El inglés se aprende en los bares

  • Totes y Amigos ofrece intercambios de idiomas con nativos en un ambiente distendido · Numerosas personas de todas las edades se acercan cada martes, miércoles y jueves para practicar conversación

El que crea que aprender inglés es aburrido y monótono es que no ha pasado por el bar Totes y Amigos. Un espacio que ofrece a su clientela la posibilidad de tomarse unas cañas en buena compañía con una particularidad: en su interior se hacen intercambios de este idioma todos los martes, miércoles y jueves a partir de las 20:30 horas. Una propuesta que la gente que está aprendiendo inglés acoge con especial interés, ya que por el módico precio de tomarse algo fresquito en el bar, se practica el idioma.

La artífice de dicho invento es Totes Phillips. Una inglesa que después de visitar numerosas ciudades de España vino a Granada y se enamoró de la ciudad, motivo por el que decidió establecer aquí su nuevo hogar. Como no entendía ni media palabra de español, pensó que lo mejor sería montar un bar, "donde la comunicación es mucho más sencilla", con la idea de llegar a dominarlo.

Tres años después, Totes Phillips está muy contenta con los resultados conseguidos y ya se está planteando nuevos objetivos, como el de incluir intercambios de alemán en el bar, aunque todavía no ha empezado y en principio sería durante un mes, mientras que los intercambios de inglés se realizan todos los martes, miércoles y jueves a partir de las 20:30 todos los días del año.

Y la pregunta siguiente es: ¿Qué aperitivos puede poner una inglesa en un bar de tapas en Granada?. La respuesta de Totes: "de todo". Pues lo mismo sorprende con una tortilla de patatas y unas aceitunas que con una auténtica merienda inglesa, según el día.

Para los intercambios, lo común es que los interesados se sienten en las mesas de dentro del local, donde comparten espacio con ingleses nativos con los que comienzan a entablar conversación. Luis Miguel Pérez es un joven que lleva dos semanas asistiendo al bar con dos amigas.

Una experiencia que, según relata, no le da vergüenza, pues desde el primer momento surgieron "muchas conversaciones espontáneas", con los nativos que compartieron mesa. Asimismo, Luis Miguel Pérez explica que le parecen estupendos estos intercambios ya que según su opinión "si aprendes solo la gramática del idioma luego no sabes ni saludar ni nada", indicó.

María Jesús Gavilán, que ha ido a Totes y Amigos con Luis Miguel Pérez y otra amiga relata que la primera vez sí le dio un poco de vergüenza, y bromea porque dice vino casi de manera "obligada", por Luis Miguel. Sin embargo una vez lo probó, no le resulta tan incómodo, ya que las conversaciones son muy variadas: "el otro día estuvimos hablando de que lugares habíamos visitado cada uno, e incluso de insectos", cuenta.

Fran Porras es otro de los jóvenes que acude con un amigo al bar Totes. Después de licenciarse en Ciencias Medioambientales dice que no encuentra trabajo, motivo por el que decidió ponerse a estudiar inglés. Es su primer día en Totes y Amigos, y según afirma, no va nada mal. "Llevaba tiempo pensando en venir, pero no sabía donde había estos intercambios, miré por internet, lo vi y aquí estoy con un amigo". Aun siendo la primera vez, Fran Porras declara "que seguro que va a ir bien".

Para los que cuentan con un nivel más avanzado, también hay un club de lectura. Cada mes leen un libro, en español o en inglés. Una vez lo terminan, los componentes de este club acuden al bar Totes y Amigos para hacer un debate sobre la lectura realizada. Una manera muy divertida de aprender inglés entre risas y cañas.

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