La capital lidera la producción de residuos peligrosos en la provincia

  • Tanto Granada como algunos municipios del Área Metropolitana son los más contaminantes · La mayoría de los residuos proceden del sector servicios, tanto comerciales como domésticos

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Un problema "especialmente acuciante". Así define la propia Junta de Andalucía la creciente generación de los llamados residuos peligrosos, aquellos que por sus propiedades intrínsecas suponen un peligro para la salud, agrupando a basuras tan diversas como las sanitarias, las químicas o, sencillamente, las pilas y baterías.

La provincia de Granada, según los datos del último Informe del Medio Ambiente en Andalucía, realizado por la Consejería del ramo, está en la media de la comunidad autónoma en la generación de residuos peligrosos. En concreto, está al mismo nivel que provincias como Jaén, Málaga y Córdoba. Por su parte, Cádiz, Huelva, Almería y Sevilla suman la mayoría de unos desperdicios andaluces que "gestionados de forma inadecuada, pueden llegar a ser muy dañinos tanto para la población como para el entorno en el que vive".

En la provincia de Granada, según los datos que ofrece la Consejería de Medio Ambiente, la mayor parte de la producción este tipo de basura se genera en la capital y su Área Metropolitana. Así, Granada produce 2.172,73 toneladas de residuos, de las que la mayoría, hasta un 37% (817,72) proceden del sector servicios. Otros municipios, como Armilla, deben su producción de restos peligrosos a la industria paraquímica, que produce 1.664 toneladas del total, 1.755,89. Otro de los municipios a la cabeza en producción de residuos es Pulianas, también en el Área Metropolitana, con 1.358 toneladas de desperdicios, de los que 1.091,81 se atribuyen a la construcción mecánica.

Sin embargo, hay indicios para la esperanza. En Andalucía se generaron durante 2008 unas 298.658 toneladas de residuos peligrosos, un dato que supone un descenso del 6% respecto a 2007. Según la Junta se debe a la intensificación de las "labores de seguimiento" y a la mayor "sensibilización empresarial", que ha permitido completar el registro de productores y pequeños productores de residuos peligrosos, unas 26.150 instalaciones. En el control de la generación de residuos peligrosos es muy importante la distinción entre gran (más de diez toneladas) y pequeño productor. Aunque ambos tienen la obligación de presentar una declaración anual de producción, la Junta reconoce que son los grandes generadores los que cumplen al 100% con este requisito, mientras que de los pequeños sólo lo hacen el 61%.

Por sectores de actividad, las industrias metalúrgica y construcción mecánica y eléctrica (24%) son las que más residuos generan, como ocurre en Pulianas, o Láchar, seguidas de la energía (21%) y, paradójicamente, la descontaminación y eliminación de residuos (18%).

Gracias al Plan de Prevención y Gestión de Residuos Peligrosos de Andalucía 2004-2010 (ya se trabaja en otro para 2011-2020) se han logrado algunos objetivos, pero todavía queda mucho por hacer. Según los datos de la Junta, en este periodo se ha incrementado en un 25% el número de instalaciones con capacidad de tratamiento, lo que "permite cumplir con carácter general los principios de proximidad y autosuficiencia"

La memoria ambiental de la Junta desvela que el año 2009 se valorizaron o eliminaron en las instalaciones andaluzas unas 800.000 toneladas, de las cuales el 22% procedía de otros países (fundamentalmente Portugal) y el 33% de otras comunidades autónomas españolas. De alguna manera, Andalucía es importadora de este tipo de sustancias nocivas, algo que puede tener una interpretación negativa o positiva, porque demuestra la capacidad de la comunidad autónoma para tratar adecuadamente los residuos peligrosos.

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