El número de mujeres que trabajan aumenta un 22% en cinco años

  • El dato contrasta con el número de hombres ocupados, que cayó un 11% en este periodo l Se mantienen las desigualdades, una vez que han accedido al empleo

La participación de las mujeres en la economía y el mercado de trabajo de la provincia ha crecido en los últimos cinco años, aunque aún son palpables las desigualdades en el desarrollo de la actividad profesional.

Esta es una de las conclusiones más notables del estudio sobre el Estado de la paridad real existente en el mercado de trabajo andaluz, que presentó ayer la delegada de Empleo de la Junta de Andalucía, Marina Martín, junto a la presidenta de la Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres, Rafaela Pastor. El estudio se ha desarrollado en virtud de la orden por la que se establecen los Programas para la Inserción Laboral de la Consejería de Empleo.

Desde el año 2005 y a pesar de la crisis, ha aumentado el número de mujeres ocupadas en torno a un 22%, lo que suponen un total de 22.200 granadinas que han encontrado un empleo en estos años. Este dato contrasta de manera importante con los recogidos sobre los hombres en el estudio. Este colectivo ha sufrido una caída del 11% en el número de personas activas, lo que ha afectado a 21.200 personas.

También ha subido diez puntos la tasa de actividad entre el colectivo femenino del 39,3% al 49,5%, frente al crecimiento de sólo un punto en el caso de los hombres, del 63,9% al 64,7%.

Lejos de la paridad 'real', los avances que se han detectado en los últimos cinco años se han dado únicamente en el acceso al mercado laboral, aunque la situación ha cambiado poco o nada cuando llega la hora en la que la mujer desempeña su trabajo. "Queda mucho por hacer. La incorporación de la mujer al mundo del trabajo es cada vez mayor, pero una vez dentro, el trato y las oportunidades no son las mismas", afirmó la delegada.

En este sentido, destacó que persisten las "desigualdades laborales entre ambos sexos", plasmadas en distintas condiciones laborales, discriminación salarial y desequilibrio en el reparto de los puestos de responsabilidad y los órganos de dirección.

Martín habló de "avances importantes en materia de igualdad de oportunidades", aunque reconoció que éstos se han producido "principalmente en el empleo público". Explicó así las dificultades para reducir las diferencias en el sector privado, ámbito donde el estudio detectó la mayor parte de las diferencias entre hombre y mujer antes mencionadas.

La delegada incidió en que "la Consejería está vigilante para que se cumplan los planes de igualdad en aquellas empresas, que por su tamaño, están obligadas a desarrollarlos". Además, destacó los incentivos puestos en marcha y que priman el acceso de las mujeres a los programas de formación e inserción laboral.

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