Los granadinos podrán pedir la licencia de obras y la ambiental a la vez

  • Urbanismo quiere cambiar la ordenanza de licencias para agilizar este tipo de trámite

Isabel Nieto era pocas de las concejales que tenía claro que mantendría su área si Torres Hurtado volvía a la Alcaldía. El PP venció y ella mantiene sus competencias urbanísticas durante cuatro años más. Lo hace satisfecha y con esperanzas, "ya que he estado al mando de la Concejalía durante una época más que complicada así que espero que todo remonte", dijo ayer.

La cuestión es que aunque el panorama el ladrillo pinte mejor, sus prioridades en Urbanismo van por otros derroteros. Lo primero que hará Nieto cuando vuelva a la Gerencia será una "revolución burocrática" que agilice el trabajo tanto a los funcionarios como a los ciudadanos. Se trata de reformar la ordenanza de licencias, en cuanto a su tramitación, asumiendo también el tema medioambiental dentro del proceso urbanístico. La idea de la concejal es que no haya dos expedientes en paralelo tramitándose sobre un mismo proyecto sino que se unifiquen en el mismo historial.

Ayer insistió en que cuando una persona solicita una licencia ya sea para hacer obras en una casa, abrir un local comercial, entre otras cosas, se necesita con urgencia tener los permisos de inmediato, algo, que no es fácil. Por eso, el Ayuntamiento está viendo ordenanzas de otros Consistorios y está conociendo cómo operan en este sentido para poder aplicarlo a la Gerencia de Urbanismo en la capital.

El objetivo de la concejal de que se aligere todo el proceso administrativo en este sentido no es nuevo. El pasado mandato fue la encargada de presentar el nuevo servicio de Gestión Unificada de Licencias (GUL). En realidad, la gestión unificada se presentó como una innovadora aplicación informática que detalla todos los requisitos administrativos de carácter urbanístico que el ciudadano necesita para solicitar cualquier tipo de permiso municipal.

De tal manera que siguiendo los pasos especificados en la página www.gul@granad.org, cualquier demandante se podía ahorrar hasta seis meses de arduos trámites administrativos para conseguir el visto bueno municipal.

Con tan sólo llevar toda la documentación correcta, el usuario obtenía su permiso pertinente, salvo el que afectaba a los aspectos medioambientales, que se gestionaban al margen. Si con el GUL el tiempo burocrático se abreviaba 6 meses, con la nueva ordenanza se podrían reducir 2 meses más.

No hay que olvidar que antes de que llegara la crisis económica, cada año llegaban al Ayuntamiento 4.000 solicitudes de licencias; la mitad de ellas pertenecientes a obra menor y obra mayor, que tardaban en tramitarse por completo cerca de un año o año y medio.

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