El aumento de los robos en el campo obliga a intensificar la vigilancia

  • Mientras que en los ocho primeros meses del año pasado la Benemérita detuvo a 46 personas por robos en el ámbito rural, a finales de agosto de 2010 se había arrestado a 93 presuntos ladrones

Objetivo fácil y presa apetecible. Los cortijos y explotaciones agrarias y ganaderas se han convertido en blanco para los amigos de lo ajeno en la provincia de Granada, lo que ha obligado a intensificar las medidas de vigilancia por parte de la Guardia Civil, según fuentes del propio Instituto Armado.

El hecho de que las explotaciones agrarias y ganaderas estén dispersas y aisladas las pone en el punto de mira de los ladrones. Por ello, la Guardia Civil ha iniciado en la provincia una campaña que pretende minimizar este tipo de robos mediante el incremento de las medidas preventivas y el mayor control sobre la circulación de los productos.

Para establecer estos protocolos se ha tenido en cuenta que la campaña de recolección de subtropicales comenzó a finales de septiembre y que la olivarera se iniciará el mes que viene. Además, el inicio de otras campañas, como son la del espárrago, almendra, tomate y otras hortalizas también se ha tomado en cuenta.

Y la situación no es para menos. Si en los ocho primeros meses del pasado año la Guardia Civil detuvo en Granada a 46 personas por robos con fuerza en las cosas en el ámbito rural. Hasta agosto de 2010 hubo 93 detenidos. Casi el doble.

Para atajar este acuciante problema para agricultores y ganaderos, las patrullas de la Benemérita comprobarán la documentación que acrediten la legítima procedencia del fruto o animales transportados cuando se sospeche de su procedencia. Además, se establecerán apostaderos en los cruces de caminos y puntos de paso obligado para vehículos a la salida de las explotaciones. Además, se incidirá en otro punto clave, los puestos de compra y venta ilegales, para lo que los agentes estarán en contacto con agricultores, ganaderos y también con la población.

Todas estas medidas están siendo comunicadas a los más interesados, los propios agricultores y ganaderos, que ven cómo desaparecen tanto productos de sus haciendas como cableado de cobre, maquinaria e incluso motores, lo que ocasiona cuantiosas pérdidas.

Para poner coto a las acciones delictivas de los cacos, la Guardia Civil también insta a los ganaderos y agricultores a presentar cuanto antes denuncias si son objeto de un robo o incluso a informar si les consta que se vende y compra mercancía robada. Además, recomienda medidas preventivas como iniciar la recolección por las áreas más próximas a caminos y carreteras, evitar dejar el fruto recolectad o los utensilios en el exterior de las instalaciones o emplear sistemas de cerramiento y alarma, que disuadan a los ladrones o dificulten el robo.

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