La afluencia de visitantes a la Sierra obliga a cortar dos horas la A-395

  • La circulación por Pradollano está restringida desde el sábado para garantizar la seguridad y facilitar la limpieza · La carretera de la Cabra continúa cerrada al tráfico

La gran afluencia de vehículos a la estación de esquí de Sierra Nevada durante la pasada jornada obligó a la Guardia Civil de Tráfico a cerrar la A-395 desde las 12:00 hasta pasadas las 14:00 horas de la tarde.

El cierre, propiciado por la saturación de vehículos, afectó al tramo comprendido entre los kilómetros 23 y 31, a partir del cual se accede a la estación de esquí y su reapertura sólo fue posible tras la progresiva descongestión de la circulación. No obstante, la circulación fue densa el resto del día tanto en la subida como en la bajada de vehículos, pero sin que se registraran incidencias, según la Guardia Civil.

Y es que durante el fin de semana, la estación invernal recibió unos 12.500 esquiadores que pudieron disfrutar ayer de 15 remontes y 57 kilómetros de superficie esquiable correspondientes a 58 pistas, según informó Cetursa, la empresa que gestiona la infraestructura.

A esos 12.500 esquiadores, de los que 7.000 fueron contabilizados ayer y 5.500 el sábado, se sumaron "multitud de visitantes" sin cuantificar que se desplazaron a Pradollano durante el fin de semana, según Cetursa.

La superficie esquiable, con un desnivel de 925 metros y hasta 4 metros de grosor, se concentró en las zonas de Borreguiles, Loma Dílar, Parador y Río. También funcionaron las actividades de la Fuente del Mirlo y las cámaras neumáticas de Borreguiles.

Respecto al tráfico de vehículos en la urbanización de Pradollano, la circulación continuó restringida desde el viernes por la tarde por la decisión de la Junta Local de Seguridad de Monachil, que adoptó esta medida a última hora de la tarde del pasado viernes para facilitar las labores de limpieza y retirada de nieve de los viales, ya que la actuación se ha visto dificultada por la presencia "incontrolada" de vehículos sepultados que impiden que la maquinaria pueda trabajar con normalidad.

Por el momento, los operarios de Cetursa ya han conseguido limpiar el 70% del vial principal de la estación, por lo que la empresa espera que la normalidad se restablezca en los próximos días, gracias en parte a que no prevé que se produzcan nevadas hoy que empeoren la situación de la estación.

Mientras tanto, sólo tienen acceso a los viales de la urbanización los vehículos que acrediten la disponibilidad de plaza de garaje, mientras que el resto de usuarios disponen de un sistema de transporte público (autobús) y el telesilla Parador de recorrido urbano, que ha aumentado su jornada laboral, según apuntó Cetursa.

Por otra parte, la carretera de la Cabra (A-4050), que une Almuñécar con Padul, permaneció ayer cerrada después de que en la tarde del viernes se registrara un desprendimiento en el kilómetro 30. La vía continuará cortada el tráfico por tiempo indefinido, al menos hasta que remita la lluvia y el mal tiempo, según la Guardia Civil, que ha establecido como desvíos alternativos a este corte la N-340, la N-323 y la A-44.

En cuanto al resto de la red de carreteras, también estuvo cerrada la A-395, entre los kilómetros 32 al 39 (conocido como el Collado del Veleta), mientras que en el puerto de la Ragua fueron necesarias cadenas para circular. Por otro lado, el viento dificultó la conducción la N-323 a su paso por Vélez de Benaudalla, y la N-340, en el término municipal de Motril.

De hecho, las fuertes rachas de viento registradas en la Costa -de hasta 85 kilómetros por hora- consiguieron arrancar una valla metálica de una urbanización de Motril, aunque no hubo heridos.

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