Los TIMOS del siglo XXI

  • Los tiempos de crisis económica suponen una coyuntura idónea para los estafadores, que se aprovechan de situaciones desesperadas para hacer negocio. Los hay que utilizan las nuevas tecnologías e internet, los que optan por el ingenio y los que simplemente convencen a sus víctimas ofreciéndole supuestas gangas y tentadoras ofertas económicas.

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Mientras que las estafas se perfeccionan cada día más gracias a la red y las nuevas tecnologías, aún perviven algunos de los timos clásicos, como la estampita o el tocomocho. Muchos no se denuncian, bien por vergüenza bien porque la clave de estos timos radica en que la víctima se intenta aprovechar de una supuesta situación desesperada o de una deficiencia del estafador. La Guardia Civil ha detectado este años dos timos de la estampita (uno en Armilla y otro en Salobreña) en los que los estafadores obtuvieron 1.075 euros en el primero y más de 5.000 en el segundo. La Policía confirma que son bastante frecuentes las denuncias por engaños relacionados con la lotería (billetes de la ONCE y de la Lotería Nacional supuestamente premiados). El último tocomocho ocurrió hace una semana en Ribera del Beiro y 'sacaron' a la víctima 4.700 euros.

Si está navegando por internet y de pronto le sorprende un mensaje de alerta del Cuerpo Nacional de Policía, desconfíe. Se trata del denominado "virus de la Policía". Todos los días contactan en Granada con la comisaría una decena de personas que se han topado con él en la red. Se trata en realidad de una estafa que consiste en el bloqueo del sistema operativo del terminal informático y de la aparición de forma sorpresiva de una supuesta página web de los cuerpos de seguridad en la que se comunica a la víctima que ha consultado páginas de internet no autorizadas o ilegales. El mensaje alerta de que dichas web son objeto de seguimiento e investigación policial, por lo que instan al incauto a que, mediante una transferencia o pago por medio de la compra de tarjetas paysacard o ukash, desembolse una cantidad de dinero que suele rondar los cien euros con el fin de desbloquear el terminal, extremo que no se produce a pesar de que se abone la cantidad requerida. La Policía advierte de que las fuerzas de seguridad nunca reclaman dinero para realizar un servicio.

Dos personas se presentan en un domicilio como revisores del gas. Piden al propietario comprobar la instalación y le dicen que necesita unos cambios urgentes. A veces no hacen nada y cobran a sus víctimas facturas que pueden llegar hasta los 600 euros. Esa es la cantidad que un individuo exigió a una octogenaria de Monachil por una reparación en la instalación del gas que al parecer no realizó. El caso lo llevó la Guardia Civil, que detuvo al falso revisor el pasado mes de febrero. Y es que este tipo de timadores suelen buscar personas de edad avanzada y que vivan solas. La Policía Nacional ha detectado una variante de este timo en Granada: la de "los falsos inspectores de Urbanismo". Ocurrió en el barrio de la Virgen, una educada pareja logró colarse en la casa de unos ancianos para hacer un supuesto informe sobre humedades de cara a que pudieran solicitar una subvención. Se llevaron joyas y sus ahorros de toda la vida: unos 40.000 euros.

¿Quién no tiene algún pariente llamado Antonio, Manolo o Pepe? Si va usted tranquilamente por la calle y se le acerca una afable persona desconocida que se identifica como un primo, cuñado o familiar suyo lejano con un nombre muy común y le pide dinero prestado porque le han robado la cartera o el banco no le deja sacar dinero, desconfíe. Es, probablemente, un estafador. Estos timadores se aprovecha de personas muy mayores que, convencidas de que realmente se trata de un pariente, acaban auxiliándoles. Algunos incluso les abren las puertas de su casa.

Los estafadores hacen un uso "cada vez más frecuente" de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación para la comisión de diferentes modalidades de infracciones penales. De hecho, la mayoría de las denuncias investigadas este año por la Guardia Civil de Granada -alrededor de 30- tienen que ver con compras on line de artículos nunca recibidos y que, en algunos casos, nunca existieron. Se trata de vecinos de distintos pueblos de la provincia que, confiados, realizaron ingresos o transferencias bancarias para adquirir, vía internet, artículos de muy distinta naturaleza que se ofertaban a muy buen precio: desde una Termomix hasta un camión. Los entretenimientos on line también han motivado alguna denuncia, como la de un granadino que echó en falta 870 euros de su cuenta y descubrió que alguien se los había jugado en partidas de póker en la red. "Igual que hay mil formas de ganarse la vida honradamente, las hay de ganársela de forma no honrada", señala por su parte el jefe del Grupo de Delincuencia Económica de la Brigada Provincial de Policía Judicial del Cuerpo Nacional de Policía en Granada, al tiempo que advierte de que el trabajo de estas personas "se basa en el ingenio", un ingrediente básico en casi todas las estafas que de detectan. Una de las últimas advertidas en la capital ha sido "la del falso millonario" que llega a un hotel para despilfarrar su supuesta fortuna. El individuo se mete completamente en el papel de rico inversor y llega al establecimiento en un vehículo de alta gama haciendo alarde de su elevado poder adquisitivo y sus ganas de gastar e invertir. Al final, se esfuma sin pagar la abultada factura.

