Los libros de texto digitales chocan con la tecnología implantada en las aulas

  • La Junta proyecta realizar una evaluación de las TIC en centros educativos piloto para probar la mejora en el proceso de aprendizaje del alumnado · El modelo de acceso y el de descarga presentan problemas

La implantación de las nuevas tecnologías en las aulas andaluzas se ha encontrado con otra piedra en el camino en el primer año de arranque. A la falta de formación del profesorado en materia TIC se han sumado un par de problemas técnicos que impiden la dotación de contenidos en los 190.000 portátiles que ha repartido este curso la Junta de Andalucía entre alumnos y profesores y que deja fuera a los editores andaluces del único mercado que puede aliviar su recesión económica.

Dado que los libros están sujetos a derechos de autor y exigen una protección frente a la piratería, sólo hay dos vías posibles para que el alumnado pueda acceder a ellos desde sus portátiles y ambas están, de momento, cerradas.

La primera es que el alumno entre en línea a una web con una identificación personal, lo que permitiría sólo su acceso al contenido y no su almacenaje.

Y la segunda es descargar el libro en el portátil del estudiante de manera encriptada, es decir, que sólo pudiera verlo en su ordenador y en ninguno otro más.

Sin embargo, "tanto el modelo de acceso como el de descarga tienen problemas", explica el vocal de Nuevas Tecnologías de la Asociación de Editores de Andalucía, Narciso Sánchez. El sistema de acceso a internet que se ha implantado en los centros educativos andaluces es muy lento e impide que su alumnado pueda trabajar simultáneamente y con celeridad los contenidos de la red.

Y, por otra parte, el software libre que llevan instalados los ultraportátiles que ha repartido la Junta (173.595 al alumnado y 17.000 a los maestros) no permite la encriptación de los textos.

"La Consejería de Educación está estudiando cómo desbloquear los problemas técnicos", explica Sánchez, lo que permitiría abrir la puerta a las editoriales para colocar los contenidos digitales en la enseñanza reglada, igual que se hace con los de papel.

Aunque nadie duda de la utilidad de las TIC, desde la Asociación de Editores de Andalucía se hace hincapié en que todavía no hay resultados tangibles que demuestren su eficacia en las aulas. "La Junta tiene previsto realizar el año que viene pruebas en diversos centros pilotos para evaluar el proceso de aprendizaje con las nuevas tecnologías y estudiar el grado de mejora del alumnado", anuncia la vocal de Educación de la Asociación de Editores de Andalucía, Alicia Muñoz.

Las TIC son unas herramientas potentísimas, pero necesitan contenido y un profesorado formado que no se limite a reproducir el sistema pedagógico empleado con los libros de papel. "El Gobierno andaluz ha realizado el reparto de portátiles sin tener a su profesorado formado ni la tecnología adecuada para incorporar los textos digitales que trabajan ya las editoriales. Así que ahora hace falta darle tiempo para que subsane ambos problemas", opina Sánchez. "Con el uso que se da ahora a las TIC no se va a conseguir grandes cambios", añade.

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