Más de 9.000 alumnos aprenderán a evitar los accidentes en el trabajo

  • La Junta edita un manual para el profesorado de FP que da nociones básicas de primeros auxilios, prevención de riesgos laborales y cómo gestionar las situaciones de estrés

Las nueve muertes y los 3.200 accidentes laborales que se han registrado en Granada en lo que va de año son suficientes como para intensificar las enseñanzas que se imparten en los centros educativos sobre seguridad en el trabajo. Con este espíritu acaban de presentar las titulares de Empleo y Educación en la provincia un manual para el profesorado de Formación Profesional que impartirá clases de primeros auxilios y prevención de riesgos laborales en 56 centros públicos de Granada.

A más de 9.000 alumnos de FP se les explicará, entre otras cosas, que existen seis tipos de riesgos laborales según su origen. Además de los provocados por agentes mecánicos, físicos, químicos y biológicos, que son los más conocidos, en la guía se informa sobre los riesgos que conlleva hoy en día la elevada carga de trabajo y los factores psicosociales, máxime con una precariedad laboral incipiente.

"El estrés es la dolencia misteriosa de la civilización y un fenómeno psicosocial que constituye el segundo problema de salud más común entre los trabajadores después del dolor de espalda", se detalla en una de las 50 fichas que contiene el manual. Y enumera también sus síntomas: "inestabilidad emocional, irritabilidad, ansiedad, depresión, alteraciones del sueño y del apetito, mareos, alteraciones cardíacas".

Con una clara intención pedagógica, la guía ofrece a los futuros trabajadores y empresarios una serie de técnicas preventivas para la mejora de las condiciones de trabajo, claves en materia de seguridad. Granada es, junto con Cádiz, la provincia andaluza donde más siniestros laborales se han producido este año, sobre todo en la industria, la construcción y el sector servicios.

Este manual ofrece un análisis pormenorizado (con croquis y esquemas) del lugar, las máquinas y los equipos de trabajo que todo empresario debería poner a disposición de sus trabajadores. Incluso dedica un capítulo específico a los medios de elevación y transporte, a las instalaciones eléctricas, las calderas y recipientes a presión, entre otros. Con una enumeración de los trabajos de especial peligrosidad, ya sea en altura o en recintos confinados.

La última muerte que se registró en la provincia por accidente laboral fue la de un hombre que quedó atrapado por el tractor que conducía. Sin embargo, al ser autónomo no fue contabilizado como siniestro laboral. El marco legal que regula los accidentes en el trabajo tiene, al igual que los organismos e instituciones públicas competentes, un capítulo con información detallada.

La mayoría de los trabajadores desconoce las responsabilidades (administrativa, de la Seguridad Social, civil o penal) y sanciones que contempla la ley en el incumplimiento de la protección de riesgos laborales. "Las infracciones pueden ser leves, graves o muy graves", informa la guía y adjunta un cuadro con las sanciones económicas estipuladas para cada caso, que oscilan desde los 30 euros que se imputan en grado mínimo hasta los más de 600.000 euros para el grado máximo.

"No se trata de instruir a los alumnos para que sean expertos en prevención, sino de proporcionarles unas herramientas que les van a ayudar en su desarrollo profesional utilizando para ello a los profesores como mediadores entre las administraciones competentes en prevención de riesgos laborales y los futuros profesionales", dijo ayer la delegada de Educación, Ana Gámez. "Contiene casos prácticos en los que se explica brevemente los riesgos a los que van a enfrentarse los estudiantes, que son futuros trabajadores", añadió su homóloga en Empleo, Marina Martín.

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