Este timo consiste en colgar en internet una atractiva oferta de un piso en alquiler, por una cantidad muy baja, en zonas costeras o en el centro de las ciudades. El anuncio incluye fotos que muestran una vivienda en perfecto estado. Cuando algún interesado se pone en contacto con el propietario, éste le explica que vive en el extranjero y que para entregarle la llave necesita que le haga primero el pago de una señal. Pero este tipo de engaño no sólo se da vía internet. La Policía de Granada ha detectado también anuncios en la calle de ofertas falsas de cara al comienzo de curso. El timador tenía las llaves de un piso vacío en la capital, tras haberse ofrecido como mediador inmobiliario a sus dueños, a quienes decía que no lograba alquilarlo. El tipo llegó a cobrar la reserva a varios interesados sin llegar nunca a darles las llaves.

Las cartas nigerianas son unos formularios que se envían a miles de personas en todo el mundo, bien por correo electrónico bien por correo tradicional. En ellas se explica que el receptor ha sido agraciado con un nuevo premio de la Lotería española, que podrá cobrar si aporta una determinada cantidad en concepto de trámites bancarios, de gastos de envío o cualquier otra excusa. Reciben el gentilicio de nigerianas porque las organizaciones que se dedican a elaborar estas cartas están compuestas por ciudadanos de este país africano. El porcentaje de afectados es ínfimo en relación al número de cartas que se envía, pero aún así se trata de un negocio bastante rentable y en él siguen cayendo los más incautos. En Granada, el Cuerpo Nacional de Policía ha detectado varios casos de este timo en los últimos años. Una de sus investigaciones dio como resultado la desarticulación de una banda africana que "gastaba mensualmente en sellos más de 50.000 euros". Este tipo de engaño tiene distintas variantes. Recientemente, el Grupo de Delincuencia Económica investigó una falsa oferta de empleo por internet en la que el pago se realizaba por anticipado y a través de Travelers Cheques. Se trataba de un empleo de chófer remunerado con unos 2.000 euros mensuales. Tras aceptarlo, el supuesto empleador enviaba este tipo de cheque falsificado con una mayor cuantía para que la víctima fuese al banco, lo cambiara por dinero, se quedase con su sueldo y el resto se lo hiciera llegar a través de Western Union. "Lo que hacen es usar a terceros, que a veces actúan de buena fe y otras no", indica la Policía.

Los comercios de compraventa de oro son las víctimas de este timo. En Granada, este año la Policía ha recibido varias denuncias de negocios de la capital estafados con oro falso. "Hay quien está llevando a esos establecimientos objetos que no son de oro realmente, sino que están bañados, y como la prueba que se realiza a veces es muy rudimentaria (simplemente los rayan), pasan por oro", explica el jefe del grupo de Delitos Económicos de la Policía. Es cuando la joyería lleva los artículos falsos a fundición cuando descubre que están hechas de otro material: latón, hierro... Normalmente, estos timadores utilizan DNI también falsos y son itinerantes: cuando logran culminar su engaño, cambian de provincia. Uno de los últimos casos detectados en la capital fue denunciado el pasado día 18. El estafador consiguió 907 euros a cambio de una pulsera y una cadena que resultaron ser baratijas con muchas capas doradas.

Otra estafa que se ha investigado recientemente en la capital ha sido el fraude con tarjetas mediante TPV de comercios (datáfonos). Se trata de un timo relacionado con la clonación de tarjetas y suele ser cometido también por organizaciones nigerianas. Los estafadores, que poseen numerosas copias de tarjetas de crédito de personas de diferentes puntos del mundo, proponen a comerciantes locales que las pasen una y otra vez realizando cargos de miles de euros a cambio de un 40 o un 30 por ciento del beneficio. Uno de los empresarios 'pillados' por la Policía fue el dueño de una tienda de telefonía de la capital, que llegó a ingresar por supuestas ventas en un día 14.000 euros.

Es uno de los timos más extendidos y está protagonizado por ciudadanos de Nigeria y Camerún. La estafa consiste en captar a alguien que quiera vender su coche por internet y asegurarle que para pagarle necesitan dar salida a una cantidad millonaria que tienen en su país. Para ello tienen supuestamente que transformar los billetes con un producto químico. Suelen hacer una demostración práctica al timado en las que entregan un billete real, generalmente de 50 euros, para ganarse la confianza de las víctimas. Éstas, al comprobar la autenticidad del billete, se muestran más dispuestas y aceptan vender su coche a cambio de los billetes de los países africanos que podrán transformar y obtener así más dinero de manera fácil, cuando lo que finalmente obtienen son cartulinas de un rotundo color blanco. En Granada, la Policía investigó hace poco un engaño de este tipo que se quedó en tentativa, al identificar los investigadores al autor por las huellas.

El conocido timo de la mancha se sigue produciendo. La víctima suele ser una persona que acude al banco a sacar dinero y es observada por uno de los estafadores, que se hace pasar por un cliente que está descansando en alguna de las sillas de la sucursal y que, tras fijarse dónde ha guardado el dinero la víctima, da aviso a su cómplice, que permanece fuera. Al salir del banco, disimuladamente, el cómplice se acerca a la víctima y le provoca una mancha con tinta, aceite o agua sucia. El timador se ofrece entonces para ayudarle a limpiarla y aprovecha para quitarle la cartera o el móvil. Una variante de este timo ha sido detectada por la Guardia Civil en los últimos días. La timadora, que ha sido detenida, abordaba a sus víctimas en cajeros y, mientras les pedía una firma solidaria para una asociación de discapacitados, aprovechaba para robarles. Actuó en Castell de Ferro.

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