Dos heridos graves en Motril por una explosión en un local en obras

  • Los trabajadores estaban acondicionando un bajo para construir una academia de baile · La deflagración ocasionó el desalojo de los vecinos de todo el edificio

Dos trabajadores resultaron en la mañana de ayer heridos (uno de ellos muy grave) por quemaduras de diferente consideración cuando, por causas que están siendo investigadas, se produjo una explosión en un bajo comercial de Motril.

El jefe de Bomberos de Motril, Jesús Rodríguez, explicó en el lugar de los hechos que sobre las 10:30 horas los dos obreros subcontratados por la empresa motrileña Reyma estaban acondicionando el local en la calle Alonso Concretas, cercana a la entrada oeste de la ciudad, en las inmediaciones de la Casa de la Palma, para convertirlo en una academia de baile. Para pegar la moqueta empleaban cola de pegamento, un material altamente inflamable en el montaje del suelo, cuando les sorprendió una explosión por la acumulación de gases. Un tercer operario que realizaba labores de pintura se encargó de evacuar a los dos heridos. La explosión derribó el tabique frontal de la nave contigua que resultó seriamente dañado y dañó el techo. Asimismo, originó un aparatoso incendio por lo que tuvieron que ser desalojados los vecinos de las 6 viviendas de las dos plantas de encima, que a las 13:30 horas pudieron volver a sus hogares, según el 112.

Después de unas primeras curas en el Hospital comarcal Santa Ana de Motril, los dos hombres heridos fueron trasladados por dos helicópteros de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES) a la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Fuentes sanitarias indicaron que los dos trabajadores heridos, dos varones de 54 y 56 años, presentaron heridas de diferente gravedad. Uno de los trabajadores, el que resultó más afectado puesto que tenía quemaduras que afectaron al 90% de su cuerpo, quedó inconsciente, perdió la visión y fue conducido entubado. En el caso del segundo herido, que también tenía quemaduras en distintas partes del cuerpo, su estado revestía menor gravedad, no perdió la consciencia y podía hablar con el personal sanitario que le trasladaron al helicóptero.

Según informaron fuentes del servicio unificado de Emergencias 112 Andalucía, hasta el lugar del suceso se desplazaron además de los efectivos de Bomberos del parque de Motril, agentes de la Policía Nacional, y de la Policía Local, así como miembros del Centro de Prevención de Riesgos Laborales y Servicios Sanitarios.

Rodríguez señaló que recibieron multitud de llamadas telefónicas avisando de lo sucedido, por lo que se trasladaron dos unidades del Parque de Bomberos de Motril. Una vez en el lugar de los hechos, ventilaron el local para liberarlo tanto de los gases como del humo del incendio, que afectó además de a estos dos bajos a las dos plantas superiores y dañó la instalación eléctrica del edificio. En el desalojo de los vecinos colaboraron agentes de la Policía Local, voluntarios de Protección Civil de Motril y los bomberos. Se trataba de un pequeño incendio que pronto fue controlado y extinguido.

El jefe de los Bomberos indicó también que aunque la deflagración se había producido en el local que estaban acondicionando como academia de baile, el gas se había expandido al local contiguo, donde había buscado salida. "La encontró allí de manera más fácil, por eso derribó esa pared y no la otra".

Por su parte, el concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Motril, Manuel Ballesteros, que también se personó en el lugar de los hechos, lamentó el "terrible accidente que, además de los daños personales, ha causado otros materiales en el local afectado, así como en el colindante y en las plantas de los pisos superiores". Asimismo, agradeció la labor de los bomberos que con su rápida intervención evitaron que el fuego se propagara, controlaron el incendio y a las pocas horas volvió todo a la normalidad.

Los vecinos residentes en el barrio de La Palma no salían de su asombro, y horas después del siniestro se concentraban en torno al local comercial. Así, Belén Real, una de las afectadas por el siniestro, comentó que ella y sus dos hijas aún estaban en la cama durmiendo cuando les despertó el sonido de una gran explosión. A la hora de comer no se atrevía aún a encender la luz, "vaya que se vuelva a prender otra vez fuego".

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