"Una de las prioridades es solucionar los problemas de infraestructuras y espacio"

  • Nada más llegar al Rectorado, Lodeiro se va a poner manos a la obra para dar forma a su equipo de gobierno, con nuevos vicerrectorados, y para emprender los proyectos más acuciantes, como dar una mayor atención a los alumnos

Mirada directa y voz grave, Francisco González Lodeiro encara la entrevista con el mismo aplomo con el que se prepara para el trabajo que se le viene encima. Este hombre carga desde ahora con el peso -y el orgullo- de ser quien dirigirá uno de los pilares fundamentales de Granada, su Universidad. No parece asustarle o abrumarle el reto, más bien se diría nada más verle que está profundamente convencido de que sabe lo que se trae entre manos. Las manos, el nuevo rector, las apoya firmemente sobre la mesa. Las cartas, también, aunque tiene muy claro qué naipes no está dispuesto a mostrar aún. "Ten cuidado que soy gallego y a mí no me pillas".

Si se trata de tomarle el pulso a la institución tal y como se la encuentra, el rector entrante reconoce que no puede quejarse: "No hay nada que esté mal, pero hay que dar un impulso importante a algunos asuntos, como la reforma de los planes de estudio". Entre las medidas más urgentes, "la reforma de los Estatutos de la Universidad, la constitución de la Delegación de Alumnos y la redacción del Estatuto del Estudiante".

La Universidad de Granada, está claro, ya tiene nombre y prestigio, pero no por ello puede dormirse en los laureles ni tampoco hacer la vista gorda de algunos descosidos evidentes, como los problemas de espacio que hay en algunos centros.

Esta es otra de las preocupaciones que Lodeiro tiene entre las primeras líneas de sus tareas pendientes. "En todo lo referido a infraestructuras hay que iniciar los procesos para que se lleven a cabo en el menor tiempo posible. A la Facultad de Económicas y Empresariales hay que darle una solución lo más rápido que se pueda, en el marco de lo que ya existe en el Campus de Cartuja, dándole el máximo uso al espacio y proponiendo la construcción de nuevos módulos. Además, está pendiente el centro de investigación para Psicología, terminar las actuaciones en Educación y proponer nuevos módulos docentes y el nuevo módulo para Informática y Telecomunicaciones".

Es casi imposible hablar de la Universidad en estos momentos y que no surja el Campus de la Salud por un lado u otro. Aquí toma el relevo de un proyecto que costó arrancar pero por fin va a ver la luz. De Lodeiro dependerá la construcción y el atar los cabos pendientes. El papel que jugará este campus será esencial, y no sólo en docencia e investigación. Se espera de él que sea una piedra angular en el desarrollo de la ciudad. "La Universidad tiene un buen nivel en investigación, pero aún existe un importante margen para la mejora, sobre todo en algunas áreas, como las Ciencias Sociales, y también en la trasferencia de resultados, al sector público y privado". Para esto propone la Fundación General de la Universidad, como una entidad que permitirá un mayor contacto con las empresas y los servicios.

Y aparte de este nuevo espacio, ya conquistado, ¿hacia dónde va a crecer la Universidad? Lodeiro reconoce no tener todavía respuesta, pero señala que "parece que el Ayuntamiento piensa proponer algunos terrenos dentro del área metropolitana de Granada", aunque el recién estrenado rector también tiene los ojos puestos en Motril.

El gran desafío, eso sí, será la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior, no sólo ponerla en marcha, sino también hacerla comprensible al común de los mortales y tranquilizar los temores de quienes ven en la convergencia una sombra que se avecina. "No es que haya desinformación, lo que hay es mala información, información intencionada a veces", denuncia.

¿Y quién puede tener interés en ponerle frenos? El rector se encoge de hombros: "Alguien que quiera fidelizar a unas personas, un movimiento. Lo mejor entonces es meter miedo y luego presentarse como un salvador". Sin embargo, en carreras como Ambientales, la inquietud está ahí. ¿No hay motivos para preocuparse entonces? Como buen gallego, devuelve el interrogante: "¿A ti te preocupa un terremoto? Vamos a ver, si se preocupan será que el actual coordinador les está preocupando, porque yo en ningún momento he dicho que se fuera a suprimir ninguna titulación, ni esa, ni Ciencias del Trabajo, por ejemplo. Lo que pasa es que hay estudiantes que por mucho que se lo expliques, no lo quieren entender. Pero nosotros desde luego intentaremos dar toda la información posible sobre lo que verdaderamente significa el Espacio Europeo". Así que nada de restar, sino todo lo contrario: "Ampliaremos la oferta de titulaciones, completando las de Ciencias de la Información y las vinculadas a Ingenierías, como Industriales, por ejemplo".

¿Y además de esto, en qué notarán los estudiantes la llegada de Lodeiro al despacho del Hospital Real? "En que van a tener un rector muy próximo que va a atender sus derechos e inquietudes. Por eso vamos a crear la Delegación de Estudiantes, una figura que nunca se ha llevado a cabo aún y cuya misión será mejorar las condiciones de los alumnos", sostiene.

Habla todo el tiempo en primera persona del plural, pero deja en el aire en quién está pensando. Lodeiro se niega a dar un solo nombre del que será su futuro equipo. "No hay ninguno definitivo" -cuesta creerle-. "Parece que hay morbo por saberlo. Yo no voy a alimentar rumores ni a estimular comentarios".

Sin ponerles caras, aunque seguro que ya las tiene en mente, sí que acepta hablar de nuevos vicerrectorados: "Serán aproximadamente los mismos que ahora, aunque se creará uno para el Campus de la Salud, otro para Medio Ambiente, Bienestar y Deporte y quizás se dividirá en dos el de Planificación, Calidad y Evaluación Docente, por un lado, la garantía de calidad y por otro, los planes de estudios". Para conocer su reparto oficialmente, habrá que esperar a enero.

Muchas promesas, muchos planes y muchas confianzas depositadas en él. En sus manos, una institución de cinco siglos de edad. Pero como si nada. El poder no le ha puesto nervioso y las dudas son algo que no va con él. Calmado, seguro de sí mismo y cómo no, satisfecho tras una carrera al Rectorado llena de obstáculos, Lodeiro coge la sartén por el mango. Ahora le toca a él continuar la historia.

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