Unas playas de bandera

  • Los municipios costeros granadinos se esfuerzan en dar los últimos retoques a un litoral que ha sufrido mucho este año para recibir al turismo, que ya empieza a llenar la arena

Para un vecino de Granada, Jaén o cualquier otra procedencia, antes de rendirse a los insoportables 35 grados que se están padeciendo durante estos días, no se lo piensa, se coloca el bañador y pone rumbo a la Costa. No hay más que ver las caras de los que saben que en 35 minutos estarán tumbados bronceándose al sol y refrescándose con la brisa del mar y con algún refresco del chiringuito más cercano. A pesar de que se puedan encontrar atascos por el camino. Así lo deben de haber pensado las miles de personas que abarrotan las playas de la Costa durante este puente del Corpus, comprobando su estado, antes incluso de que comience la temporada (el 15 de junio).

Este fin de semana el litoral granadino está superando con nota la prueba de fuego, al recibir a los turistas que hacen que haya un ambiente como en pleno mes de agosto. Las playas de la Costa Tropical, en general, están preparadas desde Semana Santa para dar la bienvenida a los visitantes, así que para los que han hecho los deberes desde entonces ha sido coser y cantar.

El recorrido comienza en Almuñécar, un municipio que posee 19 kilómetros de Costa divididos en 26 playas. Perfecto estado en todas, aunque hay un problema puntual de salida de aguas en Puerta del Mar, que hace que la nota media baje hasta un notable. San Cristóbal y Velilla siguen presentando las dificultades propias por las obras de los parking, pero la calidad de la arena y del agua, así como la limpieza hacen que se pueda tomar el sol y, si apetece, un baño, sin ninguna complicación.

Son muchos los medios materiales y personales que se destinan al año para poner en valor las playas. En concreto, según el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento sexitano, Daniel Barbero, Almuñécar emplea cada año 400.000 euros en las actuaciones para tener sus playas a punto, más otros 360.000 en infraestructuras.

Barbero se siente satisfecho de sus playas. Para ello, es necesario trabajar durante todo el año. Ya se han colocado las nuevas pasarelas, cambiado las duchas por otras de hormigón, colocado cuatro módulos nuevos adaptados, los seis parques biosaludables están a punto y ya para la temporada alta se efectuarán labores de despedregado y limpieza de aguas del mar.

En Salobreña, un grupo de 7 personas y una máquina limpiaplayas ha cuidado que la arena esté en perfecto estado para este puente. Se han colocado las duchas, módulos, lavapiés, se ha aplanado la arena, se han puesto en servicio vehículos anfibios y se han adquirido nuevas pasarelas y contenedores, que suelen "desaparecer" de vez en cuando.

Inmaculada Gómez, técnica de Turismo del Ayuntamiento de Gualchos-Castell de Ferro explica que en la temporada de verano limpian todos los días la arena y ponen en servicio todos los equipamientos, pero también otras ofertas de ocio, como mesas de ping-pong, pistas deportivas y parques biosaludables.

En Motril, "se está trabajando para que esté al cien por cien el día 15 de junio", según Francisco Villoslada, concejal de Turismo del Ayuntamiento de Motril. El punto que presenta más problemas es el de Playa Granada, donde el último viento de poniente ha dejado -de nuevo- la zona con unos pocos metros de playa, lo que pone de manifiesto, según las asociaciones vecinales, que es necesaria la construcción de espigones. Además, este año no se ha procedido a la regeneración de arena, ante la negativa de los propios vecinos a que se sigan poniendo "parches".

El Consistorio motrileño ha dirigido un escrito a Costas solicitando que actúe para solucionar el problema, pero los empresarios expresan su preocupación y no les importa si tienen que ser ellos mismos los que adecenten la zona, "si nadie hace nada cuando está el verano a la vuelta de la esquina".

La provincia de Granada tan sólo cuenta este año con una bandera azul. Era difícil tener más, si la mayoría de los ayuntamientos no la habían solicitado. Creen que el hecho de no contar con este reconocimiento no significa que tengan malas playas, sino que algo deben de tener cuando ya van varios fines de semana en los que el público las visita masivamente. "El mejor reconocimiento es de los que nos visitan", coinciden.

El primero en renunciar a pedir las banderas azules fue Almuñécar. "Luego nos han seguido los demás", explica Barbero, concejal de del municipio sexitano. "Creemos que desde que en vez de ser la UE es un organismo privado el que otorga la banderas azules se ha mercantilizado el tema, por lo que no vamos a entrar en ese juego".

Salobreña tampoco las ha solicitado. Según fuentes municipales, "se trata de un proceso muy exhaustivo, un check list de unas 50 páginas, en el que había que invertir muchísimo tiempo y con los medios personales que contamos era complicado"

Todos relatan que el procedimiento se basa en que una persona llega un día para analizar las aguas y las instalaciones, "puede que en febrero" y que cualquier detalle echa abajo sus expectativas. "Por ejemplo, te pueden denegar la bandera porque tenías un infracción de Costas", señalan desde Salobreña. Por lo que, según sostienen, "no es para nada significativo de la calidad de las aguas o de la arena".

Motril, que pidió bandera azul en Torrenueva (y se le concedió) y en Calahonda (denegada), confía más en la Q de calidad, galardón que poseen las playas de Poniente, Granada, Carchuna y Calahonda, según Villoslada.

Por último, Inmaculada Gómez, se muestra molesta con el hecho de que se identifique no tener la bandera azul y que las playas presenten un mal estado. Su Ayuntamiento tampoco las ha pedido "porque requiere una inversión económica muy fuerte en auditoría y en estos momentos de crisis se han recortado estas inversiones".

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