El fiscal eleva su petición de cárcel por una supuesta violación con burundanga

  • Reclama 8 años de prisión para los dos acusados por abuso sexual continuado y que indemnicen con 18.000 euros a la víctima

El fiscal elevó ayer su petición de condena de 6 a 8 años de prisión para los dos acusados de agredir sexualmente a una mujer, la noche del 5 de diciembre de 2013, mientras estaba afectada por una sustancia química que fue supuestamente introducida en su copa: la escopolamina, también llamada "burundanga", que provoca la sumisión absoluta de quien la toma.

En la segunda y última sesión del juicio contra los dos acusados, uno de los cuales es militar, el fiscal les atribuyó, a cada uno de ellos, "un delito de abuso sexual continuado" y reclamó una indemnización de 18.000 euros para la víctima, que tiene 40 años. Ésta, casada y con tres hijos, negó el lunes haber mantenido de forma consentida aquellas relaciones sexuales, las cuales, según indicaron ayer los peritos, le han provocado un "estrés postraumático", con sintomatología "ansiosa", así como una amnesia "disociativa" que bloquea algunos de sus recuerdos y que es "compatible" con la ingesta de la referida sustancia química. Aparte de estos peritos, también declararon ayer los autores de un contrainforme aportado por la defensa, en el que se pone en tela de juicio la metodología seguida por los primeros.

Por su parte el marido de la víctima, L.G., que declaró tras una mampara, dijo creer a su mujer "cien por cien" y explicó que el día de los hechos, ésta acudió a una cena de empresa, tras la que luego fue con sus compañeros a una discoteca. Preocupado porque eran las siete de la mañana y no llegaba a casa y tenía el móvil apagado, salió a buscarla y dio aviso a "Policía Nacional y Local". Aquello "no era normal", pues nunca había llegado más tarde de la 1:00 ó 1:30 horas. El hombre confirmó que su mujer, R.G., llegó sobre las 11:15 horas a casa "con un aspecto deplorable", con la pintura de los ojos "corrida", "sin medias" y "despeinada". En aquel momento, tras discutir ambos, él se marchó de casa con los niños, si bien luego regresó. Su esposa, que presentaba además un "golpe" en la cara y hematomas en piernas y espalda, fue a denunciar ese mismo día.

Los acusados, S.J.C. y A.V.R., aseguraron el lunes que las relaciones que mantuvieron los dos con ella -uno en un callejón y en el coche de ella, y el otro a continuación en el mismo vehículo y luego en un piso de Motril- fueron "consentidas". Además, ambos, que están defendidos en el proceso por el letrado Carlos Aránguez, del despacho Aránguez Abogados, negaron haber suministrado ningún tipo de droga a la mujer. Ni siquiera, según su defensa, la invitaron a una copa en la discoteca. Por eso, Aránguez pidió la libre absolución y la "condena en costas" de la acusación particular que ejerce la mujer, que reclama 8 años de prisión y 30.000 de indemnización.

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