Una era gloriosa bajo sospecha

  • La Policía Nacional detiene al expresidente Quique Pina acusado de blanqueo de capitales, falsedad documental y fraude a Hacienda

  • Diez horas de registro en Los Cármenes y en la Ciudad Deportiva

Hace cuatro años, el nombre del que por entonces era presidente del Granada Club de Fútbol, Quique Pina, salió en el marco de una investigación llevada a cabo contra la corrupción en el fútbol. Concretamente, Pina habría sido uno de los informantes del presidente de la Liga de Fútbol Profesional, Javier Tebas, con quien se intercambió una serie de mensajes en los que denunciaba supuestos amaños de partidos y compras de jugadores por una serie de clubes españoles. Ayer, la posesión del balón ha cambiado de bando, ya que ha sido el propio Pina quien se ha visto inmerso en una investigación policial por haber creado y liderado una red societaria que presuntamente defraudó grandes cantidades de dinero a Hacienda y que además blanqueó fondos procedentes de traspasos de futbolistas. Una trama en la que también habrían participado el exdirector deportivo, Juan Carlos Cordero, el que fuera gerente del club, David Navarro, o el exdueño de la entidad, Gino Pozzo.

La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) detuvo ayer al que fuera presidente de la entidad nazarí en su domicilio de Molina de Segura (Murcia). Además, los agentes policiales se personaron en las instalaciones del estadio de Los Cármenes y de la Ciudad Deportiva para realizar unos registros que se extendieron durante cerca de diez horas, y que afectaron al cierre de las múltiples negociaciones que el club mantenía en el último día del mercado de invierno.

Los registros duraron diez horas y retrasaron el anuncio de los fichajes del equipo

La liebre saltó a primera hora mañana. Quique Pina era detenido a las 8:00 horas en su chalet de Murcia, que posteriormente fue registrado por los agentes de la UDEF, al igual que dos locales más de la ciudad. Una hora más tarde, los registros se trasladaban a las instalaciones del club nazarí en el estadio y en los campos de entrenamiento del Parque Nueva Granada. De forma paralela, el mismo proceso se repetía en Cádiz y Barcelona. La orden partió del Juzgado de Instrucción Central número 5 de la Audiencia Nacional, dirigido por José de la Mata, dentro de la llamada 'Operación Líbero', y que culmina un proceso de dos años de pesquisas que nacieron en una querella de la Fiscalía Anticorrupción. Al dirigente murciano se le investiga sobre todo por su época en el Granada Club de Fútbol, entre 2009 y 2016, y también por su pertenencia al Cádiz CF, donde actualmente es consejero delegado y accionista. Según los detalles que avanzó El Confidencial, la red presuntamente pergeñada por Pina se habría nutrido del patrimonio de los clubes que controlaba.

El modus operandi consistía en incluir comisiones de procedencia opaca en los fichajes que realizaba que repercutían directamente en su patrimonio personal en vez de en las sociedades bajo su tutela. Un ejemplo de esto lo desveló la web Palco 23, que cifró plusvalías de 20,23 millones de euros en materia de fichajes para la temporada 2015-16, de los que el Granada CF tan solo apuntó 4,97 millones.

Por este hecho, bajo la lupa de la UDEF estarían los traspasos de Guilherme Siqueira, Allan Nyom y Yacine Brahimi, tres de los que más cuantía movieron en su día con sus salidas. El de Siqueira es la mayor venta del Granada CF en su historia: fue traspasado al Atlético de Madrid por 10 millones de euros; mientras que la venta del camerunés Nyom al Watford inglés se cifró en cerca de 5 millones de euros. De estos tres el movimiento que más llamó la atención y en su día, y también en la investigación de la UDEF, es el del argelino Brahimi. La operación de traspaso al Oporto rondó los seis millones pero el Granada apenas percibió 600.000.

La filtración de contratos futbolísticos desvelado por Football Leaks hace unos años sacó a la luz que los derechos del futbolista acabaron en una sociedad radicada en Luxemburgo en la que estaba detrás la familia Pozzo, anteriores dueños del club rojiblanco.

A Pina también se le imputan delitos contra la Hacienda Pública, falsedad documental e insolvencia punible. El Confidencial apuntó que el expresidente presuntamente habría desviado activos del Granada CF para "recibir salarios no declarados a través de terceros y adquirir inmuebles y hasta un barco". De esta forma, Pina habría usado supuestamente dinero del club, propiedad de Gino Pozzo, para su lucro personal.

El empresario murciano pasó el día en las dependencias de la Policía Nacional en Sangonera la Verde (Murcia) y será trasladado a Madrid, donde mañana declarará ante el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata. Todo apunta a que hasta su comparecencia, Pina permanecerá detenido porque se estima que pueda existir riesgo de fuga.

La noticia de la detención de Pina y el desembarco de agentes de la UDEF en las dependencias del club afectó lo que ya de por sí iba a ser un día frenético en el Granada por el cierre del mercado de fichajes. De hecho, todas las incorporaciones no pudieron efectuarse hasta después de las cinco de la tarde, ya que hasta ese momento tanto en el estadio como en la Ciudad Deportiva estuvo cortado el acceso a internet con motivo de la investigación policial. Durante toda la jornada hubo idas y venidas entre ambas instalaciones. Pasado el mediodía hicieron acto de presencia en Los Cármenes el vicepresidente, Kangning Wang, y sobre las 13:30 horas aparecieron el responsable de fútbol de la sociedad DDMC -empresa del presidente del Granada CF, Jiang Lizhang-, Antonio Cordón, y el director deportivo del club, Manolo Salvador. Este último fue uno de los más afectados ya que fue la primera dependencia del club a la que entraron los efectivos de la UDEF fue a su despacho. Durante horas estuvo atado de pies y manos. Otro de los que se vio afectado en su día a día fue el director general del club, Antonio Fernández Monterrubio, cuyo despacho también fue objeto de registros. Los agentes fueron guiados en todo momento por el responsable de seguridad del club, Javier Barreda. Gran parte de la documentación revisada estaba guardada en un pequeño almacén dentro de Los Cármenes.

A pesar de ello, trabajadores del club consultados por Granada Hoy coincidieron en que, salvo en las altas esferas, en el resto de dependencias se trabajó de forma normal, con el único inconveniente de la falta de conexión a internet. Pasadas las 14:30 horas, Kangning Wang y Fernández Monterrubio abandonaron las instalaciones de Los Cármenes para comer acompañados por los dos hombres fuertes en el área deportiva del club, Manolo Salvador y Antonio Cordón. De los cuatro, tan solo regresó a primera hora de la tarde el director general, que se apresuró a contestar brevemente a los periodistas que el día a día estaba siendo normal pero que el despliegue de las fuerzas policiales en el club estaba complicando la concreción de los fichajes.

Los registros finalizaron pasadas las ocho de la tarde. Los agentes sacaron del club varias cajas con documentación, algo que también pasó en la Ciudad Deportiva. En el club desconocen si durante el día de hoy volverán a repetirse los registros.

Ante el revuelo montado alrededor del asunto Pina, el Granada Club de Fútbol se apresuró a lanzar un comunicado oficial aclarando que se trata de "diligencias previas y secretas" que se "enmarcan dentro de una investigación sobre la antigua directiva y propiedad del club hasta el año 2016". Además, la entidad rojiblanca dijo mostrar su colaboración "en todo lo necesario con las autoridades judiciales".

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