El imperio Pokemon conquista Granada

  • La comunidad granadina cuenta con decenas de jóvenes que conectan a su vez con 'pokefanáticos' de todo el mundo

La fiebre de Pokemon ha aterrizado con fuerza en España. La llegada de la aplicación Pokemon GO para dispositivos móviles ha generado una tremenda expectación entre millones de personas en todo el mundo. Nintendo, accionista principal del juego, se revalorizó en bolsa en unos 13.000 millones de euros experimentando su mayor subida desde que debutase en el mercado en 1983.

En Granada existe una comunidad Pokemon que reúne a decenas de jóvenes en torno a un fenómeno que se inició hace ya 30 años. Sufián, Alex y Nicolás hacen parada en la redacción de Granada Hoy para explicar cómo ha sido la evolución de esta congregación. "No hay ningún Pokemon por aquí", lamenta Alex apenado justo al llegar.

El juego ha invadido la ciudad. Basta con que el usuario descargue la aplicación registrándose con su cuenta de Google, con lo que le aparecerá un mapa GPS en el que el usuario podrá ver las calles por las que está caminando. En ese mismo momento puede salir a "cazar animales". Gracias a la geolocalización, es el usuario el que debe moverse por toda la zona para toparse con algunas de estas criaturas. Cuando el móvil vibra hay que activar la cámara, mirar bien a tu alrededor y dar con el pokemon a la espera de ser cazado.

Sufián, organizador de los torneos a nivel provincial, asegura que llevaban meses esperándola: "La gente nos escribe casi a diario para unirse a nosotros o pedirnos consejos sobré cómo jugar. Hemos crecido muy rápido en cuestión de unas pocas semanas".

La comunidad se puso en marcha en 2013 y desde hace algo más de dos años organizan una media de diez torneos anuales. Se reúnen en bares especializados en gaming de la capital y compiten entre ellos durante horas para conseguir sumar puntos clasificatorios a nivel nacional. "Gracias al juego conocemos a gente de cualquier parte con la que acabamos compartiendo muchos más que nuestra pasión por Pokemon", admite Nicolás, estudiante de bachiller de 16 años.

"Para Pokemon no hay edad", advierten. Y es que entre los 'pokefanáticos' granadinos hay personas desde los 12 a los 40 años de edad. "Antes nos avergonzaba más jugar en la calle. Muchos de los que nos ridiculizan se pasean ahora de un lado para otro para ver qué pueden cazar", señala Alex.

Su apego por el juego lo ha llevado a participar en competiciones nacionales en las que se ha disputado el puesto con más de 200 jugadores de toda España: "Estuvimos durante más de doce horas sin parar de jugar. Solo unos pocos de nosotros han logrado clasificarse para participar en campeonatos a nivel mundial". Un sueño que ellos mismos esperan cumplir algún día.

Una de las novedades que introduce la aplicación es desechar el comportamiento pasivo de sus jugadores. "Yo solía correr en la cinta que tengo en casa. Ahora prefiero ahorrarme el autobús e ir andando de un sitio a otro por si me encuentro con algún animal virtual". Esto no sólo les permite ejercitarse, también concentrarse en gimnasios o paradas virtuales en las que poner en común sus logros y arrebatarse entre ellos lo que han conseguido.

Al preguntarles si tienen pensado dejarlo algún, los tres sonríen. "Es un juego que ha marcado mi infancia y que requiere además de una habilidad técnica y táctica que solo se logra con el paso del tiempo", afirma Sufián, que ha tenido que superar un examen online para hacerse organizador pokemon al tiempo que se prepara el MIR para ser médico el día de mañana.

"Los videojuegos me han apartados muchas veces de mis amigos pero al mismo tiempo me han permitido conocer a gente extraordinaria. A Pokemon le tengo un especial cariño", admite Alex. "Dentro de unos años espero seguir jugando como hasta ahora. Se pueden hacer otras muchas cosas", apunta Nicolás.

Por delante tienen un verano entero para exprimir un juego que mueve ya a miles de personas de todo el mundo.

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