Un joven tiene que emplear casi la mitad de su sueldo para comprar una vivienda

  • Un informe del Consejo de la Juventud señala que para adquirir una casa en condiciones adecuadas debería cobrar un 53,1% más

Comprar una vivienda sigue siendo una tarea colosal -económicamente hablando- para casi cualquier trabajador, no digamos ya para un joven, cuyo salario acostumbra a ser paralelo a su experiencia profesional. Los últimos datos publicados por el Consejo de la Juventud de España, correspondientes al segundo semestre del año 2015, corroboran esta realidad y concluyen que para poder acceder a la compra de un piso libre en unas condiciones razonables, el salario mensual de un joven granadino debería ser un 53,2% más que el actual.

En términos numéricos, el documento oficial eleva a 1.332, 26 euros los ingresos mínimos que debiera percibir un granadino de entre 16 y 29 años para adquirir en propiedad una residencia pudiendo disponer de al menos el 60% del salario para otros fines que el de pagar la hipoteca, que es lo que se recomienda para que el pago de la hipoteca sea financieramente sostenible. Conforme al análisis realizado por el organismo estatal, en el marco de trabajo realizado por el Observatorio de Emancipación, la diferencia entre esta cifra y los emolumentos reales de los jóvenes de la provincia es del 53,16%. La diferencia con una pareja joven que dedique dos salarios al pago de la hipoteca es abismal: a un hogar joven le 'sobra' un 7,8% del salario que debería abonar al pago de vivienda.

Los números ponen de relevancia, de nuevo, la dificultad que este segmento de la población granadina sigue teniendo para acudir al mercado residencial libre con el objetivo de comprar un inmueble. Y ello a pesar de que los estudios previos realizados por el Observatorio de la Juventud demuestran que en los últimos años se ha ido reduciendo ese esfuerzo, como consecuencia de la caída de los precios de la vivienda.

A modo de ejemplo, en el cuarto trimestre de 2014, los ingresos mensuales que debía tener un joven para optar a la propiedad de un piso en la provincia alcanzaban los 1.398,4 euros. En el mismo periodo de 2013, la cuantía necesaria de 1.587,7 euros. La comparativa de estos tres ejercicios consecutivos demuestra que el coste de la vivienda se ha reducido lo suficiente como para que el esfuerzo sea menor, pero también que los salarios de los granadinos no han vivido una época expansiva, ya que el porcentaje 'extra' de salario que necesitan los jóvenes para emanciparse comprando una vivienda libre se ha mantenido en todos los casos por encima del 50%.

El informe del Consejo de la Juventud de España pone el acento en el esfuerzo económico que hoy por hoy supone para un joven en solitario la compra de una casa. En este caso, partiendo de un inmueble con un coste medio de 107.690 euros, un solo comprador con entre 16 y 29 años se ve obligado a destinar al pago de la hipoteca 45,9 de cada cien euros de sus ingresos. Esto está 15,9 puntos porcentuales por encima de lo que desde el punto vista técnico se considera como adecuado. Mucho más a cuenta, según el informe, sale comprar una vivienda en pareja, ya que en ese caso únicamente se tendría que destinar un 27,7% del sueldo al pago de la hipoteca.

Aunque en el caso de los jóvenes emancipados el esfuerzo económica supera lo recomendable, lo cierto es que Granada es la segunda provincia en la que menos porcentaje de su sueldo tienen que dedicar al pago de la hipoteca, por detrás de Jaén, donde apenas se compromete el 38,5% del salario. El primer puesto de ese ranking le corresponde a Málaga, donde los jóvenes tienen que dedicar el 60,1% de su sueldo a pagar una vivienda. En el caso concreto del acceso de un joven a una vivienda, en Huelva, con un valor medio del inmueble de 109.850 euros, la parte del salario que se destina a este objetivo es del 53,9%; el 52,3% en Cádiz, y el 51,7% en Sevilla. En la parte baja de la tabla se encuentran Córdoba, con u n 51,4%; Almería, con un 48,8%; y en los dos últimos Almería y Jaén.

En este escenario, el informe es taxativo, al menos en lo tocante a la comunidad andaluza. "Hoy por hoy emprender la emancipación residencial en solitario sería inviable económicamente para la población joven asalariada, que debería dedicar más de la mitad de su salario a los gastos derivados de la compra o el alquiler de vivienda", expone.

Siendo preocupante el muro que ello supone para la emancipación de los jóvenes de la provincia, aún lo es en otras provincias españolas, donde el freno económico es aún mayor. Así, por ejemplo, en Vizcaya un joven debería percibir 2.877,67 (34.532 anuales) para poder afrontar el pago de una hipoteca en condiciones adecuadas. Ello equivale a un 163,35% más de los ingresos reales.

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