Los frutos más deseados del otoño

  • La lluvia y el frío no consiguen hacer deslucir los puestos de la Fuente de las Batallas ·La mayoría de las carpas llevan más de cincuenta años ofreciendo los productos típicos de esta época del año

El último fin de semana de cada septiembre, los granadinos (creyentes o no) esperan con gran expectación la llegada de la festividad de la Virgen de las Angustias, una tradición que se lleva celebrando desde hace unos 100  años.

La céntrica plaza de Fuente de las Batallas se viste de blanco y los puestos ofrecen los frutos más típicos de la temporada, aunque también los menos duraderos. "Son un género muy caro porque tan sólo están durante el fin de semana de la Virgen y algunos días antes", explica Ascensión Manzano, dueña de una de las carpas .

Algunos de los problemas que se encuentran los tenderos es el mal tiempo que casi siempre acompaña a dicha festividad, aunque bien es cierto que estos manjares parecen degustarse mejor con frío y lluvia. "Yo llevo aquí más de 30 años y todos ha llovido", apunta Manzano. Las azufaifas, las acerolas, las granadas, las almendras, las castañas o las maholetas llenan los puestos que ocupan la plaza y ofrecen una postal típicamente otoñal. Manzano vende el cuarto de kilo de frutos a tres euros. Para estos veteranos en la venta de frutos granadinos es costoso mantener su puesto, ya que, según apuntan, el alquiler del espacio reservado para el puesto es de 1.000 euros.  A eso se le suma la adquisición del género y unos 30 euros por cada medio metro cuadrado por  la carpa y la luz.

Muchos de los ciudadanos que pasean por el centro de la ciudad se acercan a ver los puestos y algunos incluso prueban los frutos que se amontonan en las mesas. Pero "mucho mirar pero poco comprar", comenta con humor Manuel Ruiz, otro de los tenderos. Ruiz tiene un puesto pequeño en el que ofrece al público castañas y mazorcas. "Ayer fue un día nefasto y, aunque por la tarde hizo mejor tiempo, tampoco hicimos caja", asegura. Este vendedor es el primer año que pone su puesto y comenta que volverá el año que viene si no tienen pérdidas.

Pero casi, sin lugar a dudas, el producto estrella de esta fecha es la torta de la Virgen. Almudena Solana pasea una bandeja para que la gente pueda probar este dulce típico de la festividad. Solana y sus compañeras son principiantes en esto, ya que es el primer año que venden en el puesto. "Hace dos semanas ya estábamos vendiendo el género aunque el domingo es el día fuerte", asegura.

José Ángel Saeta es otro de los tenderos habituales de estas fechas. Saeta pone su puesto desde hace 30 años es una tradición familiar. "Mi padre ya vendía en las Angustias y yo se lo dejaré a mis hijos", asegura. Este tendero ofrece tanto frutos secos como alguna fruta del tiempo, y atrae a los más pequeños con la explosión de color que desprenden las chucherías que llenan buena parte de su puesto.

Entre los que en el día de ayer pasearon por la Fuente de las Batallas se encontraba Francisco González. Este granadino asegura llevar acercándose a los puestos desde que era muy pequeño. "Solemos comprar frutos secos y tortas", explica. Para los turistas estos puestos son algo muy llamativo tanto por la variedad como por lo desconocido de los manjares. Joan Ximenes es un guía de la ciudad. "Hemos entrado a la Iglesia de la Virgen de las Angustias y ahora vamos a acercarnos a los puestos ", explica.

Las mesas repletas de frutos del tiempo, las castañas asadas o las mazorcas humeantes conforman una imagen que bien podría ser de hace veinte años o de ayer, porque todas las generaciones de granadinos guardan el mismo recuerdo de la Virgen de las Angustias. Todos coinciden en que es un momento para pasar en familia.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios