La 'ley seca' obliga al alcalde a prohibir fiestas de barrios y del Día del Trabajo

  • El primer edil justifica el bando municipal que ayer vio la luz en la necesidad de proteger la esencia de esta celebración · Un dispositivo especial de Policía velará por que el botellón no se adelante al día 30

El bando municipal que prohíbe beber alcohol en la calle y en el botellódromo durante los próximos 1, 2 y 3 de mayo no deja de acarrear 'daños colaterales'. Para cumplir con el mandato del documento, que se hizo público ayer, el Ayuntamiento se ha visto obligado a desautorizar la celebración de las fiestas del barrio del Sagrario-Centro en la plaza Bib-Rambla y la comida que tradicionalmente celebra el sindicato CNT en la Plaza de la Libertad con motivo de la celebración del Día del Trabajo.

Unas semanas antes, el equipo de gobierno ya tuvo que afrontar este problema y comunicar a la Hermandad del Rocío que no podían llevar a cabo su comida de despedida en la Huerta del Rasillo antes de partir hacia la aldea almonteña, ante la posibilidad de que los rocieros acompañaran las viandas con unos vasos de vino o cerveza.

Ayer, el alcalde hizo público el anunciado bando, que justifica la prohibición en la "necesidad de proteger la esencia de la celebración de la Fiesta de la Cruz, y por la obligación de preservar bienes superiores" y recuerda que el incumplimiento del bando acarreará las pertinentes sanciones.

Para velar por el cumplimiento de este mandato, la Concejalía de Participación y Seguridad Ciudadana ha previsto despliegues policiales en ocho puntos de la ciudad, entre ellos el botellódromo de la Huerta del Rasillo, Plaza Einstein, Plaza de Toros, Plaza Nueva, Albaicín y Gran Capitán. Otros tantos agentes de paisano vigilarán que no se beba en las calles y más de 30 efectivos de la Policía Nacional apoyarán estas tareas, mientras que la Guardia Civil se dedicará a realizar controles de alcoholemia en los accesos a la ciudad. También se vigilarán las concentraciones de personas en las cruces con barras para que los asistentes no se dispersen con las bebidas fuera del espacio privado. La sospecha de que se pueda convocar un botellón el día previo a la prohibición que establece el bando, el 30 de abril, no escapa a los agentes de la Policía Local que también han previsto un dispositivo de control a partir de la tarde del miércoles. Aún así, no parece muy probable que esto ocurra, teniendo en cuenta que en vísperas del puente festivo el mayor volumen de estudiantes se van y no vienen.

"No queremos que la ciudad esté sitiada por la Policía, por eso sólo tendremos el número justo de agentes en la calle para garantizar que no se beba alcohol; pero no hay que olvidar que es un día para disfrutar", manifestó el concejal de Participación y Seguridad Ciudadana, Eduardo Moral. De ahí que muchos de los agentes vayan a estar trabajando vestidos de paisano.

Además de mantener la esencia de la celebración del Día de la Cruz, el Ayuntamiento quiere evitar las concentraciones masivas de jóvenes en torno al alcohol en la ciudad. El recinto del botellódromo de la Huerta del Rasillo, habilitado a tal efecto, no tiene las medidas de seguridad necesarias como para albergar una concentración de jóvenes tan masiva. "El problema no es que los jóvenes que van a beber al botellódromo sean de Granada o de fuera sino que por motivos de seguridad el recinto no puede absorber a esa cantidad de gente tan grande", apuntó Moral.

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