Un premio a 20 años de trabajo

  • El Parque de las Ciencias de Granada conmemora su vigésimo aniversario entre autoridades y amigos

Granada tiene mucho más que ofrecer que el turismo base de monumentos históricos. Hay algo más allá de la Alhambra, el Generalife, el mirador de San Nicolás o la catedral.

La ciencia juega un papel fundamental dentro de la industria turística de la ciudad. Entre el 'Eureka' de Arquímides, la ciencia en Al-Andalus y un jardín de estrellas se mueve el Parque de la Ciencias de Granada. Un espacio táctil y multidisciplinar al alcance de pequeños y mayores.

En la tarde ventosa de ayer, donde la lluvia finalmente no hizo acto de presencia, el Parque de las Ciencias cerró 20 años de exposiciones continuadas. 1995 fue la fecha elegida para arrancar este experimento que dura hasta el día de hoy.

En un acto con directores de honor, las exposiciones del curso 2015-2016 fueron las protagonistas principales de la jornada. El cantante granadino Miguel Ríos y José Antonio Lorente fueron los encargados de acompañar a los asistentes por un camino de buenos recuerdos.

El eje principal del acto fue la presentación de un libro, editado por el propio Parque, que conmemora las dos décadas de actividad del museo de la institución. En el libro, repleto de fotos e imágenes, colabora la escritora y periodista Inés Gallastegui y cuenta con una introducción del también periodista Melchor Saiz-Pardo. Los elementos gráficos corren a cuenta de varios fotógrafos como Manuel Valdivieso y Antonio Navarro.

Ayer, se respiraba un clima de satisfacción por el trabajo bien hecho durante todos estos años. En palabras de la organización, la velada constituía un broche de oro, el colofón a 20 cursos de constante trabajo en la Avenida de la Ciencia.

Entre los invitados se encontraban el alcalde de Granada Francisco Cuenca, la delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía Sandra García y el director del Parque de las Ciencias Ernesto Páramo.

Sin embargo la institución no quería olvidarse de todos los apoyos recibidos durante todo este tiempo y sin los cuales no se podría haber sacado el proyecto adelante. Así, finalmente, tanto el Consorcio de colaboradores como los socios de Tarjeta Amiga tuvieron cabida en el auditorio, que abarrotaron el aforo de 500 personas.

Mientras Miguel Ríos y José Antonio Lorente seguían dirigiendo el emotivo acto entre bromas y formalismos, se hizo un repaso por las principales exposiciones que ha albergado el museo desde 1995 hasta la actualidad. Algunas de estas exhibiciones fueron la de Andalucía Submarina en 1996, el Arte Fósil en 2010, A Propósito de Olóriz en 2013 o más recientemente la de SOS: la ciencia de prevenir, todavía disponible a fecha de hoy.

También hubo espacio para recordar los cursos y talleres impartidos dentro de las paredes de la ciencia granadina. Talleres enfocados a que los más pequeños descubran el mundo que nos rodea o a que los jóvenes estudiantes amplíen los conocimientos de los últimos cursos antes de saltar al mundo universitario.

El final del acto sorprendió a propios y extraños. Al final del auditorio del recinto, sobre el escenario, se llamaba a los presentes situados en el patio de butacas para que, entre todos, construyesen un puente compuesto de troncos de madera sin ningún tipo de amarre entre ellos. La edificación, capaz de soportar el peso de una persona, escenificaba la cooperación entre el organismo y todos sus colaboradores.

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