Un oasis de luz al final del túnel

  • El Corpus 2012 se estrenó anoche con el encendido del millón de puntos de luz que ilumina la portada, el recinto ferial y la ciudad · Los granadinos dejan a un lado la crisis para disfrutar de su semana grande.

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Quienes quieran conocer de primera mano el folklore granadino y algunas de las más antiguas tradiciones de la ciudad, tienen en el Corpus una oportunidad única. Lo que para la inmensa mayoría de los granadinos es una rutina -las carocas y quintillas en el centro, el 'peregrinar' hasta el recinto ferial de Almanjáyar y los paseos previos para reconocer el terreno y cotillear la decoración de las casetas, la salida triunfal de la Tarasca o la procesión del Corpus-, puede permitir a los turistas que se acerquen al ferial llevarse una imagen muy diferente, y a la vez auténtica, de la ciudad de Granada. Aunque, para qué engañarnos, la feria de Granada es para los granadinos, porque la incidencia en el turismo es testimonial.

Donde sí que se deja notar la llegada del Corpus es en las calles y en los bares, porque si hay un sector que puede sacar algo de ventaja de estas mini vacaciones, es el de la hostelería. Y ganas hay de sobra. Durante los próximos seis días, una gran parte de los granadinos dejarán a un lado las preocupaciones por la prima de riesgo o un futuro rescate de la banca española, se olvidarán -lo justo- de lo que está cayendo en la economía granadina y se entregarán con todas sus ganas a la semana grande de la ciudad.

Porque, aunque sea una feria marcada por la austeridad y el reciclaje, la finalidad sigue siendo la misma: pasar una semana de fiesta a lo grande. Y para eso no hacen falta ni portadas nuevas, ni más bombillas, ni necesariamente facturas más abultadas.

Aunque el día clave de la semana de Corpus no llegará hasta el próximo jueves, la fecha marcada en rojo en el calendario de caseteros y amantes de la feria era la de ayer, 4 de junio de 2012, cuando los responsables municipales dieron luz verde a la portada del real -la misma que la del año pasado, en homenaje a la catedral de Granada- e inauguraron de forma oficial la semana de feria, de fiesta y casi de vacaciones.

Una hora antes del encendido no había mucho movimiento en las calles del ferial, que se fueron llenando conforme los caseteros terminaban sus cenas y se acercaba la hora del encendido. Los primeros curiosos se empezaron a congregar junto a la portada con tiempo suficiente para asegurarse un buen sitio y disfrutar del espectáculo prepararlo por el Ayuntamiento.

El gentio fue creciendo poco a poco antes de que llegaran hasta el recinto ferial las autoridades municipales y provinciales para asistir al encendido del millón de bombillas que darán la bienvenida todas las noches a los visitantes del ferial. Allí estaban, en primera línea y preparados para apretar el botón -es un decir- de la portada, el alcalde de Granada, José Torres Hurtado, y el director de Cervezas Alhambra -la principal patrocinadora de las actividades del ferial-, Rogelio Castillo, que presenciaron el espectáculo flameno a cargo de Juan Andrés Maya.

Junto a ellos estaban el pregonero oficial de estas fiestas de Corpus, José Miguel Castillo Higueras, y el presidente de la Diputación, Sebastián Pérez, y representantes de los partidos políticos municipales, además de todos los ediles del PP y el rector de la Universidad de Granada, Francisco González Lodeiro que unas horas antes del encendido presidió una recepción oficial en la caseta de la corporación provincial. Unos leves pitos acompañaron al acto de encendido, apagados por un "oh" general tras el alumbrado.

La Diputación no fue la única que estrenó la feria antes del encendido oficial. La mayoría de los miembros de las 34 casetas tradicionales -además hay 21 institucionales, 11 comerciales y 6 de servicios- celebraron anoche una cena privada a puerta cerrada antes de que miles de bombillas (de bajo consumo, eso sí) inundaran de luz el recinto ferial y el centro de la ciudad.

Como ya es tradición, media hora antes de que la feria quedara iluminada e inaugurada, el Ayuntamiento organizó un espectáculo que sirvió para abrir boca ante la semana que se avecina. El numeroso público que se congregó para asistir a la iluminación de la portada se convirtió de esta manera en los espectadores de excepción de la actuación musical a cargo del artista granadino Juan Andrés Maya, acompañado por la Banda Municipal de Música.

A los pasodobles y música tradicional les siguió el estruendo del castillo de fuegos artificiales, que, como un espectacular redoble de tambor, dio pie al encendido de todas las bombillas de la portada y del ferial. Y a partir de ahí, un río humano tomó el albero de la zona Norte.

Se hizo la luz y la actividad volvió al real de Almanjáyar. Antes de que cada uno se fuera a casa -o a su caseta-, los responsables políticos granadinos que se reunieron para asistir al encendido dieron un paseo oficial por las calles del ferial.

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