El 20% de los invernaderos ya usa técnicas de cultivo sin suelo

  • Según un estudio realizado en la finca La Nacla y editado por Caja Rural este sistema de producción podría mejorar la calidad de los frutos y abaratar costes

El 20% de la superficie de invernaderos con la que cuentan las provincias de Almería y Granada se dedica a cultivar productos hidropónicos (técnica de cultivos sin suelo) según se refleja en un estudio realizado por la Estación Experimental de La Nacla-Puntalón y que ha sido editado por Caja Rural de Granada

El estudio, que fue presentado ayer por el presidente de Caja Rural, Antonio León, se denomina Diez años de mejora en la fertirrigación de los cultivos sin suelo y ha sido realizado por Matías García Lozano y Teodoro Moreno Iniestas. En él se exponen los contenidos básicos del programa formativo desarrollado por la Caja Rural desde el año 2002 y llevados a efecto en la finca experimental con la que cuentan en la Costa.

La publicación pretende convertirse en una herramienta de trabajo y consulta para los profesionales del campo, dando a conocer experiencias y estudios que se han realizado en los últimos diez años en la finca experimental La Nacla con este tipo de cultivos.

Antonio León resaltó que la pretensión de esta publicación es la de dar información a los técnicos que asesoran a los agricultores para que a su vez, les trasladen la importancia que tiene el uso racional de los medios de producción ligados a la práctica de la fertirrigación como son el agua y los fertilizantes.

En la actualidad la superficie de invernaderos estimada en el litoral oriental de Andalucía es de 31.878 hectáreas de las que Almería concentra el 90%, seguida de Granada con el 9% y de Málaga.

Según los datos de los autores en la actualidad se estima en un 20% la superficie que se ocupa mediante la técnica del cultivo sin suelo en las provincias de Granada y Almería, lo que supone alrededor de 6.000 hectáreas.

La técnica del cultivo sin suelo tiene como objeto obtener una mayor rentabilidad económica, mediante la reducción de costes culturales, de mano de obra, así como una mejora de la calidad de los productos. Otra ventaja significativa es evitar con algunos sustratos el vertido al suelo de nitratos o realizar la recuperación del agua sobrante mediante recirculación, evitando la contaminación medioambiental.

Los productos que han sido estudiados en su rendimiento, calidad, productividad, etc., han sido entre pepinos, tomates, judías o pimientos, entre otros.

Durante la presentación de la publicación el director de la finca La Nacla, Ignacio Escobar resaltó que este sistema de cultivo asegura la vida productiva del invernadero de 30 a 40 años, dando una mayor productividad

La Nacla, ubicada en Motril, fue puesta en marcha en 1988 con el objetivo de realizar una experimentación agraria cercana a las necesidades del agricultor tanto en el campo de la horticultura intensiva como en el de los subtropicales.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios