La ordenanza municipal permite al alcalde cerrar el recinto por salud pública

  • La ley antibotellón da cobertura jurídica a los ayuntamientos para regular las concentraciones y cerrar los recintos

La decisión del alcalde de Granada, José Torres Hurtado, de prohibir el consumo de alcohol en el botellódromo durante los próximos días 1, 2 y 3 de mayo está amparada en la Ley de potestades administrativas en materia de actividades de ocio, más conocida como Ley Antibotellón. Dicha ley da cobertura jurídica a los ayuntamientos para regular las concentraciones al aire libre, de forma que puedan incluso cerrar el botellódromo en casos puntuales, como la celebración de las próximas cruces de mayo. Motivos de salud pública (en la última concentración del pasado 28 de marzo se contabilizaron 15 comas etílicos) y el peligro de que vuelva a repetirse una convocatoria multitudinaria llevarán al Ayuntamiento a emitir un bando que prohíba la celebración de botellones en cualquier punto de la ciudad durante estos tres días.

La decisión podría tener a primera vista visos de contradicción, teniendo en cuenta que fue el propio Ayuntamiento quien lideró en Andalucía la petición de una ley andaluza que permitiera concentrar este fenómeno social en un emplazamiento reservado: en Granada la Huerta del Rasillo. El actual concejal de Economía y ex-edil de Medio ambiente, Juan Antonio Mérida, recordó ayer que la ordenanza municipal que regula el consumo y la venta de bebidas incluyó un punto en el que da al Ayuntamiento la potestad para cerrar el recinto en determinadas situaciones, por ejemplo si hay un peligro latente de salud pública o de falta de seguridad debido a la masiva concentración de jóvenes.

En su artículo número 7 la ordenanza municipal dice que "cuando se constate el incumplimiento de las condiciones previstas para el desarrollo de actividades de ocio al aire libre en las zonas definidas como autorizadas, se procederá a la suspensión de la misma, identificando y denunciando a los infractores".

La última convocatoria de botellón en Granada se saldó con quince comas etílicos. "¿Qué hubiera pasado si hubiera muerto alguien?", se preguntaba el pasado lunes el alcalde de la ciudad. Curiosamente, un día después de la celebración de la última fiesta de la Primavera -en la que se concentraron 15.000 jóvenes- todas las fuerzas políticas coincidieron en resaltar el cívico comportamiento de los jóvenes que se dieron cita en la Huerta del Rasillo. Pero en su valoración el alcalde ya habló de culpables. "El botellódromo es para los jóvenes de Granada, no para los de toda España", argumentó el primer edil, molesto ante la posibilidad de que Granada se convierta en la capital del consumo de alcohol. En este sentido opinó que hay gente empeñada en dañar a la ciudad y en intentar molestar a los granadinos "y esto se ha acabado", manifestó.

La redacción de un bando que prohiba beber en las calles de Granada durante la celebración de las cruces ha sido una medida de urgencia que llega a la ciudad después de que se conociera una nueva convocatoria en un portal de internet en el que, de nuevo, se ha vuelto a hacer una llamada masiva a todos los jóvenes de España para que acudan a la capital a celebrar la tradicional fiesta de las cruces de mayo.

También internet ha sido el medio elegido por los jóvenes para difundir otra convocatoria, esta vez con el objetivo de reunir al mayor número posible de personas dispuestas a bailar a la vez el chiki chiki, la canción con la que Rodolfo Chikilicuatre representará a España en el festival de Eurovisión. En este caso la cita será el 16 de mayo, unos días más tarde de la celebración de la festividad de la cruz.

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