La familia de la estudiante marroquí apuñalada sostiene que fue asesinato

  • Pide 20 años de prisión para el procesado por el crimen de Lamyae al apreciar un "claro ensañamiento", mientras que el fiscal considera que se trató de un homicidio

La familia de Lamyae Denna, la joven estudiante marroquí cuyo cadáver fue hallado con múltiples puñaladas en el piso que compartía con dos amigas, considera que el presunto autor del crimen, Manuel R.S., se ensañó con ella y que, por tanto cometió un asesinato y no un homicidio. Por ello, solicita 20 años de prisión para el procesado, que se encuentra en prisión preventiva.

Para el letrado de la familia de la joven, Francisco José Mellado López, "hubo un claro ensañamiento, dado el número de puñaladas que se causaron a la víctima: un total de 25". Sin embargo, el fiscal no ha apreciado esa circunstancia y, según informó el letrado, ha calificado los hechos como un delito de homicidio, por el que solicita 12 años de prisión, esto es, ocho menos que los reclamados en el escrito de conclusiones provisionales de la acusación particular.

La familia, que reclama el pago de una indemnización de 300.000 euros, entiende además que concurrió la agravante de abuso de confianza, pues, a diferencia de lo mantenido por el Ministerio Público, sostiene que Lamyae y Manuel sí se conocían.

En este sentido, el letrado apuntó que el presunto asesino era "amigo" de una de las compañeras de piso de la joven, que tenía sólo 23 años y estaba acabando sus estudios de Farmacia. A su juicio, Manuel aprovechó esa circunstancia para lograr "introducirse en la vivienda y, una vez dentro, hacerse fácilmente con el arma blanca" con el que quitó la vida a la joven.

Los hechos ocurrieron el 4 de marzo del año pasado en la vivienda que la víctima compartía con otras dos jóvenes en la calle San Ambrosio de la capital, en las inmediaciones de la Avenida de Pulianas. El cadáver de Lamyae fue hallado por una de sus compañeras.

El grupo de Homicidios de la Policía Nacional se hizo cargo de la investigación y detuvo a Manuel R.S., de 52 años, como presunto autor del crimen. El individuo, según informaron fuentes del caso en aquellas fechas, insistió durante su declaración en que estaba borracho y perdió la cabeza. El juez de guardia decretó el 6 de marzo prisión incondicional para él.

De la repatriación del cadáver se encargó el Consulado de Marruecos, que, según resaltó el abogado de la familia "ha manifestado a este despacho que tenemos todo su apoyo para lo que haga falta". La familia de Lamyae no descansará hasta que se haga Justicia.

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