Una empresa granadina levanta en Escúzar el mayor túnel de viento de España

  • Oritia Boreas confía en finalizar a finales de año su gran proyecto, que le permitirá "dar el salto" y potenciar su línea de aerodinámica social.

En poco más de cinco años, Oritia & Boreas se ha convertido en una referencia en el mundo de la ingeniería del viento, capaz de intervenir en grandes proyectos como la construcción del puente sobre la Bahía de Cádiz, la Torre Castellana 77 de Madrid, las Torres del Bicentenario de Toluca (México) o la instalación de un mástil meteorológico offshore en el Mar del Norte. Y todo ello, desde Granada. En poco más de cinco años y medio, la empresa granadina, spin off de la UGR y muy vinculada al ámbito universitario, ha participado en más de 50 proyectos en los cinco continentes. Y lo mejor está por venir. La compañía espera ver finalizado este año su gran proyecto, ese que le permitirá dar el salto definitivo hacia el futuro y que está levantando en el Parque Metropolitano de Escúzar: el túnel de viento más grande de España.

El Simulador Ambiental de Vientos Extremos (SAVE) de Oritia & Boreas -que recientemente ha construido el túnel de viento de la Universidad Politécnica de Madrid- permitirá a la empresa realizar sus estudios a escala real y potenciar una de sus tres líneas de negocio, la de aerodinámica social. El fundador y socio de Oritia & Boreas, José María Terrés-Nícoli, explica que la idea es "trasladar toda la experiencia de la empresa en proyecto singulares" al ámbito del deporte, del "amateur apasionado". Una de las cinco áreas del túnel del viento que construye Oritia & Boreas estará dedicada al esquí y al ciclismo, para lo que la empresa creará una marca específica especializada en el diseño de pruebas de aerodinámica básica.

Obviamente, el túnel tendrá otras muchas aplicaciones, potenciando también las otras dos áreas de negocio de la compañía: la de monitorización y control y la de ingeniería de viento. La empresa, que ya ha alcanzado el millón de euros de facturación anual, invertirá entre 3,5 y 4 millones en la construcción de su túnel, que hibrida las capacidades de un túnel de viento de capa límite, climático y un simulador de tornados. "Este es nuestro proyecto empresarial estrella. Todos los beneficios se han invertido en la puesta en marcha de esta instalación, que nos dará un empujón internacional", indica José María Terrés-Nícoli.

Oritia & Boreas es uno de los mejores ejemplos de transferencia de conocimiento de la universidad a la empresa. Terrés-Nícoli, que continúa siendo profesor asociado de la UGR, llevaba años haciendo investigación en ingeniería del viento y aerodinámica civil -de hecho, intervino en la construcción de primer túnel de viento de capa límite junto al Parque de las Ciencias-, pero se dio cuenta de que para dar servicios y atender las necesidades de las empresas en esta tecnología "el marco también era la empresa", no una institución académica. "Las empresas quieren que seas ágil y una universidad no está pensada para eso. No debe estarlo", asegura el socio de Oritia & Boreas, que fundó la compañía junto al australiano Christian Mans (ambos se conocieron durante su etapa formativa en la universidad Western Ontario de Canadá) y al profesor universitario Guillermo Rus.

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