El exceso de velocidad deja en un año más de 2 millones en multas

  • El año 2017 se ha cerrado con 40.505 sanciones por este motivo

  • La DGT ha recaudado una media diaria de 5.760 euros en multas

  • Enero, el mes con más infracciones

Ni el alcohol, ni conducir sin el cinturón de seguridad, ni tampoco el uso del teléfono móvil al volante. Con un total de 40.505 denuncias en 2017, la infracción más cometida por los conductores granadinos vuelve a ser el exceso de velocidad, una práctica que repite como reina de los delitos al volante tanto a nivel autonómico como nacional. Pese a ello, en la provincia vuelve a repetirse la misma tendencia que se inició el periodo anterior: el número de conductores 'cazados' por pisar el acelerador más de la cuenta es cada vez es menor.

Móviles con parada o sin parada. Fijos de tramo, de pórtico -que se sitúan en los pórticos que por lo generarse emplean para paneles informativos de tráfico- o de cabina -aquellos que se colocan en una especie de caja cerrada al lado del arcén-. Camuflados, a simple vista, con mucha señalización o sin ella, y en cualquier tipo de vía. Los radares son la herramienta más usada por la Dirección General de Tráfico (DGT) para 'castigar' a aquellos que no respetan la velocidad permitida, una práctica que cada año hace que se recauden millones de euros por cometer este tipo de infracción.

Agosto fue el mes en el que se recaudó la mayor cantidad de dinero, con un total de 222.100 euros

En 2017, la DGT interpuso un total de 83.496 denuncias en Granada, de las que 40.505 fueron impuestas por los cinemómetros -comúnmente conocidos como radares de tráfico-. Esta cifra se traduce en más de 2.100.000 euros recaudados a lo largo del año entre los 14 radares fijos que existen en las carreteras granadinas, y los conocidos radares móviles, que de forma esporádica se sitúan en distintos puntos de la provincia y que hacen que el número total de cinemómetros de Granada ronde el medio centenar.

En concreto, los radares móviles sin parada son los que más sanciones emitieron durante el pasado año, con 18.570 multas, mientras que los cinemómetros móviles con parada -aquellos controles de velocidad en los que se da el alto al conductor que ha cometido la infracción- interpusieron 3.752 denuncias en total, y los radares fijos un total de 18.183 sanciones. Además, estos números se traducen en una recaudación de más de 1.500.000 euros durante todo el 2017, lo que supone que en torno al 72% del total.

A todo esto hay que sumar las denuncias emitidas por los radares fijos, cuya cifra de sanciones fue de 18.183 multas, y un total de 652.087,06 euros de recaudación. De ellos, 263.550 euros se dedujeron de sanciones interpuestas por el radar ubicado en el punto kilométrico 132,900 sentido decreciente de la A-44, que como ya hizo en el año 2015, en esta ocasión vuelve a repetir como el dispositivo más severo de la provincia. Asimismo, si se realiza la media mensual de cuánto dinero recaudó la DGT en la provincia, la cifra se sitúa en más de 175.000 euros cada mes. Pero además, si se calcula la media diaria, la cuantía de recaudación se sitúa en 5.760 euros al día.

Agosto fue el mes en el que la DGT se embolsó mayor cantidad de dinero, con un total de 222.100 euros, mientras que enero fue el mes en el que más infracciones por exceso de velocidad se cometieron en la provincia.

A tenor de los datos, se confirma que durante el 2017 ha vuelto a descender el número de infractores por exceso de velocidad, ya que en el año anterior, se emitieron un total de 40.896 denuncias: 25.225 por radar móvil sin parada, 7.624 sin parada, y 17.601 por los fijos. Así, se comprueba que mientras que los radares móviles han bajado el número de sanciones emitidas, ha ocurrido todo lo contrario con los cinemómetros fijos.

En concreto, el 2017 se postula como el segundo año consecutivo en el que bajan este tipo de infracciones, que desde el año 2013 no dejaban de aumentar, llegando a alcanzar su pico más alto en 2015.

Hace cinco años, el número de denuncias fue de 32.933, que se tradujo en una recaudación de 2.394.016,02 euros, de las que 6.725 fueron multas impuestas por radar fijo, 15.908 por cinemómetros con parada y 7.906 sin parada. Durante este periodo, el radar que más sanciones impuso fue el situado en el punto kilométrico 358,900 de la N-340.

Un año después, la cifra total subió a 34.776 denuncias -2.595 por radar fijo, 10.517 por radar móvil con parada y 21.664 sin parada-, lo que supuso una recaudación total de 2.897.903,38 euros.

En 2015, el número de denuncias alcanzó su récord histórico de los últimos años, con 47.567 y un total de 3.421.272,39 euros recaudados. Estas cifras se desglosan en 7.395 infracciones contabilizadas por radar móvil con parada, 26.872 por cinemómetro móvil sin parada, y 13.300 denuncias por radar fijo.

Al igual que ha ocurrido durante el pasado año, en este periodo el radar que puso más multas fue el del punto kilométrico 132,800 de la A-44 con un total de 5.072 sanciones. Ya en 2016, la tendencia cambió de rumbo, al contabilizarse un descenso de infracciones al bajar hasta las 40.896, que se tradujeron en una recaudación de 2.355.355.04 euros. Los radares móviles impusieron un total de 25.225 multas y los fijos 15.671, siendo el radar situado en el punto kilométrico 9,200 de la A-92 el que más multó a los conductores.

Según está estipulado en el reglamento, las sanciones por exceso de velocidad varían según su catalogación, es decir, si son tipificadas como graves o muy graves. En el caso de las primeras, son aquellas en las que se ha superado la velocidad de 1 kilómetro por hora (km/h) a 50 km/h para las vías señalizadas con 30, 40 o 50 km/h de velocidad límite. Aquellas vías en las que la señalización va de 60 km/h a 120 km/h, se entiende por grave el circular entre 1 y 70 km/h por encima de lo establecido.

Así, las multas económicas de las sanciones graves irían desde los 100 hasta los 500 euros, y podría existir una sustracción de hasta seis puntos del carné. Por su parte, las muy graves -en las que se superarían los excesos del agravante anterior-, la sanción sería de 600 euros y la retirada de seis puntos del carné. Si bien, en este tipo de sanciones podrían existir agravantes que conlleven que la sanción sea aún mayor e incluso puedan conllevar una pena de cárcel.

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