temporal | destrozos y daños en la provincia

Las lluvias anegan la Costa y dejan al Metro fuera de juego

  • El metropolitano estuvo dos horas sin completar el servicio desde Los Cármenes a Armilla

  • Los municipios del litoral, los más afectados

  • Se registraron un total de 118 incidencias

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Llegaba el agua casi por la rodilla. Si se andaba por la calle no se sabía si uno iba por la acera o por la carretera porque no se veía absolutamente nada. Si se circulaba en coche, se notaba cómo las ruedas patinaban. Todo era agua. Esta fue la estampa que dejó el temporal Emma la jornada de ayer en Salobreña, uno de los municipios que más se vio afectado por la lluvia pero no el único. Motril, Almuñécar, Órgiva o incluso Granada capital, también registraron incidencias que provocaron que el servicio del Metro se viese afectado durante dos horas y no pudiese completar su recorrido.

La provincia de Granada registró 118 incidencias entre las seis de la mañana y las siete de la tarde de ayer, según los datos del servicio 112. Desde las seis de la mañana hasta la una de la tarde, se contabilizaron 31 incidencias entre las que destacaron inundaciones, desprendimientos de laderas, piedras y barros en carreteras sobre todo en la zona del litoral. En este sentido, fueron la A-4050 y la A-346 en Órgiva, la A-4150 en Jatar, la GR-3204 en Los Guájares, la A-4132 en Pampaneira y la A-4154 en Loja, las vías granadinas que registraron más incidentes por la lluvia. Mientras que por la tarde, el número de avisos alcanzó los 87.

Almuñécar registró en 13 horas un total de 115 litros de agua por metro cuadrado

En Almuñécar, el observatorio de Vivero La Mezquita de La Herradura registró que entre las 00:00 horas y las 13:00 horas del viernes cayeron un total de 115 litros de agua de lluvia por metro cuadrado. Tal y como indicó el Ayuntamiento sexitano, la lluvia "no es intensa, pero su continuidad está provocando incidencias en la vía pública, zonas bajas y cocheras", que obligaron a actuar tanto a operarios como a efectivos de Bomberos. También hubo varios desprendimientos que obligaron al cortes de vías, como el del vial de acceso desde la playa a la urbanización Cotobro. Asimismo, los cauces de los ríos Seco, Verde y Jete, junto con ramblas y barrancos crecieron hasta el punto de que un conductor tuvo que ser rescatado tras quedar atrapado en su furgoneta cuando intentaba cruzar el cauce del río Seco entre el barrio El Moruno y el centro urbano sexitano.

En Motril, la Rambla de las Brujas tuvo que ser cortada al tráfico en sentido descendente, mientras que el servicio de Bomberos tuvo que desplazarse a sanear varios balcones por desprendimiento en un edificio de viviendas de la Rambla de Capuchinos, además de tener que trabajar en la zona de El Varadero, en el Puerto, que también quedó anegada.

En Torrenueva, el desprendimiento de una cornisa de la calle Real provocó daños en un vehículo estacionado, mientras que en Órgiva el Ayuntamiento se vio obligado a activar el Plan de Emergencias ante la crecida del río Guadalfeo que obligó al Consistorio a desalojar a medio centenar de vecinos del paraje de Los Cigarrones, y realojarlos en el pabellón municipal.

Salobreña quedó prácticamente aislada. Los coches apenas podían circular por la rotonda o el puente que dan entrada al municipio, mientras que para cruzar por el paso de peatones ubicado entre la Plaza Goya y el colegio Mayor Zaragoza había que mojarse hasta la rodilla ante la abundante acumulación de agua. Todo ello mientras bomberos y técnicos de Aguas y Servicios trataban de conseguir que las alcantarillas tragasen el agua suficiente como para que esta situación remitiese.

Lo mismo ocurría en la avenida del Mediterráneo o en la Federico García Lorca -las dos vías principales del municipio- y varias calles colindantes, en las que la acera y la carretera se habían convertido en uno a consecuencia del agua, lo que provocó varios coches que intentaban cruzar tuvieran que ser recogidos por la grúa al sufrir averías. La misma estampa se repitió en la zona del paseo marítimo más cercana al Peñón o en la Pontanilla, donde las calles parecían "una gran piscina" según denunciaron varios vecinos, que indicaron que la localidad se había convertido "en un pueblo fantasma" ya que "no se veía a nadie por las calles".

Tampoco quedaron exentos de problemas el Poniente Granadino o la estación de esquí de Sierra Nevada, que permaneció cerrada por tercer día consecutivo, ante las fuertes rachas de viento registradas. Asimismo, la Fundación 'También' y los responsables de Cetursa encargados de la organización del Trofeo Santiveri -competición de esquí adaptado prevista para el domingo- informaron de que la edición quedaba suspendida ante la previsión climatológica. Asimismo, se suspendieron hasta 54 partidos de fútbol y se registró un atasco denso de 12 kilómetros a partir del punto kilométrico 119 de la A-44 en sentido Motril.

La capital tampoco se libró de los incidentes. Varias calles, rotondas y pasos subterráneos acumularon gran cantidad de agua que provocaron cortes de la circulación y obligaron a la actuación de técnicos para achicar agua hasta el punto de que el Metro tuvo que modificar su recorrido. Pasadas las cinco y media de la tarde, el servicio informaba que se habían visto obligados a realizar "un bucle con servicios parciales Albolote-Nuevo Los Cármenes" por inundaciones parciales en la plataforma. En concreto, el paso que conecta por metro el Nevada con el PTS. Los operarios tuvieron que desplazarse y valerse de una bomba para extraer el agua de la zona y conseguir restablecer el servicio, lo cual finalmente se logró pasadas las 19:30 horas.

Para la jornada de hoy continúa la previsión de lluvia, pero desaparece la alerta en la provincia según datos de la AEMET. De cara a mañana se volverá a activar la alerta amarilla por fenómenos costeros.

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