Los excesos navideños hacen engordar cuatro kilos en menos de 15 días

  • Las visitas a las Urgencias hospitalarias por problemas del aparato digestivo se incrementan en torno a un 30 por ciento en estas fechas debido al abusivo consumo de alcohol y a la abundante alimentación

Los granadinos pueden llegar a engordar hasta cuatro kilos durante estas fechas navideñas. Los excesos en la ingesta de alcohol y la mala y abundante alimentación causan estragos en órganos del aparato digestivo como el estómago, páncreas o el hígado. Tanto es así que se calcula que las visitas a las Urgencias hospitalarias incrementa un treinta por ciento debido a estos problemas. Especialmente significativo es el dato si se tiene en cuenta que estas visitas se realizan días clave como Nochebuena, Nochevieja y Reyes.

La responsable del Servicio de Dietética del Hospital Virgen de las Nieves, Rosa Orduña, corrobora el camino hacia el exceso que se produce durante estos días. "Todo en exceso es perjudicial por eso durante estas fechas los empachos, las indigestiones y los problemas estomacales son más que habituales en los centros médicos". La doctora explica que además, desde hace unos años, estos trastornos alimenticios comienzan a producirse con bastante tiempo de antelación. "Las compras de los dulces navideños para los preparativos comienzan antes -influenciados por la publicidad- por lo que estos abusos y los problemas se anticipan".

Y es que, como señala Rosa Orduña, los comensales no son conscientes de las consecuencias que pueden tener en sus órganos digestivos el descontrol en las comidas. Enfermedades como la cirrosis, los cálculos biliares o la úlcera pueden conducir a daños irreversibles en diversas partes del cuerpo, de toda maneras, como señala Rosa Orduño, estos cuadros se registran en pacientes que suelen tener ya dolencias digestivas y que tienen que tener un control más riguroso. El resto de patologías más comunes, pero igual de molestas, se producen, normalmente, por la falta de concienciación alimenticia, malas combinaciones y un consumo de alcohol desmedido que es el principal causante de este aumento de peso. Un ejemplo, tan sólo dos vasos de vino aportan las mismas calorías que un bocadillo (150); aumentaremos 85 calorías por 250 ml de cerveza y 120 por un whisky mediano. Calorías que se ven multiplicadas de forma paralela a los vasos de alcohol que se beben durante estos días.

Pero los desajustes digestivos no sólo se producen por las bebidas. Los típicos mantecados, mazapanes, turrones y bombones son otra bomba de relojería para el estómago si se toman en demasía. "Lo peor de estos productos no es la alta concentración en azúcares, como puede pensar la gente, sino las mantecas que se emplean para su confección que hacen disparar todos los niveles en calorías y grasas saturadas", explica la doctora.

Ni que decir tiene que esta es la época de las salsas, de las especias y de los aceites. Las comidas son más elaboradas y condimentadas algo que aumenta la posterior pesadez de estómago unido a acidez, molestias e incluso vómitos. La falta de control alimentario durante estas fechas es sólo un ejemplo de la falta de concienciación, "porque la comida navideña no está reñida con la salud". Así, de cara a la comida de Reyes la doctora sugiere un menú equilibrado muy adecuado para estos días. "Una ensalada tropical, un buen pescado a la sal y fruta fresca, puede ser una buena opción". La clave está en cambiar hábitos de consumo y hacer la dieta más saludable, incluso en fiestas. "Simplemente, con cambiar el helado o las tartas por sorbetes sería un paso muy beneficioso y saludable para el aparato digestivo".

La médico expresa la necesidad de que los granadinos sean conscientes de la importancia de tener una alimentación equilibrada. "La obesidad es la epidemia del siglo XXI y tan sólo en Granada afecta a un 20 por ciento de las mujeres". Esta enfermedad no soló implica a la comida sino a daños cardiovasculares, sanguíneos y de otras categorías a los que se suman los problemas sociales que afectan a este colectivo. Lo que está claro, es que la despedida de la Navidad no sólo deja la cuesta de enero sino unos kilos de más en el cuerpo, que para muchos hacen que el comienzo de año sea más cuesta arriba si cabe.

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