"No hemos cubierto gastos, pero lo importante es el balance espiritual"

  • El comisario de la beatificación, Mateo Torres, hace la primera valoración del acto celebrado en la base aérea de Armilla, que marcará un antes y un después en la organización de eventos en Granada

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Los organizadores del acto de beatificación de Fray Leopoldo han estado un año trabajando para que saliera un evento como el del domingo, sin percances, multitudinario y ejemplo de organización.

-¿Cómo valora el desarrollo de la beatificación? ¿Ha salido finalmente como tenían pensado?

-El proyecto ha sido fiel a lo que diseñamos. Hicimos una hoja de ruta muy rigurosa y meticulosa que ha podido ser incluso molesta para algunos pero no podíamos dejar nada al azar. Cualquier cosa, por pequeña que fuera, queríamos plasmarla y así ha sido, rigurosamente llevada por la base aérea y por el coronel Ángel Valcárcel, que nos ha sido de muchísima utilidad.

-La verdad es que el despliegue daba miedo. Era como de película. Cientos de voluntarios, personal de seguridad, ambulancias...

-Hay una imagen que no se ha visto que era impresionante. Era la sala del Cecopi, el centro de la organización de los voluntarios. Otra cosa que pasó desapercibida fue el autobús quirófano que estaba preparado por si había que actuar. Todo esto fue posible por tanta gente motivada. Lo positivo es que se trabajó poco.

-Fue un examen, una prueba para ver que Granada está preparada para organizar macroeventos.

-Ayer (por el domingo), Manuel Navajas, a quien felicito por su labor, dijo que la beatificación de Fray Leopoldo es un punto de inflexión. En Granada la conexión no es igual de ahora en adelante, con la coordinación con el Ejército y todos los voluntarios. La protección de la ciudad de ahora en adelante tiene una nueva dimensión.

-Personalmente, ¿le asustaba?

-Sí, sobre todo cuando veíamos qué estructura podíamos aguantar, la lucha con las previsiones, pero después se fue despejando aunque mantenía la responsabilidad.

-Finalmente, ¿cuántos asistentes hubo? Subdelegación dio 60.000, ustedes 120.000

-En torno a las 120.000 personas fueron las que estuvieron allí más los millones que lo vieron por los medios. En cuanto a la asistencia, queríamos pecar por exceso y no por defecto porque si preparamos para 100.000 y luego vienen 125.000 personas, esa gente no se podría sentar, no podría tener agua, sufriría atascos. Quisimos magnificar desde el principio porque si nos visitan 860.000 personas al año, lógico era pensar en 300.000. Han venido 120.000 y nos sabe formidable y posiblemente sea el mayor acontecimiento desde la visita del Papa.

-El primer dato fueron 60.000.

-No, no. Nosotros teníamos conocimiento de que había 70.000 acreditaciones vendidas, más los que no pagaron. Junto con la Guardia Civil calculamos esas 120.000 personas, que es un datazo. Esto ha supuesto hablar de Granada en toda España.

-Los comerciantes de Armilla no están tan contentos. No han vendido lo esperado.

-Hay que entender que la gente cuando viene a una beatificación tiene prisa por acomodarse y más sabiendo que no estaba numerado. Cuando terminó, después de más de tres horas, se fueron. Dentro no era posible establecer mercadillo por respeto al acto y en las afueras mandaba el Ayuntamiento de Armilla, que fue quien dictó las normas. Me hubiera gustado que hubieran cubierto sus expectativas pero fue un gran acto. El merchandising estuvo bien y la gente compró mucho. Nos hubieran gustado que hubiera venido más gente pero esos recuerdos los tendremos a la venta todo el año en la cripta.

-¿Se han cubierto gastos?

-No, los gastos no se han cubierto. Nos falta afinar un poco pero tendremos que ver cómo se cubren estas diferencias, aunque la orden capuchina es muy valiente y pronto vamos a estar sin números rojos. El evento ronda los tres millones de euros. No quedará mucho por pagar pero es lo menos importante. Lo más importante es el balance espiritual del acto y el balance de la ciudad, cómo se va a beneficiar y que a partir de ahora venga más gente. Al final el balance va a ser positivo.

-¿Y ahora qué?

-Pues respirar un poco y comenzar pronto con la nueva residencia de la obra social en el Serrallo. Pondremos la primera piedra en la primera quincena de octubre en un solar cedido por el Ayuntamiento. En la causa, en unas semanas los capuchinos continuarán con el proceso para la canonización.

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