El alquiler cobra fuerza entre los jóvenes como única opción para independizarse

  • Un estudio elaborado por CCOO de Andalucía y el departamento de Sociología de la UGR revela que, aunque empieza a observarse un cambio de tendencia, la emancipación sigue estando ligada a la propiedad

"Alquilar es de tontos", "es tirar el dinero en saco roto" o " es una hucha sin fondo" son algunas de las afirmaciones que resumen la concepción general de los jóvenes andaluces ante la vivienda. El estudio sobre Juventud y Vivienda elaborado por CCOO de Andalucía y el departamento de Sociología de la Universidad de Granada revela que a pesar de las dificultades de acceso al mercado laboral, de la precariedad laboral de los jóvenes españoles, de los bajos salarios y de los altos precios de la vivienda, la cultura de la propiedad -aquella que dice que para qué alquilar cuando por un poco más se puede pagar una hipoteca- continúa estando muy arraigada entre la juventud granadina y del resto de Andalucía.

Sin embargo, el estudio también señala que la relación entre emancipación y vivienda en propiedad está comenzando a cambiar. El profesor de Sociología y coautor del estudio Joaquín Susino aseguró ayer durante la presentación del estudio cualitativo que "hay una cierta valoración positiva del alquiler". Y no sólo porque hoy en día es prácticamente la única opción viable para un joven que desee emanciparse, sino porque cada vez son más los que empiezan a valorar las ventajas del alquiler por encima de las de la compra. "Ante la precariedad, la inestabilidad en el empleo, el alquiler se constituye en una opción que permite la independencia sin correr demasiados riesgos", señala el estudio, que añade que ante la amenaza del desempleo el arrendamiento se concibe como una opción que "permite margen de maniobra, ya que se puede volver a casa de los padres o alquilar una casa más barata".

Esta nueva actitud sobre la vivienda se da, sobre todo, entre los jóvenes de clase media y alta procedentes de familias de profesionales y técnicos con estudios superiores, que están más abiertos a independizarse aunque eso signifique alquilar una vivienda. Por el contrario, entre los jóvenes de clases trabajadoras prima el discurso tradicional que da prioridad a la propiedad.

Aunque el alquiler empiece a vencer la resistencia de los jóvenes andaluces, la emancipación en la Comunidad Autónoma y en el resto de España sigue siendo tardía en comparación con la edad a la que se independizan los jóvenes de otras zonas de Europa. Los motivos, según el profesor Susino, son varios. Además de la situación del mercado laboral y de los precios de la vivienda, otra de las razones que explica el retraso en la salida de la casa paterna son las altas expectativas de los jóvenes antes las condiciones de la independización. "La emancipación es menos un objetivo que un resultado. Aparece como un paso necesario después de haber conseguido ciertas cosas", como una vivienda en propiedad, una pareja estable o unas condiciones de trabajo que permitan compensar la pérdida de poder adquisitivo que sigue a la emancipación, indicó ayer Joaquín Susino.

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