La leche materna frena el riesgo de los bebés de madres obesas

  • Estos recién nacidos se sitúan desde el inicio de la vida en una curva de peso más alta

Un estudio internacional coordinado por la Universidad de Granada (UGR) ha demostrado que los bebés de madres obesas alimentados con leche materna mantienen un peso más bajo durante los primeros seis meses de vida respecto a aquellos que no fueron alimentados al pecho, sino con leche artificial.

Los científicos que han participado en este proyecto, denominado Preobe, analizaron el crecimiento de los bebés nacidos de 175 mujeres (obesas y con peso normal) durante los primeros dos años. El estudio evolutivo de los niños se realizó a los 3, 6, 12, 18 y 24 meses, siguiendo los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En el estudio, los hijos nacidos de madres obesas mostraron un peso al nacimiento significativamente mayor que los nacidos de madres sanas con peso normal. Según los investigadores, este hecho colocaría a los recién nacidos de madres obesas desde el inicio de la vida en una curva de peso más alta que los recién nacidos de madres "normopeso", lo que se traduce en un riesgo mayor de ser obesos durante la niñez y la vida adulta.

La muestra se dividió según el tipo de alimentación que recibieron los bebés a los tres meses de edad: lactancia materna exclusiva, fórmula láctea infantil o alimentación mixta.

Los investigadores encontraron que los hijos de madres obesas que fueron alimentados exclusivamente con leche materna presentaban a los seis meses un peso más bajo respecto a los alimentados con fórmula láctea infantil (alimentación recomendada de forma habitual para los bebés que no pueden ser alimentados al pecho).

Estos resultados sugieren un mecanismo protector de la leche materna frente al potencial efecto negativo de la obesidad materna durante la gestación sobre el crecimiento y desarrollo fetal. La leche materna parece tener la capacidad de recuperar al bebé que ha sufrido las alteraciones metabólicas maternas intraútero.

Los resultados demostraron que, a los seis meses, los bebés alimentados con leche materna nacidos de mujeres obesas presentan un peso para la talla e Índice de Masa Corporal para la edad más bajos, que incluso aquellos niños nacidos de mujeres con un peso normal que también fueron amamantados por sus madres.

Según los investigadores, los resultados obtenidos muestran que la lactancia materna podría modular el efecto negativo de la obesidad materna durante la gestación y ayudar al bebé a retomar una curva de peso más adecuada a partir de los seis meses de vida.

El estudio ha sido financiado por la Junta de Andalucía y el Ministerio de Economía y Competitividad.

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