Así murió Julio Cervilla

  • Un exhaustivo informe de la Guardia Civil reconstruye el siniestro mortal del piquetero durante la huelga de transportes · Revela que el furgón iba a unos 25 kilómetros por hora cuando se produjo el atropello

Las pruebas periciales suelen ser determinantes en las investigaciones que los jueces realizan de un hecho para determinar si es o no constitutivo de delito. En el marco de la causa judicial que existe para establecer si tuvo alcance penal el atropello de Julio Cevilla, el piquetero fallecido durante la huelga que los transportistas de todo el país llevaron a cabo hace un año, el Departamento de Investigación y reconstrucción de Accidentes de Tráfico de la Guardia Civil ha elaborado un exhaustivo informe que recoge con todo lujo de detalles cómo ocurrió el siniestro en el que murió el desafortunado huelguista.

El documento en cuestión, al que ha tenido acceso Granada Hoy, es un excepcional análisis del trágico accidente, que ocurrió la tarde del 10 de junio del año pasado en las inmediaciones de Mercagranada. El citado departamento especializado de la benemérita, perteneciente a la Escuela de Tráfico de la Guardia Civil, con sede en Mérida (Badajoz), ha hecho uso de las nuevas tecnologías para reflejar cómo pasó todo en 50 folios, un Cd-Rom interactivo, un informe fotográfico y varios vídeos de simulación.

El minucioso trabajo de la Guardia Civil ya ha sido incorporado a las actuaciones y será ahora el juez que instruye el caso, el magistrado del Juzgado de Instrucción número 6 de Granada, Miguel Ángel del Arco, quien examine sus conclusiones de cara a decidir si la causa debe seguir adelante e ir a juicio o, como ha solicitado el fiscal, ser archivada.

Las conclusiones a las que llegan los peritos de la Guardia Civil son claras. El informe revela, de forma ilustrativa, cómo se desencadenó el accidente que tuvo lugar en la carretera N-432 (Badajoz-Granada), en el término municipal de Atarfe.

Faltaban diez minutos para las seis de la tarde. La furgoneta de reparto de la persona que se haya imputada en la causa, A.T.Q., se encontró con un piquete informativo en la referida carretera. El vehículo circulaba por la "glorieta con accesos al Colegio Monaitas y a la empresa Seroyds" y se detuvo o redujo la marcha "al paso de una persona, al encontrarse personas dentro de la citada vía".

Entre esas personas estaba la víctima. Entonces, el conductor del furgón, según prosigue el informe, "acelera", encontrándose en ese momento el piquetero Julio Cervilla "situado junto a su ventanilla, el cual se engancha voluntariamente o queda enganchado involuntariamente a la ventanilla y/o al espejo retrovisor izquierdo".

La furgoneta decidió seguir su camino. Y, según la Guardia Civil, "con el incremento de velocidad debido a la aceleración, llega un momento que el peatón está siendo arrastrado e instantes posteriores se desengancha del mismo". Sólo transcurrió un segundo desde que Julio Cervilla se desenganchó de la cabina hasta que cayó al suelo.

El furgón del imputado, que es socio de la cooperativa Covirán, se desvió entonces hacia la izquierda y se subió por la barrera, llegando a rozarla con el lateral izquierdo del paragolpes delantero. El cuerpo de Julio se hallaba ya bajo el vehículo, entre los dos ejes.

La furgoneta se convirtió en ese momento en una trampa mortal para el piquetero. Pasó por encima de él y lo arrastró durante unos 4,5 metros al quedarse enganchado en las ruedas traseras. Finalmente, el cuerpo se soltó y quedó en la calzada. Julio estaba muerto. El vehículo continuó la marcha porque, según declaró en su día el conductor, no se percató del atropello. Todo fue muy rápido.

Otro de los datos que aporta la Guardia Civil es que cuando Julio Cervilla se encontraba "agarrado o enganchado, voluntariamente o no, a la ventanilla del vehículo", la furgoneta no circulaba a una velocidad superior a la de una persona corriendo (10 kilómetros por hora), si bien al final, cuando su cuerpo se desenganchó del furgón, 21 metros después, éste poseía "una velocidad próxima a 25 kilómetros por hora". Todos estos detalles, aportados por el Departamento de Investigación y reconstrucción de Accidentes de Tráfico de la Guardia Civil en su magnífico trabajo infográfico, serán tenidos en cuenta a la hora de establecer quién tuvo la culpa del accidente, una pregunta que, de momento sigue sin respuesta.

Cabe recordar en este punto que, frente a la petición de archivo formulada por la Fiscalía, el abogado de la acusación particular que ejerce la familia de Julio Cervillla, Félix Ángel Martín, entiende que los hechos sí podrían ser constitutivos de un delito de homicidio por imprudencia grave, por lo que ha solicitado al juez Del Arco que el procedimiento pase a la fase de preparación del juicio oral.

La acusación particular considera asimismo que los hechos podrían constituir también un posible delito de omisión del deber de socorro, dado que el conductor siguió su camino sin prestar auxilio al piquetero. Sobre este punto, cabe recordar que el imputado declaró que no fue consciente del atropello del huelguista hasta que se lo comunicaron con posterioridad, por eso no paró el vehículo.

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