La estación soterrada del AVE 'emerge' en el Camino de Ronda

  • Marea Amarilla presenta el proyecto Atrio del arquitecto Juan Pablo Canales con una terminal bajo tierra en el puente del Camino de Ronda que liberaría los terrenos de la actual playa de vías

El soterramiento de las vías del AVE es más que una estructura ferroviaria, "es una oportunidad para realizar la mayor transformación urbana de Granada de los últimos años". Es el mensaje que ayer trasladó el arquitecto granadino Juan Pablo Canales en la presentación en la Facultad de Ciencias del proyecto Atrio, la propuesta de integración de las vías de alta velocidad que 'apadrina' la Marea Amarilla y que está a medio camino del ambicioso plan que formuló Rafael Moneo en 2009 y del low cost que defendió el año pasado el Ministerio de Fomento con un presupuesto de unos 100 millones de euros. El Atrio de Canales supondría una inversión estimada de 213 millones y supondría construir una estación soterrada en el puente del Camino de Ronda, lo que de paso implicaría liberar toda la actual playa de vías de la estación de Andaluces para configurar el que podría ser el espacio público con mejores vistas de la ciudad, con Sierra Nevada en primer plano y la Alhambra coronando la estampa.

Como ejes vertebradores, el arquitecto granadino contempla el desmantelamiento de la red de Moreda, que se conectaría con la de Bobadilla fuera de la ciudad, con lo que todos estos terrenos, casi hasta Atarfe, quedarían liberados para posibles aprovechamientos urbanísticos, que se sumarían a las plusvalías que podrían sacarse de la actual zona de cocheras de Renfe como ya recogía el Protocolo de 2008. Estos dos puntos son la clave para la financiación de un proyecto más asumible que el de Moneo y más ambicioso del que presentó el Ministerio de Fomento. También deja en el cajón el plan urbanístico que presentó el Ayuntamiento para financiar el soterramiento, que implicaba la construcción de dos torres de pisos en los actuales paseíllos universitarios y que tuvo la firme oposición de la UGR desde el primer momento.

En el escenario actual, Fomento debe encargar la redacción del estudio informativo para el soterramiento en los próximos meses y no estará terminado, como mínimo hasta 2020.

Y es en este punto, Marea Amarilla señala que es el momento de que la ciudadanía dé un paso adelante para defender un proyecto de ciudad más allá del soterramiento de las vías del tren. "La solución no va a venir del Ministerio de Fomento, que se ciñe a la construcción de una infraestructura ferroviaria, por lo que tenemos que ser los granadinos los que peleemos para sacar adelante un proyecto que supondría un antes y un después para la ciudad", apunta el portavoz de Marea Amarilla, Francisco Rodríguez. "Con el proyecto Atrio la estación contaría con un mirador privilegiado tal y como recogía el proyecto de Moneo, además de un intecambiador con autobuses y taxis y una fácil salida a la Autovía de Granada", subraya Rodríguez.

En la última reunión de la comisión de seguimiento de las obras del AVE, el secretario general de Infraestructuras, Manuel Niño, señaló que las operaciones urbanísticas previstas para financiar el soterramiento podrían fructificar en el plazo de ocho años, por lo que la financiación del proyecto tendría que hacerse a pulmón mediante subvenciones directas de las administraciones. En principio, una fórmula de consenso sería que Fomento aportara el 60% de la inversión total, Junta de Andalucía un 20% y el Ayuntamiento el 20% restante. Con esta fórmula, y de salir adelante el proyecto de Marea Amarilla, las maltrechas arcas municipales aportarían 42,6 millones, la misma cantidad que la Junta, mientras que el Gobierno asumiría los 127,8 millones restantes. Es casi el doble de lo que planteaba el proyecto low cost de Fomento, que implicaba que el Ayuntamiento tendría que afrontar 20 millones de euros para un proyecto sin estación soterrada, que mantiene la división entre la Chana y la Rosaleda y que no libera los terrenos de la actual estación de Andaluces.

La estrategia principal de Juan Pablo Canales es "retranquear" 400 metros la estación de tren y la playa de vías para que quede ubicada en la zona del Puente del Camino de Ronda. "Por las necesidades de Granada no es necesario que los trenes lleguen a la cota actual de la estación de Andaluces. De hecho, que lleguen a aquí es más un problema que una solución", apunta el arquitecto granadino.

La estación soterrada estará coronada por un hotel, que en el proyecto de Moneo se situaba en una esquina de la actual playa de vías frente Andaluces. Sin embargo, Pablo Canales insiste en que esta zona debe quedar expedita como pulmón de la ciudad ya que, además, permitiría descartar el desvío del río Beiro que discurre a la entrada de la actual estación, lo que supondría un ahorro estimado de unos 20 millones de euros. Los andenes de la estación están a 10,8 metros más bajos si se toma como referencia la actual estación y el plan de Juan Pablo Canales incluye una conexión peatonal entre las Torres de la Chana y Pajaritos sin necesidad de subir al Camino de Ronda, además de un aparcamiento en torno a 600 plazas frente a las 1.000 que planteaba Moneo. "Los terrenos en los que se ubicaría la estación son los antiguos de Repsol, parte de Adif y parte del Ayuntamiento y de la Junta, por lo que hace falta consenso para la gestión de un plan especial que ordene los usos de esta zona", defiende sobre una propuesta que se ha inspirado en la estación de AVE de Logroño diseñada por el estudio Ábalos y Sentkiewicz

Respecto al destino del actual edificio de la estación, Canales propone integrarlo como parte del parque como reminiscencia del pasado porque "no hay ninguna necesidad de demolerlo". La Chana y la Rosaleda podrían contar con un gran bulevar sobre el AVE que pasaría a ser una de las grandes zonas de esparcimiento de la ciudad y las infraestructuras para el mantenimiento del AVE y la estación de mercancías quedarían ubicadas en un solar próximo a Mercagranada.

La intermodalidad con el Metro tendría que esperar a futuras ampliaciones de la infraestructura, ya que se desvió por la Caleta precisamente para que tuviera una parada frente a Andaluces, aunque en el proyecto de 2006 se recogía la intermodalidad entre AVE y Metro bajo el Puente de Camino de Ronda.

Atrio es la apuesta de Marea Amarilla para el soterramiento del AVE en Granada y para la gran revolución urbanística de la ciudad. "Al Ministerio de Fomento sólo le interesa su infraestructura, por lo que debe ser el Ayuntamiento el que lidere esta gran oportunidad para transformar la ciudad", concluye el arquitecto granadino Juan Pablo Canales, que completó su estudios de arquitectura en París y, durante esta estancia, descubrió la estación de Lille y se imaginó una estación de estas características pero con vistas a Sierra Nevada. De regreso a España dedicó tres años a dar forma a un Atrio que, de momento, ya ha sido adoptado por la Marea Amarilla. Ahora queda convencer a las instituciones...

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