Los jóvenes tienen que invertir más de la mitad de su sueldo para comprar

  • La renta anual de los granadinos menores de 35 años es de 13.086 euros · Para poder afrontar el pago de una hipoteca deberían desembolsar el 67,4 por ciento de su salario

Que acceder a una vivienda sea cada vez más complicado no implica, ni mucho menos, que todos los ciudadanos se encuentren con los mismos problemas e impedimentos económicos para conseguirlo. Por supuesto, la principal diferencia la marca el salario, que al fin y al cabo es el factor que determina la comodidad con la que se pagan cada mes los créditos hipotecarios.

Atendiendo a los últimos datos publicados por la Agencia Tributaria, el colectivo con más problemas para adquirir un piso son los jóvenes menores de 35 años, cuyo salario medio anual apenas permite la constitución de una hipoteca por un plazo y unas mensualidades razonables. Y, aunque esta afirmación no revela nada nuevo, la información de la Agencia Tributaria sí que permite comprobar hasta qué punto las dificultades son enormes.

El sueldo medio de los jóvenes granadinos de entre 25 y 35 años es, según las declaraciones del IRPF presentadas a la Agencia Tributaria en 2006, de unos 13.086 euros al año. Por mensualidades, este colectivo recibiría alrededor de 1.090 euros. Atendiendo a los datos sobre el importe mensual de las hipotecas de Granada facilitados por los Técnicos del Ministerio de Economía y Hacienda, Gestha, -que cifran en 735 euros cada una de las mensualidades-, un joven tendría que dedicar el 67,4 por ciento de su salario para la adquisición de una vivienda.

Haciendo cábalas, la única forma de que un granadino menor de 35 años pudiera permitirse la adquisición de una casa- sin que ello significara el final de su vida social y la renuncia a cualquier gasto ocioso- , sin dedicar más del 40 por ciento de su salario para ello, sería fijando el pago de la hipoteca en 5.234 euros al año. Al mes, por tanto, tan sólo tendría que desembolsar 436 euros.

Claro que la realidad se encarga de demostrar que esta suposición no es más que eso, porque los 436 euros tan sólo servirían para cubrir el 59 por ciento del pago medio mensual, y real, de los créditos hipotecarios que se constituyen en la provincia.

Según estos datos, no resulta nada extraño que los jóvenes granadinos se decanten por compartir con la pareja los gastos de la compra de una casa, por alquilar un piso o por seguir viviendo en el domicilio familiar hasta que el sueldo les permita emanciparse.

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