

La temporada arrancó el 25 de noviembre con una nieve muy tardía, por lo que se hizo un "esfuerzo brutal" para producir nieve y llegar a Navidad con un estado "excelente" de las pistas y un dominio esquiable "muy competitivo". La Navidad se salvó con 130.000 esquiadores y, a partir de mediados de enero, la estación dio el gran salto superando los 100 kilómetros de pistas esquiables y con 209.792 esquiadores. Febrero fue un mes "magnífico" con una calidad de la nieve excelente y 248.100 esquiadores, "con sensaciones espectaculares por parte de nuestros clientes y toda la estación abierta". Y llegó marzo, con la paradoja de una estación a rebosar de nieve cerrada durante buena parte del mes. En este espacio de tiempo solo se pudo abrir 7 días con normalidad; el resto la estación estuvo o bien cerrada o abierta parcialmente. "Los días de cierre en Sierra Nevada suelen rondar los 5 o 6 días, y en esta ocasión se han triplicado hasta llegar a los 15 días", señaló María José López. En el mes de abril la climatología dio un respiro para llegar a los 142.406 esquiadores y cerrar en el 6 de mayo con un día de esquí impropio para estas fechas. A consecuencia de un final de invierno hostil en lo meteorológico, en primavera "había hambre de esquí" con lo que se anticipó la promoción de este periodo, que "empieza a tener peso en la cuenta de resultados", concluyó María José López para resumir una extraña temporada en la que de nuevo hubo que mirar continuamente al cielo. En esta ocasión, y con espesores de hasta siete metros en Borreguiles, Veleta y Laguna, para implorar que dejara de nevar.

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