Urbanismo elabora un registro para desalojar las cuevas de San Miguel

  • El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía rechazó en enero la petición municipal para echar a los moradores del Cerro · el Ayuntamiento hará un informe fotográfico con cada uno de los casos

El Ayuntamiento de Granada volverá a iniciar la próxima semana los trámites para llevar a cabo el desalojo de las cuevas del Cerro de San Miguel, en el Albaicín. Para ello, desde el área de Urbanismo han decidido hacer un registro fotográfico individualizado que plasme fielmente las condiciones de habitabilidad de los moradores de cada una de las cuevas ocupadas. Con dicho registro se procederá a notificar, uno a uno, a cada ocupante su desalojo. Si oponen resistencia el Ayuntamiento pedirá la pertinente orden judicial.

Es la tercera vez que el Ayuntamiento intenta concluir con éxito el proceso de desalojo de esta zona en la que el nuevo PGOU prevé un cambio de uso para hacerla urbanizable.

La primera se vio frustrada cuando el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número dos de Granada denegó el 14 de marzo de 2007 la autorización. Más tarde, en enero de 2008 el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ratificaba esta decisión. La petición choca -decía la sentencia- con los derechos fundamentales de las personas que viven en este paraje ya que, plantear de modo general para todas las cuevas el desalojo podría suponer una vulneración de los derechos constitucionales.

Es decir, que al no haber presentado el Ayuntamiento una petición individual para cada morada de la zona, el juzgado no puede estudiar cada caso en particular y decidir si está justificada la entrada por la fuerza en el domicilio de estas personas.

Bajo esta premisa el Ayuntamiento se pondrá en los próximos días a elaborar el pertinente registro fotográfico. Una vez que se desalojen las cuevas procederá al tapiado de la zona para evitar que vuelvan a ser ocupadas. La actuación se sustenta en tres argumentos. El primero, la seguridad de los propios moradores de las cuevas debido al mal estado en que se encuentran las construcciones. El segundo las protestas de los vecinos del entorno que se quejan de la insalubridad del enclave en el que no hay ni saneamiento ni servicios. El tercer argumento se apoya en el deseo del Ayuntamiento de recuperar el control sobre una propiedad que considera suya.

Los planes del equipo de gobierno pasan por convertir el Cerro de San Miguel en un importante foco turístico de la ciudad, aunque antes será necesario convertir estos terrenos en urbanizables, cambio que ya contempla el avance del Plan General de Ordenación Urbana.

La propia concejal de Urbanismo, Isabel Nieto, reconocía en octubre de 2007 que se baraja la posibilidad de convertir las cuevas en tablaos flamencos y tiendas de souvenirs e incluso en un hotel. La idea no tardó en despertar la indignación que los partidos de la oposición (PSOE e IU) que vieron detrás de la propuesta una importante operación especulativa.

"Es una propuesta depredadora urbanísticamente con la que se pretende imponer el imperio del hormigón en una zona de gran valor patrimonial", declaró entonces la portavoz municipal de IU, Lola Ruiz.

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