Los cuatro estrellas 'tiran' los precios para combatir a los de tres y a los pisos turísticos

  • La capital mejora un 7,2% su rentabilidad hotelera, pero sigue muy por debajo de los principales destinos urbanos del país con los que compite

  • Vuelve la guerra de ofertas

No es oro todo lo que reluce. Granada, pese a estar en el selecto club los seis destinos urbanos más visitados de España y cuidar con delicadeza el turismo, se enfrenta históricamente a dos desafíos que complican las posibilidades de redondear por arriba las cifras de las principales cadenas hoteleras. Por un lado está el asunto de las pernoctaciones, cuya media ha ido creciendo levemente en los últimos tiempos aunque sigue muy por debajo de las expectativas que genera el paquete turístico de la provincia. Esta problemática va ligada a otra aún más grave como la baja rentabilidad hotelera en la ciudad, una situación muy complicada a la que se están enfrentando los hoteleros granadinos como consecuencia del 'boom' de los pisos turísticos y de una batalla de precios entre los complejos de tres y cuatro estrellas que no está dando los frutos esperados a estos últimos. Y es que los de tres estrellas tienen una rentabilidad de 56,7 euros por la media de 48,4 euros que actualmente tienen los de cuatro. Además, el precio medio diario de un complejo de tres estrellas en Granada es 71,1 euros frente a los 68,5 de los inmediatamente superiores en lujo. La oferta competitiva de los tres les ha llevado a registrar una ocupación del 79,7% en el último año, superior a la del 70,8% que han marcado los de cuatro en el mismo ejercicio.

Los hoteles de cuatro estrellas están rebajando sus precios para combatir la estrategia de mercado de los de tres, lo que está provocando un estancamiento en la media de la rentabilidad hotelera (revPAR) en Granada. Una batalla que resurge ante la difícil papeleta que presenta el fenómeno de los pisos turísticos para los hospedajes clásicos. Es el principal dato que se extrae del último Barómetro de la Rentabilidad y el Empleo de los destinos turísticos españoles elaborado por Exceltur, el 'lobby' que conforman las grandes empresas del sector como alianza para impulsar la excelencia turística. Según las cifras a cierre de 2017, los hoteles de la capital en global han mejorado su rendimiento económico un 7,2% en el último año, un porcentaje escaso dado que el incremento ha sido muy superior en el resto de destinos urbanos del país dejando la media nacional de crecimiento en un 9,5%.

Granada tiene por delante a más de treinta ciudades donde el aumento del revPAR ha sido más importante a lo largo de 2017. Con el añadido de que los hoteles en las principales competidoras de la ciudad de la Alhambra sí han tenido un crecimiento destacado, caso de Mallorca (18,8%), Madrid (14,9) y Valencia (13%). Sin embargo, las otras dos ciudades españolas que superan con creces el millón y medio de viajeros anuales están en números muy similares a los de aquí. Sevilla, algo mejor, con un repunte del 8,3% mientras que Barcelona está incluso por debajo (5%), ya que la inestabilidad que han generado primero los atentados de agosto y después el conflicto político catalán se está notando con fuerza en la Ciudad Condal.

Los hoteles de la capital han cerrado 2017 presentando una tarifa media diaria de 66,9 euros por habitación para una ocupación total del 70,6%. Esto fija una media de rentabilidad de 47,2 euros, muy por debajo del rendimiento que sacan otras ciudades donde también hay turismo masivo como Sevilla (67,1), Málaga (69,7) y aún más lejos de Madrid (72,4), Mallorca (80,2) y Barcelona (101,5).

El presidente de la Federación Provincial de Hostelería y Turismo, Trinitario Betoret, reconoce que la rentabilidad es, sin duda, el "gran caballo de batalla" que tienen que dirimir los empresarios del gremio para que los buenos datos de visitantes que se repiten de año en año tengan todavía más impacto en la economía granadina. "La rentabilidad es finalmente lo que permite consolidar empleos y sostiene todo el sector. No hay otra que seguir trabajando y estudiando las variables para saber cómo podemos mejorar en este aspecto".

Los hosteleros son conscientes de la amenaza que supone la propagación de pisos turísticos por toda la ciudad y de que cada vez se crean más plataformas alternativas para el alojamiento. Un nuevo hándicap que está repercutiendo en que la rentabilidad. En todo caso, los empresarios del sector terciario ven un avance en que, al menos siga creciendo, el índice de RevPAR y lo achacan al nuevo clima de optimismo que vive el turismo tras haber pasado lo peor de la crisis. Sin ir más lejos los datos avalan a Granada como uno de los destinos indispensables para el viajero nacional, lo que influye en el aumento del empleo en la hostelería. Con la buena noticia, además, de que hace poco más de una semana la patronal y los sindicatos llegaron a un acuerdo definitivo para firmar el nuevo convenio.

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