Vía libre para derribar la polémica churrería junto al Centro Lorca

  • Urbanismo concede a la empresa constructora la licencia de demolición del inmueble, que podría materializarse durante las próximas semanas

Los escollos se van salvando y el Centro Lorca camina en buena dirección para cumplir la previsión de abrir sus puertas a finales de 2009. El Ayuntamiento ha dado un empujón a este buen ritmo y, a través de la Gerencia de Urbanismo, ya ha dado vía libre para que la empresa responsable de la obra, Ferrovial Agromán, pueda proceder a la demolición de la polémica churrería que linda con el solar del edificio. El derribo que, en principio, cuenta con todos los trámites administrativos municipales pertinentes podría acometerse en estas primeras semanas de febrero.

Tener el visto bueno para este derrumbe supone poner fin a uno de los capítulos más largos relacionados con la materialización del proyecto Escenarios Urbanos. Y es que hay que recordar que desde que en mayo de 2005 se aprobara el proyecto de excavación del inmueble, la posible compra o expropiación del establecimiento se convirtió en uno de los temas más controvertidos de la ciudad.

Finalmente, el pasado año la Junta adquirió la churrería por más de 300.000 euros y, desde entonces, el proyecto inicial del futuro centro se amplió, ya que la integración del establecimiento permitía nuevas posibilidades a la enorme caja de acero que albergará el legado del poeta en la Plaza de la Romanilla. Concretamente, el espacio que deja libre la churrería servirá para instalar parte de la cafetería, ubicada en la planta baja del edificio cultural.

En la última visita a las obras, el delegado de la Junta, Jesús Huertas, fue testigo de como la parcela iba tomando forma de acuerdo al proyecto de los jóvenes arquitectos Gabriela Partida Muñoz y Héctor Mendoza. En ese momento se ultimaban los trabajos en la planta baja, el forjado del semisótano y el hormigonado del techo del auditorio. Y se concluían las reformas en la zona de almacenes y la sala de exposiciones del recinto.

Con todo "encarrilado", Huertas, solicitó al Ayuntamiento su colaboración para que procediese a la adecuación del entorno, adecentando la Plaza de la Romanilla y la zona aledaña a la infraestructura cultural. Un testigo que ya ha tomado el Ayuntamiento con la peatonalización del centro y con la inclusión de barrios cercanos como La Magdalena en los próximos planes de intervención en la zona.

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