La UGR plantea un "crecimiento sostenible" de la oferta de máster

  • Las limitaciones de la Junta y las restricciones en la contratación de profesorado son dos de los condicionantes

La implantación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) supuso una reordenación de la estructura de los estudios universitarios. Una de los elementos claves de la remodelación fueron los estudios de posgrado, los másteres llamados a completar la formación recibida durante los años del grado y que aumentarían tanto la especialización como las opciones de inserción laboral de los egresados. Tras la irrupción del Plan Bolonia, la cartera de títulos de posgrado en las universidades españolas se desbocó. Hubo un crecimiento notable en la oferta, porque así lo exigía la demanda, los nuevos graduados. Unos años después, desde la propia universidad española -por boca de la Conferencia de Rectores (CRUE)- se pide cautela. En su último informe anual La Universidad española en cifras, la CRUE destaca que existe "la necesidad de adecuar" la oferta de másteres "a una demanda suficiente" o "a un análisis objetivo de los resultados de formación", en el sentido de cuántos terminan por leer una tesis doctoral. Además, la Conferencia de Rectores destaca la "amplitud con la que nuestras instituciones han implantado las titulaciones de máster".

La reflexión de la CRUE viene acompañada de datos. Los que revelan la extraordinaria disparidad de comportamientos que se han dado en la universidad pública española a la hora de ordenar los estudios de posgrado. Según el informe anual, la Universidad de Granada presenta una relación entre los estudios de grado y de posgrado que se tasa en un 126%. Es decir, que la oferta de másteres es un 26% mayor que la oferta de grados. Este dato está en línea con la media nacional de universidades públicas presenciales (118%), pero hay un abismo con el comportamiento de las universidades catalanas y madrileñas. En la Universidad de Barcelona la proporción es del 201%. Por cada grado que oferta la universidad catalana hay dos másteres oficiales. En la Complutense, Autónoma y Politécnica -las tres de Madrid- esta tasa está en el 186%, 184% y 183%, respectivamente. ¿Qué explica la diferencia entre estas cuatro universidades y la granadina? Todas ellas -junto con la Pompeu Fabra, también con un índice superior al de la UGR (152%)- están entre las mejor posicionadas en las clasificaciones internacionales. "De alguna manera nos diferenciamos con respecto a Madrid y Barcelona", reconoce la directora de la Escuela Internacional de Posgrado de la Universidad de Granada, María Teresa Bajo, que alega que "la idea" no es crecer de manera "aleatoria", sino plantear una reflexión sobre "en qué" se quiere apostar y a partir de ahí desarrollar la cartera de títulos oficiales a ofertar. Detrás de esta reflexión previa, Bajo indica que existen dos condicionantes. Por un lado la Junta de Andalucía ha restringido las posibilidades de crecimiento para ordenar el mapa de la educación superior en la comunidad. Por el otro, la imposibilidad de contratar docentes a causa de la tasa de reposición -que limitaba al 10% el porcentaje de incorporaciones de nuevos funcionarios en relación con las vacantes- impuesta en los últimos años ha obligado a "pensar" con cautela el desarrollo de nuevas titulaciones, algo "lógico" para Bajo.

Se busca, además, según la responsable de la Escuela Internacional de Posgrado el "equilibrio" entre la oferta y la demanda. Según la información de la última memoria académica, el pasado curso se ofertaron 104 programas de másteres oficiales (los mismos que en el año anterior), mientras que en titulaciones de grado se llegó a los 76 títulos más ocho dobles grados. En estos meses -se espera que concluya para comienzos del año próximo- se trabaja en conocer cuáles son las demandas de los egresados para plantear qué áreas conviene potenciar. De entrada, Bajo asegura que "hay capacidad de crecer" en Educación -el máster de Secundaria, conocido como MAES, de la UGR es el más demandado, con diferencia, de todos los que se ofertan- y Ciencias de la Salud. "Queremos ver en qué somos fuertes y qué estudios pueden" llevar a los titulados a seguir con el doctorado. El pasado curso hubo 8.755 estudiantes de másteres y doctorado, un 30% más que hace cinco años. El crecimiento ha sido espectacular en los estudios de doctorado, donde se ha pasado de los 683 estudiantes del 2012/2013 a los 3.527 matriculados del pasado año académico (80% más), mientras que en los másteres se está prácticamente en los mismos números que hace cinco cursos (5.218 del pasado año por 5.437 del 2012/2013).

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